Crisis económica: Raros Caminos

Crisis económica: Raros CaminosDicen ciertos analistas, con especial énfasis, que el apoyo multimillonario de los gobiernos de las grandes potencias capitalistas a los especuladores financieros, es el  camino adecuado para salvar la actual crisis económica global.

En consecuencia, desde los Estados Unidos al lejano Japón, las arcas públicas han sido puestas al servicio de los traficantes bursátiles, quienes con su sempiterna irresponsabilidad lanzaron al planeta al hueco de la inestabilidad.

Los antecedentes nefastos no cuentan. Solo tienen validez los intereses mezquinos de los centros de poder.

De ahí que sorprendan noticias económicas como las de esta semana, e indican que el depreciado petróleo, uno de los productos más llevados y traídos por los especuladores, se acercaba el lunes a los 70 el barril, justo a la hora  que en EE.UU., la General Motors, emblemático monopolio local, se declaraba en bancarrota.

El asunto era bien simple. Al unísono con la debacle de la GM, circulaba una escueta y nada espectacular noticia de que el retroceso de la actividad manufacturera norteamericana había sido en mayo un poco menor a lo calculado. y bastó ese anuncio para que “irradiara el optimismo” entre los grandes hombres de negocio que acostumbran a jugar en Wall Street.

Que el emporio de la GM se desplome y serruche el piso a su cuarto de millón de trabajadores, al parecer no es nada frente al descenso no tan alto de la actividad industrial norteamericana, pero descenso al fin. ¿Acaso alguien puede entender el asunto?

La explicación es evidente. Los mercados insisten en la noria de la ruleta de casino, mientras la economía real para nada es tomada en cuenta por los traficantes de las finanzas.

De ahí que en los despachos de ciertas agencias se hable a estas horas de las “expectativas de que lo peor de la recesión ha pasado”, o “la economía parece recuperarse”, al tiempo que la ONU espera para 2009 una contracción de la producción global no menor de 2,6 por ciento, y las estadísticas afirman la cifra de desocupados en el mundo puede sumar 239 millones de personas en similar período, para un índice de desempleo planetario de 7,4 por ciento.

Nada, los barones de la especulación saben muy bien qué quieren mostrar y ocultar, en ese empeño permanente de crear ilusiones favorables a sus negocios, no importan los abismos crecientes.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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