Base Naval de Guantánamo; ilegalidad y violencia

Base Naval de <a href=Guantánamo; ilegalidad y violencia” title=”Base Naval de Guantánamo; ilegalidad y violencia” hspace=”2″ vspace=”1″ align=”left” />La Base Naval que ocupa ilegalmente el gobierno de EE.UU. en el territorio de Guantánamo desde hace más de un siglo tiene fundamentos históricos de injerencia e ilegalidad marcada. Hoy también la violencia está presente con la cárcel de máxima seguridad que mantiene allí Estados Unidos.

A unos 15 km de la ciudad se encuentra la base naval estadounidense de la bahía de Guantánamo, que abarca un área de 117,6 km2 (49,4 de tierra firme y el resto de agua y pantanos).

La Estación Naval en la Bahía de Guantánamo se estableció en 1898, cuando Estados Unidos obtuvo el control de Cuba por parte de al término de la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana, siguiendo con la invasión de la Bahía de Guantánamo en 1898. El gobierno de Estados Unidos obtuvo una concesión perpetua que comenzó el 23 de febrero de 1903, otorgada por Tomás Estrada Palma, primer presidente de la República de Cuba.

El establecimiento de bases navales y carbonera a lo largo y ancho de todo el mundo cumplía el objetivo de de reabastecer los buques de la Marina norteamericana, que en esa época estaba desplegada en todos los mares del mundo y utilizaban el carbón como combustible.

El gobierno estadounidense incorporó la Enmienda Platt en la Constitución cubana, que le daba carácter “oficial” a la Base. El tratado cubano-estadounidense establecía, entre otras cosas, que Estados Unidos tendría completo control y jurisdicción sobre la bahía de Guantánamo, con propósitos de operar estaciones navales y de embarque, mientras que reconocía que la República de Cuba mantenía su soberanía.

Sin embargo al triunfar la Revolución Cubana en 1959 el nuevo gobierno quiso prescindir de esa Base Naval y retomar su soberanía sobre ese territorio. Nunca los Estados Unidos accedieron a la exigencia cubana, alegando su jurisdicción y la vigencia del tratado de la Enmienda Platt.

En 1961 personal de la Base provocó la muerte a golpes de un obrero cubano y menos de un año más tarde fue secuestrado, torturado y asesinado un humilde pescador. Dos soldados cubanos resultaron asesinados en 1964 y 1966, respectivamente, por disparos realizados desde esa instalación norteamericana.  Son muchas las violaciones del espacio aéreo, marítimo y terrestre cometidas, junto a diversas provocaciones como disparos, lanzamiento de piedras, proferir ofensas y otras muchas.

Durante muchos años esa zona fue una de las más peligrosas fronteras. El Estado cubano disponía allí de equipos blindados y tanques, además de un gran número de tropas y los EE.UU. también mantenía gran número de tropas e incluso han estacionado allí submarinos nucleares.

La base fue convertida en 1994 en campamento de refugiados, en gran parte haitianos, y aún se utiliza para esto fines, pero la mayoría de los prisioneros ahora son supuesto miembros de Al Qaeda y del régimen talibán.

Allí permanecen detenidos en condiciones aberrantes, sin proceso judicial ni acceso a abogados, unos 500 prisioneros, que ni siquiera puede disponer de un tratamiento como prisioneros de guerra ni la supervisión de la Auditoria General de las Naciones Unidas.

Este organismo internacional insistió durante años para poder constatar la situación de estos prisioneros. El Pentágono aceptó un año, pero con dos condiciones: los inspectores no podían tomar contacto con los detenidos y rechazaban a dos de los integrantes de la delegación propuesta por la ONU. La ONU finalmente rechazó realizar la visita bajo las condiciones impuestas por el gobierno de George W. Bush.

Se calcula que hay más de 500 detenidos, según han reconocido las propias autoridades norteamericanas. Son detenidos de distintas nacionalidades; afganos, paquistaníes, sauditas, yemenitas egipcios, españoles, ingleses, norteamericanos, franceses y argelinos. Aunque existen diversas categorías de detenidos, algunas de las cuales se superponen, el gobierno de EE.UU. ha acuñado el término de “enemigo combatiente”. al cual, según la tesis norteamericana no se le aplicarían los derechos humanos.

Estos detenidos están en un limbo jurídico. En el caso concreto de los encarcelados en Guantánamo y otras prisiones similares, esas personas no están sometidas a jueces imparciales e independientes. Simplemente dependen de jurisdicciones militares que son las que establecen la continuidad de la detención, pero los detenidos no tienen abogado, no tienen presunción de inocencia, no tienen comunicación con sus familiares, no tienen derecho de apelación ante las comisiones militares, con lo cual están privados de todos los derechos y garantías que prevé el Derecho Internacional.

El maltrato a los prisioneros detenidos en Guantánamo, especialmente durante los años 2002 y 2003, fue reflejado por la Cruz Roja Internacional, que remitió al gobierno de Estados Unidos un informe denunciando la aplicación de métodos “equivalentes a la tortura”. El propio Ministerio de Defensa de EE.UU. investigó y admitió varios casos -voluntarios e involuntarios- de trato incorrecto del Corán, el libro sagrado musulmán y de humillaciones diversas a los presos.

Hace un tiempo, la Corte Suprema norteamericana había establecido que debían aplicarse los Convenios de Ginebra sobre la Guerra y que se los someta a juicio en EE.UU. Pero la tendencia parece ser la contraria: por 49 votos a favor y 42 en contra, el Senado de Estados Unidos aprobó una resolución que despoja a los “combatientes extranjeros” detenidos en la base de Guantánamo del derecho a recurrir su detención ante la Justicia.

En estos momentos los prisioneros y la Base como tal son objeto de disputas y divergencias judiciales, pero lo más importantes es que todavía Cuba no puede recuperar esa parte del territorio nacional y el medio millar de presos que permanecen allí ven su futuro cada vez más complicado y sin ninguna esperanza de salir del limbo judicial donde se encuentran.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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