¿Cómo deben construirse las casas en Cuba?

¿Cómo deben construirse las casas en Cuba?

Un país asediado por fuertes fenómenos meteorológicos necesita viviendas resistentes, pero también económicas y rápidas de hacer.

Los fenómenos meteorológicos de los últimos diez años han dejado a la Isla en una situación desfavorable en lo que a construcción de edificaciones y zonas de urbanización se refiere.

Cuba, en pos de restaurar la normalidad, se ha planteado varias estrategias y, si bien han dado resultados favorables, aún sigue siendo un reto arduo.

¿Qué construcciones son las más idóneas para nuestro país, tan asediado por fenómenos meteorológicos?, fue el tema sobre el que conversó Granma con varios especialistas durante el reciente VIII Congreso de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba (UNAICC).

El máster en Ciencias e ingeniero Camilo Velar Gutiérrez, especialista de proyectos de la empresa número 15 de Santiago de Cuba, resalta el uso de tecnologías extranjeras en el diseño de las viviendas, que tienden a industrializar el proceso de modo que sea más factible rehacerlas.

Luego del paso del huracán Sandy, en el país se implementó la tecnología Forsa, líder en el diseño mecánico en 3D, y que en la actualidad genera en el mundo más 30 000 millones de pesos en ventas de formaletas (encofrados) de aluminio para la construcción.

Su baja cantidad de piezas hace que el montaje sea fácil, rápido, sencillo y con un ajuste preciso. Por su versatilidad, es una solución viable para cualquier tipo de proyecto de vivienda, edificaciones comerciales, infraestructura y montajes electromecánicos; y en el caso de Cuba, puede ser usado para apuntalamiento de todo tipo de construcción, también como andamios de seguridad, de carga y de fachada.

Según Velar Gutiérrez, quien también es presidente de la Sociedad de Ingeniería Civil de la UNAICC de su provincia, con esta tecnología se hacen los paneles fundidos in situ, en cuestión de varios meses se puede terminar una edificación de cinco niveles y está diseñada desde el punto de vista sismo-resistente.

Con la hermana República de Venezuela, se evalúa, además, la instalación de una planta productora de casas de policloruro de vinilio resistentes a la furia de los huracanes. Esa tecnología demostró su eficacia durante el paso de Irma por Cuba, que no afectó las petrocasas. Por ello, se lleva a cabo una capacitación para que los cubanos aprendan la técnica que utiliza Venezuela en la elaboración de techos para las viviendas.

«Tenemos la vivienda tradicional, pero tratamos de que no se reiteren las vulnerabilidades de las construcciones que estaban anteriormente y para ello hay que cumplir con las normativas», añade Velar Gutiérrez.

El ingeniero hace énfasis en el empleo correcto de la cubierta, la pendiente adecuada, las uniones en las zonas que garanticen que no sea afectada por vientos extremos.

No obstante, aclara que los proyectistas no diseñan para situaciones extremas, las normativas tienen una media porque de otra forma las construcciones serían irracionales. Los diseños no se hacen para vientos de 250 km/h, sino para los establecidos por las normas, vientos de 130 km/h aproximadamente; lo mismo se aplica para los sismos.

PRODUCCIÓN CON MATERIALES LOCALES, ¿SÍ O NO?

En cuanto al empleo del uso de materiales locales para la producción de viviendas, Velar Gutiérrez considera que ese tipo de construcciones pueden ser una solución viable, siempre que se tenga en cuenta el estimado de durabilidad. Con el uso de la tabla de palma y la piedra de potrero, entre otros recursos, se le da solución a un problema que está afectando a las personas en este momento.

El uso de materiales locales supone soluciones prontas que, en dependencia de la terminación, pueden perdurar. Foto: Miguel Febles Hernández

El uso de materiales locales supone soluciones prontas que, en dependencia de la terminación, pueden perdurar. Foto: Miguel Febles Hernández

«Puede ser dificultoso llegar hasta ciertas zonas intrincadas con materiales de hormigón y en esos casos, el uso de materiales locales es muy factible; ahora, es importante que el país invierta en construcciones duraderas», dijo.

En Las Tunas, por ejemplo, se recurre a la técnica del mampuesto. Este tipo de construcción emplea los bloques para hacer las columnas y entre ellas utiliza la piedra labrada o casi sin trabajar. De esta manera se lleva a cabo en comunidades de Manatí la edificación de casas para personas damnificadas por fenómenos naturales, lo que propone un paso de avance en pos de darles  solución a las 4 900 casas afectadas por Irma y otras 9 000 pendientes desde el paso de Ike.

Una de las ventajas de esta tecnología es el ahorro de recursos. Con la cantidad de bloques que necesita una vivienda estándar se pueden construir tres de este tipo, y son igualmente muy seguras y confortables.

Por su parte, el ingeniero Roberto Ortiz Ravelo, presidente de la Sociedad de Ingeniería Civil de y especialista en Construcción y montaje, sí está convencido de la viabilidad de estas alternativas.

Son construcciones que deben hacerse bajo ciertas normas y parámetros técnicos que los especialistas conocen, para evitar un grupo de riesgos. No existe vivienda más resistente que una construcción campesina, lo que se llama «vara en tierra», una construcción fuerte, de guano, donde la vara llega hasta el mismo suelo y preserva enormemente.

Por ejemplo, Yaguajay, uno de los territorios afectados tras el paso de Irma, ha sabido aprovechar al máximo los recursos naturales a su alcance, como las propias palmas derribadas.

Los pobladores y las autoridades de la zona intentan transfigurar el paisaje con la fabricación de decenas de casas rústicas, proyectadas con paredes de tabla de palma, techo de tejas y piso de cemento.

En el caso de la provincia de Guantánamo, el 82,8 % de las 43 822 viviendas dañadas por los huracanes Matthew e Irma ha sido restablecido.  Entre las estrategias que han puesto en marcha para restablecer las viviendas se encuentran el  empleo de madera de coco y tablas de palma en la redención de las moradas, así como de viguetas, plaquetas, losas canales, ladrillos, bloques y otros componentes.

Como especialista en Construcción y montaje, Ortiz Ravelo hace un llamado sobre la alternativa de los techos de cubierta ligera, que a muchos les parece una opción poco factible y desechable.

«Hace un tiempo atrás pusimos en marcha un programa de colocación de techos en las naves de los centrales, y fijamos ciertas normas técnicas para que, por ejemplo, las planchas que se coloquen actualmente tengan la rigidez suficiente y resistan ante vientos de 250 km/h.

«En conversatorios con los especialistas de la vivienda les enseñábamos cómo poníamos con tornillos autotaladrantes y autorroscantes todas las tejas, cómo les hacíamos la monta, cómo tomábamos medidas para que el aire no se meta debajo de los tejados. Un techo de zinc o de otra cubierta ligera puede ser altamente resistente si se controla técnicamente que esté  bien fijado», agrega Ortiz Ravelo.

Opinión con la que coincide el doctor en Ciencias e ingeniero Darío Candebat Sánchez, investigador del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas de Cuba, quien considera que en este caso, como en otros, el problema radica en el respeto a las normas técnicas.

«Muchas personas creen que las cubiertas de zinc son vulnerables y que siempre que pase un huracán van a salir volando, y no es así. Una vivienda con la cubierta de zinc o de fibrocemento,  como las que hacemos en Cuba, con los elementos de agarre y sujeción correctos y bien colocados, es viable y resistente», afirmó el especialista.

Al referirse a los sismos, Candebat Sánchez aclaró que las construcciones pensadas para eventos sismológicos y para la carga de viento, son totalmente diferentes.

«El sismo trabaja con la inercia y, por tanto, el peso de la edificación es importante, mientras más pesa la edificación y más altura, más contribuye a que la aceleración sísmica sea mayor. En el caso de los huracanes,  el poco peso puede ser un problema muchas veces, por los vientos fuertes. A la hora de iniciar una construcción, en el caso particular de Santiago de Cuba, debemos tener en cuenta ambos elementos», añadió.

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El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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