Cruces: “Un cuartel abandonado”

Cruces: “Un cuartel abandonado”

“Los soldados de la tiranía batistiana que se encontraban en el cuartel ese 24 de diciembre de 1958, tenían la cena preparada, pero qué sucede: los miembros del Movimiento 26 de julio en la localidad, preparan diferentes acciones con el objetivo de provocar que los soldados se fueran del poblado; así utilizaron la intimidación: simpatizantes del movimiento que practicaban la santería y los utilizaron para asustarlos”, cuenta Luis Orlando Romero González, estudioso s dela historia de Cruces.

Amado Hernández Sosa, fue aquel hombre que de acuerdo con los revolucionaros, precipitó la huida: “les dijo que venían bajando del Escambray alrededor de tres mil “barbudos” armados… “

Entretanto, la radio local aumentaba la tensión de los soldados; “Esta es CMHK, Casa Virgilio, Transmitiendo desde Cruces”…Hemos sabido que las  tropas del Ejército Rebelde, comandadas por Víctor Bordón se acercan al poblado…”

Radio Cruces, como también se le conocía en toda la zona, nunca dejó de decir la verdad.

“Esto causó efecto en los soldados batistianos y cuando entraron las tropas del Capitán Julio Martínez, prácticamente lo hicieron sin disparar un tiro porque habían salido huyendo del cuartel, un sitio que para los crucenses significaba dolor”, narra Romero González.

“Aquí lo que había era un grupo de asesinos, estaban los famosos soldados conocidos como “Mirabales”, que por cualquier le rajaban la cabeza a cualquiera aquí”, rememora Fabían Reguera, miembro del M- 26-7, y que estuvo entre los primeros en llegar.

“Fue algo espontáneo: se empieza a correr la noticia: los guardias abandonaron el cuartel, y empieza un flujo de personas, revolucionarios, vecinos, y todo el mundo vino a ver en qué se podía ayudar”.

Aquí se quedó la dirección del movimiento y se hicieron patrullas por el pueblo, asegurándose de que los asesinos no regresaran.

Hasta la entrada de los rebeldes del II frente, encabezados por el capitán Julio Martínez.

Inmediatamente establecieron su cuartel general en la Casa de Socorro y era tanta la curiosidad de los crucenses por los héroes que salían de la leyenda, que sobrevino el mitin y se escucharon las palabras libres de los rebeldes por vez primera en el mismo centro del pueblo.

Las premoniciones de un santero, la voz de una emisora tomada por los rebeldes que repelió a los batistianos en su intento de recuperar Cruces: es la historia del apoyo de un pueblo que convirtió aquel cuartel vacío en escuela, en recordación perenne del día en que fueron liberados.

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El autor

Ismary Barcia Leiva

Licenciada en Periodismo. Especialista en Dirección de Programas Informativos de la Televisión. Periodista en el Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

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