Afganistán e Irak, el error del milenio americano

Afganistán  e Irak, el error del milenio americanoA finales del año 1999 todo el mundo desarrollado de preocupaba por las consecuencias del Error del Milenio (Y2K, o Year 2000 Kaos´s). Hoy todo el mundo, desarrollado y en vías de desarrollo se preocupa por la consecuencias económicas, ecológicas y sociales de la invasión a Afganistán e Irak, el actual error del milenio americano.

Esta guerra que lleva Estados Unidos les cuesta mensualmente 10.000 millones de dólares (solo en Irak) y ya han pasado por el teatro de operaciones del Medio Oriente más de 1,5 millones de soldados americanos.

En el año 2001 el grupo islámico Al Qaeda era el principal objetivo de Estados Unidos en su guerra contra el terrorismo, pero a largo de estos años de invasión, ocupación y pacificación, Al Qaeda, al contrario de lo que se pensaba, gana más terrenos.

Un estudio reciente sostiene que la guerra de Irak y Afganistán han fortalecido a Al Qaeda. El estudio, del “Oxford Research Group”, señala que los compromisos en Irak y Afganistán han sido “catastróficos” para la lucha contra el terrorismo; no solo han fracasado en la pacificación de los países sino que ha ofrecido un terreno fértil para Al Qaeda, según un informe de esta investigación.

Las milicas talibanes en territorios ocupados han sido reactivadas y el país es el primer productor de heroína, mientras que la guerra de Irak es un valor directo para el movimiento de Al Qaeda en Afganistán, pues los norteamericanos no pueden combatir acertadamente en ambos frentes de lucha.

La ocupación de Irak ha sido también un “grave error” y ha proporcionado “un terreno de entrenamiento a la yihad (guerra santa) para las generaciones venideras de seguidores de Al Qaeda, añade el informe de unas 130 páginas y elaborado por Paul Rogers, de la Universidad de Bradford, en el norte de Inglaterra.

El 1º de mayo de 2003, 20 días después de la toma de Bagdad, el presidente estadounidense George W. Bush declaró el “fin de las hostilidades” en territorio irakí. Sin embargo, lo cierto era que los conflictos en Irak estaban lejos de acabarse. En esta etapa de “pacificación” que ha seguido a la invasión han perecido ya más de 3200 soldados americanos y el conflicto se les ha convertido en un papa caliente en manos de varios generales y políticos norteños.

También la población americana se ha dado cuenta del error estratégico que significan las tropas en Irak y Afganistán y las continuas inyecciones de capital para la industria bélica, que cada año ve elevarse su presupuesto del Estado, mientras el dinero destinado a programas sociales disminuye o desaparece.

El error del inicio del milenio también ha afectado a terceros países y a tropas que nada tienen que ver con el conflicto en el Medio Oriente, como las españolas, las australianas o las latinoamericanas.

En estos meses de elección el desenlace del conflicto pudiera estar más cerca, pues el Senador Obama ha declarado que si sale electo propondrá un plan de evacuación de las tropas lo más rápido posible, posición que ha acogido con beneplácito la mayoría de la población americana, que ahora sí ve los resultados de la guerra directamente en sus hijos, esposos y hermanos al igual que ocurrió en Viet Nam.

Los países occidentales deben enfrentarse a los errores peligrosos de estos últimos seis años y reconocer la necesidad de poner en marcha nuevas políticas. Hará falta varios  años para reparar los errores económicos cometidos después del 11 de septiembre de 2001, pero los errores políticos con repercusión en la sociedad y el medio ambiente necesitarán muchos más.

Hasta el momento se ha patentizado que el ataque y ocupación de Irak y Afganistán exalta a la opinión mundial y pone en peligro la seguridad y la paz en todas partes. Bastan los ejemplos de los atentados de Londres y Madrid. Las grandes ciudades del mundo tienen mucho que perder con la guerra y mucho que ganar con la paz, la cooperación internacional y la estabilidad global, pero también tienen mucho que perder los países pequeños ante los arrebatos bélicos norteamericanos.

Este error del milenio americano no ha tenido la feliz solución que tuvo en Y2K y por el rumbo que está tomando la situación, tampoco está muy cerca de suceder. La solución es ahora, como lo era en el 2001 y antes, política y no militar.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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