Crisis económica mundial también afecta economía cubana

Los países subdesarrollados serán siempre los más afectadosLa crisis no es una entelequia intocable. Sus síntomas se evidencian con producciones deprimidas, anuncios de peores contingencias… Y también en la voluntad y los reajustes para encararla. Lo comprobó este diario al desandar por el entramado empresarial del país.

 

«Cuando la Gomera está trabajando la vida es más alegre por aquí; es como si se sintiera el movimiento, y la gente luce animada. Yo no creía que eso de la crisis realmente nos afectaría», nos comenta Dulce Leyva mientras continúa su trayecto.

Comienza el día y en cuanto salen los primeros rayos del Sol, los hombres y mujeres de San José de las Lajas se dirigen a las fábricas. Pero hace meses una de ellas no tiene su sonido habitual y el vecindario lo extraña. «Es que la parálisis de una fábrica no solo tiene consecuencias físicas, sino sentimentales», dice otro vecino. Y es como si la frase resumiera los primeros síntomas de esa crisis, que antes imaginaron como un fenómeno lejano a los contornos de su «casa».

Sin embargo, los signos aparecen no solo en la dinámica de la Unidad Empresarial de Base de la Goma Nelson Fernández, en San José de las Lajas, sino que se extiende en otras partes del sector empresarial cubano, aunque no siempre tengamos la magnitud del impacto.

Fue más evidente a los ojos de este equipo de reporteros cuando salió al encuentro de empresas y empresarios cubanos, para intentar dibujar la apreciación que del fenómeno tienen quienes desde la base de la estructura productiva del país deberán timonear nuestra economía en las crispadas aguas internacionales.

Los complejos ribetes de ese manejo comienzan a sentirse en no pocos espacios del entramado empresarial del país. Así sucede en la empresa conocida popularmente como «la Gomera», donde la producción está paralizada desde hace unos cuatro meses.

La entidad, que abastece neumáticos al MINAZ y el MINCIN, hace sobrecoger por el silencio. Muchos de sus trabajadores fueron reubicados en labores de reparación, mientras la planta se nos presenta con sus máquinas desconectadas, esperando por su «alimento» para poder producir.

«El mayor porcentaje de las materias primas que utilizamos son importadas, sobre todo el caucho; y debido al aumento de sus costos hemos presentado afectaciones en el suministro», explica Edivaldo Remis Sánchez, jefe de Producción de esta Unidad.

De no restablecerse para este mes de junio su dinámica productiva, como lo tienen previsto, puede que el abasto de neumáticos para la distribución de mercancías presente contratiempos.

Ya está aquí

La producción de alimentos sigue siendo un sector importante a pesar de la crisisEn una geografía más distante, en el centro del país, el Combinado Lácteo Escambray avizora que sus producciones pueden afectarse de forma ostensible. Allí se elabora una gran cantidad de helado. Cuatro provincias se abastecen de ella, y el comercio internacional se beneficia con sus variedades de queso.

Andando por sus pasillos llenos de depósitos para los productos, Benigno González, jefe Energético del Lácteo, nos comenta que los planes de ahorro que entraron en vigor a partir del 1ro. de junio, suponen «apretarse el cinturón». Este Combinado consumía, hasta mayo de 2009, cerca de 400 megawatts (MW) por mes. «Para que se tenga una idea de la reducción, es posible que en julio y agosto debamos disminuir el consumo a 350 MW; y a 260 entre septiembre y diciembre».

¿Cómo repercutiría ello en su producción? González aclara que de llevarse a cabo la estrategia interna del centro, entrañaría que la actividad de la planta de helado quedase constreñida solamente a escasos días. A partir de septiembre podría parar y solo se mantendrían prestando servicios la planta pasteurizadora —donde fabrican la leche para la población, el yogurt de hospitales y círculos infantiles, y el soyurt—, y la de quesos.

«No obstante, estas medidas —aplicables o no a mediano plazo—, están sujetas a la aprobación de la Unión Láctea Nacional», precisa el entrevistado.

Los efectos de la crisis económica internacional también se hacen sentir en el Combinado Poligráfico de Cienfuegos. El director de Desarrollo, Javier Delgado García, asegura que «como consecuencia del fenómeno hemos confrontado dificultades con nuestro importador extranjero y se afectó la adquisición de piezas de alto valor para la industria gráfica, las cuales no se fabrican nacionalmente y son bastante costosas por concepto de pago de aranceles», añade.

En busca de cómo repercutiría en la producción de aluminios, llegamos hasta su fábrica en el municipio lajero. Allí nos topamos con otra realidad: ya no trabajan el metal; ahora es una empresa gráfica (CubAlum), que principalmente produce envolturas. De igual forma, ellos también comienzan a enfrentar dificultades: desde el mes de abril no realizan sus envases y embalajes por falta de insumos.

«No solo la producción puede quedar detenida indefinidamente, también el proyecto de inversión que pusimos a consideración del organismo superior, con el objetivo de triplicar nuestra capacidad, porque es muy poco aún lo que cubrimos de la demanda de envases y embalajes en el mercado nacional», reflexiona Yoel Rodríguez Ramos, director de la instalación.

Hasta el momento solo garantizamos —asegura— el ciento por ciento del embalaje del jabón Nácar, el 80 por ciento de las pastas alimenticias, y el 50 por ciento de la envoltura del café, entre otros productos.

Sin embargo, en estos centros, como es habitual en nuestro país, nadie ha sido despedido porque emplean su fuerza de trabajo en labores de mantenimiento y otras funciones.

Pica y salpica

La crisis pica y salpica a todos los sectores de la economía cubanaEl oleaje de la presente crisis económica y financiera mundial aumenta paulatinamente y las salpicaduras llegan a los bolsillos de los trabajadores y las empresas del orbe. No podemos ser ilusos en pensar que «libraremos» solo porque nuestro país tiene un sistema social que defiende la justicia para todos.

El turismo, uno de los principales ingresos para el país, también puede verse afectado. En busca de voces autorizadas para abordar el posible impacto, fuimos hasta la Planta Embotelladora de Ciego Montero, del municipio cienfueguero de Palmira, entidad que asegura la provisión de aguas minerales y refrescos del sistema turístico y la red de tiendas en divisas del país.

Elizabeth Curí Hernández, directora de la Planta, sabe que nadie está exento de los coletazos, que ya están sintiendo: «Estamos apreciando una disminución en las ventas respecto a etapas anteriores».

Ella está consciente de que el sector turístico puede afectarse no solo por la posible disminución en la entrada de visitantes a Cuba, sino porque sus respectivos países también están en crisis, por lo tanto sus ingresos no son los mismos. «Y si el extranjero tiene menos capacidad financiera, también consumirá en menor medida. Tengo la percepción de que cada vez son más los que en las tiendas en divisas miran este o aquel producto, pero luego no llegan a la caja», apunta.

El ejemplo grafica «en cubano» lo que significan recientes datos ofrecidos por el MINTUR: en el primer trimestre del 2009 creció el arribo de turistas en un 2 por ciento y disminuyó el ingreso en un 13,7 por ciento, en comparación con el año anterior.

Elizabeth no vacila al plantear que si en un futuro se ven obligados a disminuir sus planes de producción, se centrarán en la capacitación de la fuerza técnica. «Una retracción productiva nos posibilitaría mejorar los mantenimientos, revisar los equipos, y curtir al personal en áreas como seguridad industrial y calidad».

Espesa neblina

Todo indica que en el mercado internacional, a raíz de las turbulencias del momento, los precios irán subiendo. Hasta la conocida «fábrica de cables» de San José de las Lajas fuimos en busca de las inquietudes que genera la actual situación de crisis.

En medio del bullicio de la producción, entre largas tendederas de diversos gruesos, Manuel Arcia Álvarez, director general de esta Empresa de Conductores Eléctricos, nos comentó preocupado que desde principios de año sienten los golpes en la falta de liquidez para la compra de insumos necesarios.

El directivo teme que aumente la tendencia al alza de los precios de las materias primas, debido a las tensiones que se avizoran en el contexto internacional.

Preocupado también con el tema de los precios, nos encontramos entre losas y muebles sanitarios de la Empresa de Cerámica Blanca de San José de las Lajas, a Alberto Rivero Pérez, su director, quien tocó un tema espinoso. «Nosotros no presentamos problemas con la materia prima, pero las piezas de repuesto tenemos que comprarlas a precios más altos porque la mayoría de nuestros mercados están bloqueados por Estados Unidos».

No son pocos quienes apuntaron que en medio de las múltiples contorsiones internacionales debemos ser más atrevidos y persistentes para superar las flaquezas internas; algunas determinadas por la incapacidad y la falta de conciencia, y otras por la condición de país subdesarrollado y asediado, que navega en una economía globalizada.

Andrés Coello, secretario ejecutivo para el Perfeccionamiento Empresarial en , identificó a la contabilidad como una de estas vulnerabilidades que afronta el sector empresarial.

Según Coello, nos afecta la poca iniciativa que tienen algunos empresarios para tomar decisiones por ellos mismos y hacer eficientes sus procesos productivos. «En ocasiones se mantienen a la expectativa, esperando a que la solución venga de instancias superiores, cuando el empuje tiene que venir de ellos».

Otro de los que definió algunas de nuestras debilidades para enfrentar la crisis fue el máster Roberto Campbell Tross, profesor de Economía Política de la Universidad Mayor General Máximo Gómez Báez, de Ciego de Ávila. Para él, una de las grandes dificultades es la falta de cultura económica que se traduce en el despilfarro de recursos, el sobreconsumo de portadores energéticos, y la presencia de activos ociosos en las entidades.

El profesor hizo alusión a que de ese problema se desprenden otros como la falta de visión integral a la hora de realizar los procesos inversionistas.

«Tampoco en muchas entidades existe un verdadero sentido del ahorro, ni se han diseñado estrategias efectivas para lograrlo; y la otra carencia está en la falta de organización del proceso productivo», expresa.

Esto provoca el efecto dominó. «Si tienes mal organizado el proceso —destaca— pierdes productividad y con ello la posibilidad de incrementar salarios». Pone la mirada, además, sobre la lentitud que existe en la aplicación del Perfeccionamiento Empresarial.

«Si se observan las empresas perfeccionadas vemos que son minoría, pero hacen los aportes más coherentes a la economía. Por eso deben eliminarse las barreras subjetivas que impiden el avance en ese proceso».

En su opinión, la debilidad mayor se encuentra en la falta de interpretación y de aplicación real de la Resolución Económica del V Congreso del Partido. «Ese es un documento que no ha envejecido. Es la Biblia económica del socialismo cubano en las condiciones actuales».

Por su parte, Pablo Fontirroche Escobar, director de la Empresa de Seguros Nacionales de Ciego de Ávila, ve en la dependencia que tiene la economía cubana de las importaciones, otro de sus mayores dilemas. Esa situación —destaca— provoca incertidumbre cuando aparecen las oscilaciones de precios, por eso es tan necesaria la sustitución de importaciones.

Durante la indagación de JR por el sector empresarial percibimos además que aún existe cierta candidez entre varios dirigentes, tal vez porque dependan en algunas o en muchas de sus decisiones de la verticalidad impuesta en el afán de que no existan desvíos ni desvaríos.

Esta ingenuidad estuvo entre quienes, por ejemplo, les resultó demasiado complicado hablar de las debilidades o fortalezas de las entidades que conducen. Julio César Tamayo, director de la Empresa Mecánica de Bayamo, es una de las dos personas que no nos esquivaron en territorio bayamés. Considera que actualmente se necesita «comenzar a elaborar productos que antes se fabricaban en las empresas y que en estos momentos se importan. Esto permitirá disminuir importaciones».

A eso pudiera agregársele una flojedad que es común en otras entidades cubanas: el uso de tecnologías obsoletas que las hace altas consumidoras de portadores energéticos y cuyos costos de mantenimiento se encarecen por su envejecimiento.

Otra de las funcionarias que tiene los pies bien puestos en la tierra, y que presiente sin tintes de ingenuidad la magnitud de los posibles impactos de la recesión económica mundial, es Maritza Pino, directora del Centro Provincial del Libro y la Literatura de Cienfuegos.

En su lugar de trabajo, decorado con muchos ejemplares de la cultura universal, manifiesta que «los mismos planes de contingencia de ahorro de combustible y energéticos nos podrían poner contra la pared a la hora de cumplir el plan editorial del año de los sellos locales Mecenas y Reina del Mar».

Acorazados

Aunque no pocas tensiones se avecinan, y relatadas están —a decir de empresarios— algunas de las debilidades que tenemos para afrontarlas, también fueron muchas las fortalezas y alternativas que identificaron para sortear esas turbulencias.

Al decir del directivo Pablo Fontirroche Escobar, Cuba tiene un fuerte entrenamiento en situaciones de crisis. «Nuestro empresariado ha demostrado tener niveles de creatividad en momentos complejos; si organizáramos mejor la economía se podrían lograr mejores resultados.

«Lo más importante —refiere— es el capital humano, y este país lo tiene formado con la capacidad de asimilar tecnologías más novedosas.

Por esa misma cuerda también camina Maritza Pino, quien ve la principal fortaleza de su institución en los miembros del colectivo, «porque solo ellos pudieran revertir con amor, entrega y sentido de pertenencia las circunstancias más desabridas».

Otra herramienta que tenemos a nuestro favor para encarar estas complejidades es la preparación y experiencia que ha adquirido el sector estatal dentro del proceso de Perfeccionamiento Empresarial. Esos conocimientos y habilidades para lograr una empresa más coherente — a juicio de Andrés Coello— es algo primordial.

Para que se tenga una idea de que el éxito está en la eficiencia —argumenta—, al cierre del año pasado todas las unidades en perfeccionamiento de Ciego de Ávila generaron utilidades a pesar de los huracanes; en cambio, las que están fuera del proceso registraron pérdidas.

Pero el cubano siempre se ha caracterizado por «el invento», por salir ileso de las circunstancias más comprometedoras y mantener el carácter jaranero. Por eso Javier Delgado García, director de Desarrollo del Combinado Poligráfico de Cienfuegos, considera que en medio de la dificultad hay espacio para la expresión de una fortaleza que quizá puede desarrollarse como nunca antes.

«Es un momento exquisito para potenciar el movimiento de Innovadores y Racionalizadores, y el Foro de Ciencia y Técnica. Apelamos, para paliar la circunstancia de los déficit puntuales de insumos motivados por la crisis, a la realización de distintas piezas a través de una acción cooperada entre diversos sectores».

Tener un sistema económico que protege y garantiza las necesidades básicas de la población, constituye para Alberto Rivero Pérez otro de los baluartes que poseemos, aunque enfatiza que «el empresariado no puede acomodarse, sino que tiene que activar la inteligencia y prever las afectaciones».

No se equivocan nuestros especialistas cuando dicen que la clave para enfrentar esta situación está en el ahorro; ese es, al decir de los directivos entrevistados, una de nuestras más precisas reservas económicas.

Por eso la Refinería de Petróleo Camilo Cienfuegos, amén de ser un referente por su eficiencia energética y aportar de forma notable a la producción mercantil de la provincia, se llama a la austeridad.

Luis García, director técnico de la instalación, anota que existe un seguimiento diario de los consumos, y representan un tema clave en la agenda cotidiana de los planes de autolectura, contingencia y cuantificación del ahorro energético. Ellos desplazan hacia otros horarios todo cuanto sea factible de desarrollarse fuera del pico.

Las medidas adoptadas en la «Camilo Cienfuegos» son una respuesta plausible de una entidad económica cubana, en épocas donde las palabras de cabecera son ahorrar, preservar y cuidar.

El hecho de que nuestros planes de desarrollo sean estatales, refiere el profesor Roberto Campbell, es uno de nuestros alicientes. Ellos están encaminados a beneficiar a toda la sociedad y no a grupos privados que puedan entorpecer la toma de decisiones, como lo estamos viendo en otros países que atraviesan esta coyuntura.

Julio César Tamayo, director de la Empresa Mecánica de Bayamo, insiste en que los deseos de trabajar, la disciplina, y la confianza en la Revolución y sus dirigentes, serán fortalezas que nos acompañarán para salir adelante.

Estamos en el ruedo, propiciar el desarrollo de la inventiva de todo nuestro pueblo, pasar revista a las excelentes experiencias que acumulamos durante los años más difíciles del período especial, que nos permitieron llegar a todos juntos hasta aquí, dignos y dispuestos a seguir peleando, es la garantía de salir airosos de los efectos de la crisis mundial.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

Notas relacionadas

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *