Camilo Cienfuegos el Héroe que hace florecer al mar

Camilo Cienfuegos el Héroe que hace florecer al mar Camilo Cienfuegos viene al mundo en la actual Ciudad de La Habana, el 6 de febrero de 1932; muy joven, comprende que la seudorrepública no ofrece oportunidades a la gente humilde; entonces nace para la historia.

Conoce privaciones en Cuba, la dura realidad del emigrante en Estados Unidos, la deportación, lucha en las calles, prisión, tortura de los sicarios del régimen dictatorial de Batista…

De nuevo, el exilio, donde se suma al proyecto libertario de Fidel Castro, como uno de los 82 expedicionarios del Granma, yate de proa futurista.

Audacia y talento son primordiales en su desenvolvimiento guerrillero para cumplir misiones decisivas desde el propio inicio y en el desarrollo de la guerra. En 1858; junto con el Che, emprende la invasión desde Oriente hasta Occidente para llevar la guerra a los llanos.

Por su valor ejemplar el pueblo espontáneamente le llama Héroe de Yaguajay; el Che, lo bautiza como El Señor de la Vanguardia. Como reconocimiento a su brío fogoso, es merecedor de numerosos epítetos alusivos a su alta talla moral.

Desempeña tareas muy importantes durante los 10 primeros meses de 1959 al frente del Estado Mayor del Ejército Rebelde.

El 28 de octubre, tras cumplir la misión encomendada por Fidel, de neutralizar y arrestar en Camagüey al traidor Hubert Matos, en su viaje de retorno a la capital cubana, desaparece para siempre en el mar el Comandante de la “sonrisa constante y el sombrero alón”.

Búsqueda incesante e infructuosa: con solo 27 años el símbolo del pueblo uniformado, habita eternamente en la región destinada a los héroes.

Este año se cumple el aniversario 50 de aquel infausto suceso. Desde entonces, cada 28 de octubre él hace florecer el mar y todos los espejos de agua, en el homenaje popular.

Este mismo pueblo prefiere recordarlo vívido, recreado en múltiples anécdotas antes y después del Triunfo, todas distinguen al hombre virtuoso y bienhechor.

O también, siempre alegre, como un típico chivador cubano, con la broma en ristre dirigida a enemigos y amigos con ánimo desigual, como al casquito prisionero a quien dijo someter al detector de mentiras, utilizando un esfigmomanómetro.

O el enojo fugaz provocado a su entrañable amigo el periodista Rubén Castillo Ramos cuando lo “manda a coger preso”, aprovechando una escolta nueva…

Camilo fue muy cercano física y espiritualmente a Bayamo y sus alrededores, los llanos del Cauto, los temerarios ataques al Monte La Estrella o a la Planta Móvil… hacen henchir la leyenda, sus encuentros espontáneos con el pueblo acrecientan su estatura humana… (Luis Morales Blanco)

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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