Danza Contemporánea de Cuba en el Terry: Demonios exorcizados a ritmo de mambo

Danza Contemporánea de Cuba en el Terry: Demonios exorcizados a ritmo de mamboLa acción danzaria, vista como éxtasis donde el espíritu experimenta inusual distensión, para finalmente rebelarse en catártico estallido contra limitaciones físicas, restrictivas de la libre expansión de la conciencia hacia insospechados horizontes sensoriales, devino suerte de leiv motiv de la obra Demo-N/Crazy que, a partir de una coreografía del español Rafael Bonachela, presentó en el escenario del Teatro Tomás Terry, la Compañía Danza Contemporánea de Cuba, viernes 29 y sábado 30 de octubre, como parte de las funciones inaugurales de la edición 2010 de la Temporada de la Danza.

Tal jornada es organizada cada noviembre por dicha institución, con el objetivo de ofrecer a los artistas y público cienfueguero en general, una enjundiosa panorámica de esta manifestación en Cuba, que tiene en la provincia sureña uno de sus flancos más débiles, reducida su ejecutoria a discretos folklorismos, tras el fugaz y sorprendente tránsito de la compañía Oxígeno.

Esta primera parte del programa de la agrupación insignia de la danza moderna en el país, delató un apreciable rigor técnico en todos los ejecutantes, y un preciso dominio del espacio en cada uno de sus segmentos, tanto colectivos como individuales. Permitió esto una interpretación sólida y fluída de la coreografía en cuestión, donde el autor implementa un intenso discurso acerca de la Libertad y sus aprehensiones desde la individualidad, las parejas y las comunidades humanas, cuyas interrelaciones y coexistencias de alta complejidad dialéctica, provocan perennes contrastes de variopinto espectro, que oscila entre la armónica complementariedad y el áspero e irreconciliable antagonismo.

Impelidos son todos los individuos a la rebelión expansiva de sus esencias, por esta aspiración abstracta de Libertad, entelequia arquetípica que se manifiesta en cada percepción, modelada por las propias limitaciones, condicionamientos socioculturales, y real conciencia del albedrío. En el camino espinoso de esta revolución, en medio de caleidoscópicos tanteos, amagos, conjunciones y rupturas, el ser humano se percibe así mismo como su principal oponente, más allá de la externidad contextual.

El ego, espíritu, personalidad, alma, como prefiera llamarse, concientiza su prístina restricción: el propio continente donde permanece encarnada; procede a desbordarlo, domeñarlo, aunque sea destruído en el intento. El cuerpo físico, atestado de instintos, resiste, intenta contener la eclosión. El espíritu puja, zarandea los músculos, sobresatura la resistencia física y moral hasta el paroxismo, domeñando, no sólo las propiedades motoras, sensoriales y orgánicas, sino la memoria genética, los instintos básicos. Queda sacrificada la propia ingeniería biológica, predeterminada esquemáticamente, a la nueva dimensión nirvánica, donde el ego trasciende el cuerpo apaleado con rigores ascéticos, y logra despojarse de su naturaleza más apegada a lo animal y tribal, alcanzando una nueva  dimensión de lo Humano.

Demo-N/Crazy explicita precisamente este autoexorcismo, como proceso dual de autonegación/autoafirmación, combate ritual entre el yo y el YO, entre albedrío   determinado y albedrío determinador, graficando las fases de éste con los diferentes cuadros danzarios, como es el despojo de los signos colectivos,  la posterior liberación de los signos personales, y luego el explayamiento del espíritu tras la asunción de la nueva naturaleza, purificada ya de preconcesiones.

Igual sentido de ruptura, pero más con el determinismo mecanicista de la industria cultural y los estereotipos legitimados por ésta, late en la segunda obra presentada en el Terry por Danza Contemporánea de Cuba: Mambo 3XXI, de la autoría de George Céspedes y la exquisita apropiación technohouse que del ritmo popularizado por Dámaso Pérez Prado hacen Alexis de la O y Edwin Casanova, para musicalizar la coreografía de marras.

La pieza expone el conflicto entre la predeterminación hegemónica de la cultura de masas, disgregadora de las esencias culturales de los pueblos (no exentas de mixturación plural con los diversos sinos estéticos de x comunidades) y la vitalidad orgánica con que estas buscan revertir estos procesos de absorción/anulación, a partir de una evolución en el estilo coreográfico: transita desde posturas rígidas de autómatas indiferenciados, igualados, en detrimento de sus singularidades, hasta la ruptura con toda planificación, con el consecuente destaque de cada bailarín como ser autosuficiente en cuerpo y alma, que asume la música desde la libre autoaprehensión, no por disposiciones externas.

Además lo universal y perenne de esta sonoridad, por su naturaleza flexible que le permite superar todo tradicionalismo conservador, incorporando su esencia rítmica al nuevo panorama musical de la Isla y el mundo, Mambo 3XXI, homenajea, desde una concepción más lúdica, tributaria de la vitalidad tropical y caribeña que late en toda la música y baile genuinamente made in Cuba, lo legítimo de una voz cultural madura, evolutiva y de alta valía como la nacional.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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