Buscan fortalecer las raíces que unen a Burdeos y Cienfuegos

Buscan fortalecer las raíces que unen a Burdeos y Cienfuegos

Por estos días están de visita en Cienfuegos un grupo de ciudadanos franceses interesados en reencontrar y fortalecer las raíces que unen a las ciudades de Burdeos (Bordeaux) y Cienfuegos, sobre todo en vista al 200 aniversario de esta ciudad.

Jean Querbes, Doctor en Agronomía, miembro de la asociación francesa Cuba-Cooperación, nos explica que en aquella nación se pueden encontrar detalles de algunos de los fundadores de la ciudad, pero varios investigadores buscan las actas notariales y de nacimiento del Fundador, Don Luis De Cluet y Piettre y todavía no las encuentran.

Nos comenta este apasionado recopilador de historias sobre Francia y Cuba, que incluso en esa ciudad existe un concurso hípico llamado Don Luis De Cluet.

Jean Querbes es uno de los coordinadores de la asociación “Bordeaux-Cienfuegos” para festear el 200 cumpleaños de la fundación de esta ciudad por colonos franceses. Junto a él están de visita en Cienfuegos Vincent Maurin y Asunción García-Pardo, ambos profesores, y Danielle Maurin y Nadine Puech, empleados de una empresa de seguro.

Todos ellos han recorrido esta ciudad buscando reflejos de la huella francesa en Cienfuegos, y se han reunido con representante de instituciones gubernamentales, como el Director de la Oficina del Conservador de la Ciudad, Arq. Irán Millán Cuétara, y con el Presidente de la Unión de Periodistas de Cuba, M.Sc. Sabdiel Batista Díaz, ambos estudiosos de la historia local.

Raíces francesas en Cuba

Cienfuegos no es el único lugar donde inmigrantes franceses erigieron varias poblaciones en Cuba; el 5 de mayo de 1803 fundaron la comunidad de Madruga, en el territorio de La Habana; el 8 de marzo de 1828, San Juan de Dios de Cárdenas, en Matanzas, pero la más importante fue el 20 de abril de 1819, con la fundación de Fernandina de Jagua, que llegaría a ser la actual ciudad de Cienfuegos.

Este proceso de fundación de poblados o ciudades iba acompañado de la implantación de sus gustos al amoblar, ambientar y embellecer sus propiedades, trayendo a veces de Francia, desde los Puertos de Marsella y Le Havre, Bordeaux o de Nueva Orleáns, cuanto necesitaban y todo a la moda.

Los inmigrantes franceses de , Lousiana o Nueva Orleáns trajeron a Cuba los refinamientos de aquella Francia napoleónica que se expandiera por el mundo.  Así se conocieron y difundieron a partir de las bibliotecas de los fastuosos cafetales orientales, las obras literarias de grandes de la literatura francesa como Chateaubriand, Lamartine, Victor Hugo, La Fontaine y Montaigne.

Como en todo proceso migratorio, parte de los franceses y en particular sus descendientes radicados en Cuba se fueron fusionando con la sociedad cubana de entonces.

Esta ciudad no puede esconder su origen francés, con calles muy rectas y una arquitectura neoclásica que asemeja un tablero de ajedrez y que la Oficina del Historiador se empeña en preservar como legado para el futuro.

Fundación de Cienfuegos

Fundación de CienfuegosLa otrora Villa de Fernandina de Jagua, nombre que tuvo desde su fundación en 1819 hasta 1829, obtuvo la declaración para su Centro Histórico Urbano en 2005 por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio Mundial de la Humanidad.

La urbe fue fundada por el teniente coronel Louis De Cluet y Piettre, hijo de inmigrantes franceses de Burdeos, nacido en Nueva Orleans, Louisiana, y tras venir a Cuba propuso al gobernador de la isla, José Cienfuegos, establecer un nuevo asentamiento humano, en el interior de la bahía custodiada desde 1742 por la fortaleza de Nuestra Señora de los Angeles de Jagua.

La propuesta fue aceptada por las autoridades coloniales españolas y Du Clouet se trasladó a la ciudad de Burdeos, de donde era su familia, y regresó a la isla en marzo de 1819, acompañado por 46 colonos franceses.

Este hombre, vehemente y apasionado, logra entusiasmar en Burdeos a sencillos franceses que desean probar suerte al otro lado del Atlántico y el punto seleccionado es la tierra que rodea a la bahía de Jagua.

En la primavera de 1819 desembarcan pacíficamente sastres, carpinteros, panaderos, herreros… todos ellos, con el acento típico de Francia.

Al amanecer del 22 de abril de 1819, el teniente coronel, engalanado con sus insignias militares y rodeado por los colonos que le escuchaban de rodillas, a nombre de la Corona española tomó posesión de las tierras de la zona conocidas por los aborígenes como Jagua.

El asentamiento tomó el nombre de Fernandina de Jagua, en honor al Rey Fernando VII y al cacicazgo aborigen de la zona, pero diez años después fue designado como Villa y adoptó el nombre actual para rendir homenaje al Gobernador Cienfuegos.

La ciudad, que se diseñó a partir de 70 manzanas perfectamente cuadriculadas y alineadas a partir de la Plaza de Armas, tuvo un rápido desarrollo con el fomento de la industria azucarera, la construcción del ferrocarril y el enlace comercial que proporciona la bahía.

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El autor

Sabdiel Batista Díaz

Licenciado en Periodismo, UCLV, 2007. Máster en Estudios Históricos y de Antropología Sociocultural Cubana, UCF, 2014. Blogguer, Community Manager, Diseñador web, Investigador en el Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

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