Arco de los Obreros, símbolo de Cienfuegos

Arco de los Obreros, símbolo de Cienfuegos

El Arco del Triunfo, o Arco de los Obreros de Cienfuegos, es el único de su tipo en el país, fue erigido por los trabajadores en 1902 y sus antecedentes se remontan a las reuniones que organizaba el club patriótico “Cubanita”, que funda y preside Rita Suárez del Villar a partir del 3 de mayo de 1896.

En uno de esos encuentros se conoció la proposición de Antonio Ferrer, maestro de obras, de erigir un Arco de Triunfo en nuestro parque central y antigua Plaza de Armas, para perpetuar así la memoria de los obreros que se habían ofrecido a construirlo gratuitamente, en homenaje a la República.

Esta idea tomó fuerza y tuvo la cooperación de todos los cienfuegueros. Hicieron los planos y escogió el lugar, donde se levantaría, que fue en definitiva la parte central al oeste del parque, donde se había erigido sobre un alto pedestal uno de los dos leones que están hoy sobre pedestales mucho más bajos frente a la calle Santa Isabel.

Ese era el final del Paseo de Serrano, construido en 1860 por el gobernador local, coronel José de la Pezuela, el cual consistía en una faja de losas de Bremen, de unos doce metros de ancho, que se extendía por el centro del parque, desde dicha calle Santa Isabel hasta la de Bouyón.

En abril de 1902 y con el respaldo de la Asociación de Albañiles y el gremio de Estibadores, en cuyo seno se debatió originalmente la idea propuesta por Antonio Ferrer a la Comisión Organizadora de los Festejos, inició el laboreo y preparación de los cimientos, a cuyo efecto se nombró un grupo de maestros de obras de los más competentes de la ciudad, aunque los trabajos en firme no comenzaron hasta el 1º. de mayo.

Intervinieron como maestros carpinteros, desde el principio: Rafael Rodríguez, Pancho Vives y Manuel Capellá. Diego Clark Domínguez, que en 1873 había establecido en Cienfuegos una excelente fundición, llamada “Damují”, para atender los numerosos trabajos de ese giro para el centenar de ingenios que existía entonces en la jurisdicción de Cienfuegos, obsequió a la Comisión todas las letras y demás tareas de fundición que fueran necesarias para que el Arco de los Obreros alcanzara el mayor lucimiento.

El Liceo, presidido por el doctor Gabriel Granda y el Casino Español que tenía al frente a Luis Armada, fueron de los que más contribuyeron a hermosearlo. En lo alto del Arco fueron colocadas tres astas de banderas y se izaron en ellas, al ser inaugurado: la cubana, como símbolo de la libertad; la de Cienfuegos, expresiva del amor al terruño, y la de los obreros, que era roja con tres 8 al centro, lo que significaba la máxima aspiración de los obreros de entonces:

  • -8 horas de trabajo.
  • -8 horas de descanso.
  • -8 horas encaminadas al acrecentamiento de la Cultura.

En el frontispicio se le grabó un escudo, que en lo fundamental es el mismo que se usa actualmente, con la única diferencia de que está flanqueado por cuatro banderas cubanas plegadas, dos a cada lado, pero que tenía también algo alejados de las banderas hacia el exterior los clásicos ramos de encina y laurel.

Al colocarse la primera piedra de su base, se depositaron en ella, en un estuche, joyas y monedas de oro y plata, entre las primeras un pulso de Anita Fernández Velazco, que fue confinada en Cienfuegos por las autoridades españolas el 20 de abril de 1870 y aquí fundó una de las mejores escuelas para señoritas, que ha existido en nuestra ciudad.

Arco de los Obreros, símbolo de Cienfuegos

Este pulso, que era de oro, le había sido regalado por su prometido, el después general de brigada del Ejército Libertador Carlos Roloff, de origen polaco. También se colocaron en aquel estuche varios periódicos del día, como era costumbre en aquella época.

Como la labor fue siempre inaugurar el Arco el día 20 de mayo y se deseaba que los trabajos se hicieran meticulosamente en obsequio de su mayor apariencia y su más larga duración y el tiempo de que se disponía era poco, hubo que trabajar en la obra de día y de noche, sobre todo en los últimos días.

Para el pueblo de esta ciudad del centro sur de la Mayor de las Antillas constituye un orgullo hablar y admirar el conocido Arco de los obreros, del parque José Martí Monumento Nacional en medio del Centro Histórico declarado por la UNESChttp://cienfuegospatrimonio.wordpress.com/patrimonio-cultural/» target=»_blank»>Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Circulan por el mundo las fotos de esta joya del Patrimonio cienfueguero que en la antigua Plaza de Ramírez, de Armas y de Recreo rememora aquellos obreros que lo construyeron gratis en solo veinte días, a propuesta del maestro de obra, Antonio Ferrer, con la ayuda del pueblo y el apoyo del Ayuntamiento Local.

Sitio histórico preferido para las grandes celebraciones al ubicarse a pocos metros del conjunto escultórico al Héroe Nacional, con las dimensiones mayores a otros del resto del país y en la otra parte de las entradas se observan los dos leones y las fuentes y diversos bustos erigidos a la memoria de personalidades relevantes del territorio.

Fue uno de los escenarios de los sucesos revolucionarios del 5 de Septiembre de 1957, cuando marinos y civiles se levantaron contra la dictadura de Fulgencio Batista y en el entorno se alzan las principales edificaciones políticas, administrativas y sociales de la Linda Ciudad del Mar.

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