Crisis mundial: el barco a la deriva

Crisis mundial: el barco a la derivaHace pocos días voceros de la gran empresa que desparrama sus establecimientos por muchas partes del mundo, la Starbucks Corp., aseguraban con pleno conocimiento de causa que si el café ha logrado duplicar su precio en la bolsa de Nueva York durante un año se debe, en primera instancia, a la labor de los especuladores quienes mantienen pleno control sobre esas instancias financieras a pesar de la crisis global capitalista.

De manera que la conocida denuncia de que los mercados bursátiles constituyen casino donde unos cuantos poderosos suelen mover a capricho los valores mundiales, tiene plena validez a dos años del estallido de una de las peores debacles de la economía imperial.

Se trata, en el fondo, de la absoluta contradicción que, como ha afirmado Cuba más de una vez a lo largo de muchos años, no podrá ser resuelta por los personeros de las grandes potencias capitalistas, porque para ello deberán, en primera instancia,  hacer saltar por los aires lo que precisamente consideran “los pilares del sistema”.

¿A qué se debe entonces que las medidas para conjurar el golpe económico multifacético comenzado en los Estados Unidos en 2008 no hayan asumido otro “remedio” y pasen dinero a manos llenas a los promotores del desastre?

No es secreto que tanto el gobierno de George W. Bush como el de su sucesor, Barak Obama, sacaron del erario público miles de millones de dólares destinados a bancos, empresas inmobiliarias y servicios crediticios en apuros o en franco proceso de quiebra, mientras se precitaba el deterioro de los servicios públicos elementales y el desempleo crecía hasta cotas sin precedente.

De manera que cuando en los Estados Unidos 10 de cada 100 norteamericanos en edad laboral no tienen donde ganarse el pan, en el mercado de materias primas de Nueva York quienes hundieron al país, a sus aliados de Europa Occidental , y a decenas de naciones empobrecidas, siguen jugando a las suposiciones, los enredos y los chismes para subir artificialmente los precios de aquellos artículos que les sirven de fichas sobre el tapete verde.

Las realidades no mienten, y los objetivos golpes del día a día no engañan. La economía norteamericana no despierta más allá de las frases amañadas y voluntaristas de algunos medios de prensa.

Mientras, en Europa el sonado desajuste financiero que estalló en Grecia, ya abatió también a Irlanda y los entendidos incluyen como cercana víctima a , seguida de Portugal e Italia, sin que las economías más fuertes del Viejo Continente puedan siquiera esbozar una mueca de aparente satisfacción.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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