Cronología de una epopeya: 4 de septiembre de 1957, el preludio

Los marinos del Distrito Naval de Cienfuegos, en Cayo Loco, tuvieron un papel protagónico en el alzamiento armado del 5 de Septiembre de 1957Era miércoles, mitad de semana cuando a las 9 de la noche en el aeropuerto Columbia, de la barriada habanera de Marianao, llega la confirmación del alzamiento de los pilotos comprometidos con el 26 de julio.

Un poco más tarde, a las once y treinta de la noche en el 11 y 30 en reparto La Juanita, en Cienfuegos, exactamente en la Calle San Fernando, entre Armada y Central, se produce una reunión.

El alférez de fragata, , quien sería el jefe militar de la sublevación prevista para el 5 de septiembre, y Miguel Merino, se unen con Emilio Aragonés, todos miembros del M-26-7. Esperan a Julio Camacho Aguilera, Jefe de acción del Movimiento.

El y San Román habían venido de La Habana, pero se separaron en Santa Clara, donde Camacho se reuniría con la dirección del movimiento.

Conspiraciones….conspiraciones…conspiraciones

Alrededor del 4 de abril de 1956, se produce una conspiración entre oficiales del Ejército de Fulgencio Batista. Cansados de sus desmanes y corrupción, el objetivo era derrocarlo. Algunos de esos oficiales de gran prestigio en el cuerpo armando, fueron descubiertos y puestos en prisión.

A los pocos días, el 29 de abril, otro hecho estremecería a la nación: el ataque al cuartel Goicuría, de Matanzas.

Por esa época ya se pensaba en un alzamiento en el centro del país. Fidel explicó sus antecedentes y objetivos de forma bien clara en su discurso por el aniversario 20 de la sublevación, en 1977:

“El origen de la sublevación de Cienfuegos databa de muy atrás. Ya desde el año de 1956, un grupo de marinos, soldados y cabos de la Base de Cienfuegos había entrado en contacto con el Movimiento 26 de Julio. Y el 30 de noviembre, cuando se aproximaba el desembarco del yate Granma y cuando tuvo lugar el alzamiento de Santiago, existía desde entonces la idea de producir el alzamiento de Cienfuegos. Pero no fue posible en esa ocasión.

“Más adelante, cuando nosotros estábamos en la Sierra Maestra, persistió la idea de producir un levantamiento en Cienfuegos con el apoyo del grupo de marinos revolucionarios, para organizar después un frente en las montañas del Escambray. Es decir, tomar las armas de Cayo Loco y avanzar hacia el Escambray para constituir un segundo frente guerrillero”.

Se pensó primero en el mes de abril; no fue posible. Se planificó después para el 28 de mayo de 1957, y estuvo muy próximo a ocurrir el levantamiento, pero los 35 compañeros escogidos, fueron denunciados y apresados en la casa donde se concentraron, y a pesar de que fueron torturados no dijeron ni una palabra de los vínculos del movimiento con los marinos de Cienfuegos. Eso hubiera abortado la idea de la sublevación.

“Si ese mismo día, o al día siguiente, se hubiese producido aquel alzamiento planificado, explicaría  Fidel años después, es posible que la guerra revolucionaria hubiese durado mucho menos tiempo (…) la acción quedó pospuesta, y el grupo de marineros siguió trabajando en coordinación con la Dirección del Movimiento 26 de Julio de la antigua provincia y de Cienfuegos.

Pero la idea se mantuvo en pie para tomar el Distrito Naval de Cayo Loco, donde la existencia de más de 300 armas, podía representar una magnífica oportunidad de sumarlas a la causa en las montañas del Escambray.

Cienfuegos, parte de un plan nacional.

Las fragatas y los guardacostas surtos en el puerto de La Habana, saldrían de la bahía para cañonear el Palacio Presidencial y edificio del estado mayor de la Marina de Guerra, exigir la renuncia de Batista y la libertad de los presos políticos, bajo amenaza de bombardear Columbia.

En ese punto, la aviación desempeñaría su papel en los planes. Era la única arma que podía combatir a las fragatas y los guardacostas de la Marina, destruir los aviones  B-6 y F-47 que estaban en Columbia, para impedir que despegaran y fueran usados contra la Marina.

Junto con esas unidades se iba a sublevar la Academia Naval del Mariel y, desde la Academia se dominaba la base de la aviación naval. Además, aparte de la aviación, había otros oficiales del ejército comprometidos en el golpe.

Simultáneamente, las milicias del 26 de Julio, tomarían la Radio Motorizada; otro grupo tomaría la CMQ, y otros grupos atacarían las estaciones de policía. Al mismo tiempo el levantamiento de Cienfuegos se produciría. También existían planes con relación a Santiago de Cuba.

El 30 de agosto se reúne la Dirección del Movimiento 26 de Julio con los distintos representantes de esas acciones. Acuerdan la acción para el 5 de septiembre.

Pero para poner el plan en ejecución era necesario que primero salieran las unidades navales del puerto de La Habana y comenzaran la operación. Supuestamente la noche del 4  al 5 de septiembre debería llegar la orden.

“Los pilotos de la Fuerza Aérea no recibieron ningún aviso de que se había suspendido el levantamiento. La Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio no recibe ningún aviso de que se ha suspendido el levantamiento. Los militares de la Base de San Antonio que estaban en el Movimiento, tampoco recibieron ningún aviso”, según palabras del Fidel.

Espera

La espera en la casa de La Juanita, se prolongaría hasta entrada la madrugada del  día 5. Algo después de las dos se reunieron finalmente San Román y Camacho, y ajenos a la contraorden, hicieron contacto con los marinos complotados  del Distrito Naval, que debían tomar las postas… Estaba por comenzar la sublevación en Cienfuegos.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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