Cuba de júbilo ante el curso escolar

Cuba de júbilo ante el curso escolarPara este seis de septiembre, inicio del nuevo curso escolar, ya Carlos Javier Vigoa tiene preparada su mochila con libretas y lápices, que le serán de utilidad ahora en sexto grado.

Por iniciativa revisó los últimos contenidos del curso anterior, con la ayuda de sus padres, quienes disfrutan los adelantos en el aprendizaje de su hijo.

Al comienzo de cada septiembre, desde occidente hasta el oriente, el archipiélago se llena de sonrisas y fiesta.

Carlos Javier es de los más de dos millones de educandos  que irán a las aulas en el nuevo período lectivo, privilegio mantenido año tras año a pesar de los esfuerzos del enemigo por obstaculizar esa conquista revolucionaria.

Desde etapas tan tempranas como 1960 el imperio emprendió numerosos sabotajes en escuelas y también en otras instalaciones públicas, expresión de la hostilidad y agresividad de los gobernantes de Estados Unidos cuyos apetitos por la Isla caribeña preceden la constitución de su propia república.

La guerra desatada por Washington contra la pequeña nación incluye acciones políticas, militares, económicas, diplomáticas, psicológicas, biológicas, propagandísticas y de espionaje.

Quemar escuelas resultó práctica sistemática llevada a cabo por bandidos avituallados con armas por EE.UU. en los primeros años de la Revolución, en el empeño de destruir esa obra mediante el terror, la inestabilidad y la incertidumbre.

Como parte de esa oleada agresiva pueden citarse el incendio de los planteles en los bateyes Girones y Pedernales, en Calimete, Matanzas, por elementos subversivos, y de otros tantos entre los que se incluyen una escuela rural situada en la finca de la zona de Pico San Juan, en el Escambray.

En 1961 la banda terrorista de Valeriano Montenegro convirtió en cenizas la “”, de la finca Aromal, en Abreus, Cienfuegos, donde niños de la zona favorecidos por la naciente Revolución iniciaban su tránsito al conocimiento.

Pudieran citarse otros muchos ejemplos hasta completar el centenar de centros destruidos en el occidente, centro y oriente de Cuba, por bandas organizadas, financiadas y armadas desde el Norte.

Sin embargo, sus intenciones quedaron frustradas y nuevas aulas nacieron en cordilleras, llanos, pueblos y ciudades las cuales brindaron -y brindan-  a los infantes cubanos las facilidades para adentrarse en el mundo del aprendizaje.

Muestra de las posibilidades educacionales resulta el cierre del curso escolar 2009-2010, cuando Cuba completó la graduación de su primer millón de universitarios -más  de 30 mil de 129 países del mundo-, de muy diversas   ramas.

No obstante los éxitos, con la finalidad de perfeccionar el sistema docente en general, se emprenden acciones transformadoras en las diferentes enseñanzas.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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