Crisis, recesión, desempleo…y qué más?

Crisis, recesión, desempleo…y qué más?La actual crisis económica mundial ya toca los rincones más lejanos del mundo y estremece a los más grandes emporios capitalistas. Desde Estados Unidos, hasta , pasando por toda Latinoamérica, Egipto, Brasil o Australia, todos ya sienten los efectos de la crisis como mordida en carne propia.

Ahora la pobreza gana la carrera contrareloj y muchos buscan trabajos seguros en momentos en que el desempleo es la marca fatídica de la crisis.

Entre los principales factores causantes de esta crisis están los altos precios de las materias primas, la sobrevalorización del producto, una crisis alimentaria mundial, una elevada inflación planetaria y una recesión prolongada en todo el mundo, así como una crisis crediticia, hipotecaria y de confianza en los mercados: todos estos elementos agravados ahora hacen que muchos analistas no se permitan exponer posibles soluciones.

Con tal de abaratar producciones y mantener las ganancias en cifras factibles muchas grandes empresas recurren a la solución más fácil: el despido masivo de miles de trabajadores.

Hasta el momento la crisis había llevado a 90 millones de personas a la pobreza alrededor del mundo (sumados a los millones que ya estaban en la pobreza antes de la crisis), la mayoría de ellos en el mundo en vías de desarrollo y ha provocado la pérdida de 30 millones de empleos, que a fin de cuentas son las fuentes de ingreso de los más necesitados.

En tanto aumentan los despidos, como el caso del paradigmático General Motors, donde sus directivos anunciaron hace unas meses su bancarrota, con las eliminación de 2.600 distribuidores, el cierre de 11 instalaciones en Estados Unidos y la suspensión de otras tres plantas en el resto del mundo, lo que significó el despido de más de 21 mil obreros solo en Estados Unidos, casi 34% de su fuerza laboral.

Otro de los símbolos de esta crisis, que ya algunos dicen que tocó fondo, es el aumentos de los precios de los alimentos. Este es un problema que se desató mucho antes de que se declarara oficialmente la crisis. La escasez de tierras cultivables y los biocombustibles a base de cereales han llevado a precios sumamente elevados de los alimentos, tendencia que se ha disparado en medio de la crisis.

Por ejemplo, en México, los precios de los alimentos se elevaron en un 135 por ciento sobre la inflación general al consumidor en el primer semestre del año, dejando a más personas en la pobreza, según indicó el Banco Central de ese país.

La relación entre la crisis, el desempleo y los precios de los alimentos es tal que un estudio de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) reveló que el valor de los comestibles en América Latina permanecen 24 por ciento más mas alto que en el periodo pre-crisis alimentaria de comienzos de 2008.

También la FAO reveló que uno de cada seis habitantes del planeta pasa hambre todos los días, la mayor cifra en la historia de la Humanidad. La falta de alimento en las mesas de mil 20 millones de personas en todo el mundo, 100 millones más que el año previo, es provocada por la crisis económica, según el reporte de esa organización internacional.

El desempleo producto de la crisis ha hecho que, por ejemplo, Egipto tema el regreso de 500.000 trabajadores de países del Golfo, a los que habían emigrado en busca de mejores condiciones de trabajo y al no encontrarlas regresan a su tierra a sumarse a la lista de desempleados.

A pesar de toda la crisis, todavía existen economías que incluso crecen por encima de lo pronosticado: durante el primer trimestre de 2009, las bolsas de Estados Unidos y Europa fueron superadas por las de países en desarrollo como China o Brasil. El gigante suramericano y Rusia aumentaron sus índices un 9% en moneda local; el índice de India pasó a ser positivo y el índice compuesto de Shangai, en China, aumentó un 30%, lo cual se justificó por la fortaleza y estabilización de los sectores financieros de dichos mercados y por la búsqueda de inversiones de riesgo.

Otro de los detalles de esa crisis es que algunos países se niegan a declararse afectados por la crisis, pues de lo contrario aumentaría el riesgo-país y diminuiría la confiabilidad de los inversores. A pesar de esto ya suman 51 Estados lo que han declarado oficialmente estar en recesión.

En fin, definitivamente es mejor no hacer pronósticos con esta crisis, bueno, el único que se puede hacer es que seguirá afectando a los más pobres y que todavía su fin no está muy cercano en el tiempo.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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