Día Internacional de la Infancia, una fecha para meditar

A nivel mundial la infancia ha devenido en el objetivo central para muchos gobiernos. Cada vez se escucha más hablar de los derechos de los niños, del compromiso de los países por consolidarlos, del apoyo y campañas internacionales de diversos grupos por proteger, cuidar y educar a los infantes, que como expresara nuestro héroe nacional, , “son la esperanza del mundo”.

No obstante a la existencia de una declaración de derechos del niño, a los acuerdos firmados por algunos gobiernos, a las medidas económicas, políticas, jurídicas y sociales puestas en vigor para protegerlos, el compromiso y esfuerzo aún resulta insuficiente.

En muchos países vemos cómo las necesidades y derechos de los niños quedan postergados ante una realidad que se impone desde la cuna hasta la misma sociedad en que están inmersos, la cual no ofrece otra opción que convertirlos en mercancía barata para sobrevivir en una telaraña de intereses de un grupo minorista, de un capital que crece a expensas de truncar los sueños, aplastar la dignidad y anular la vida inocente de millones de niños y niñas que ven irse vertiginosamente su infancia y con ella la esperanza de un mundo mejor, cuando lo ideal sería que cada país considerara a los niños como un valioso tesoro al cual debemos proteger.

Pero la realidad es otra, cada año son alarmantes las cifras que brindan organizaciones como la UNICEF en relación a la infancia. Algunas de estas cifras indican que 600 millones de niños viven en la pobreza, a 121 millones se les niega el derecho a la educación e incluso de 10 niños que cursan la enseñanza primaria solo uno llega a nivel medio, 352 millones se ven obligados a trabajar largas jornadas, con cargas pesadas sobre sus hombros, herramientas peligrosas o productos químico tóxicos, más de 2 millones son obligados a ejercer la prostitución o son utilizados en la pornografía convertidos en objeto de placer, 2,3 millones de menores viven con VIH, la mayoría de ellos carecen de asistencia y tratamiento médico, cada día dos niños contraen el SIDA y uno muere a causa de enfermedades relacionadas con este virus. Desde 1990, dos millones han fallecido por los conflictos armados y otros miles mueren a consecuencia de enfermedades prevenibles o son víctimas del tráfico humano.

Los niños cubanos viven una realidad privilegiada. Ellos son una prioridad para el estado y las organizaciones políticas y de masas, que velan por su atención, desarrollo, y bienestar integral. Este esfuerzo implica que Cuba haya alcanzado indicadores de desarrollo humano y de salud de los más altos, la mortalidad infantil de las más bajas del mundo -6,5 por mil nacimientos-, una baja mortalidad materna, y una tasa de escolarización plena.

En Cuba como en otros países se escogió el primero de junio para celebrar el día de la infancia, ya que este día pero del año 1942, durante la segunda guerra mundial ocurrió una cruel matanza en un poblado checo, donde fascistas alemanes asesinaron a 140 jóvenes y a todos los bebés. Las mujeres y 90 niños más fueron llevados a los campos de concentración e incendiaron la villa dejando todo en ruinas. Por tal motivo y en conmemoración a los miles de niños que han muerto en este y otros conflictos bélicos es que se seleccionó el primero de junio como el Día Internacional de la Infancia.

En nuestro país más que un día, se dedica toda una jornada con un amplio programa de actividades para celebrar esta fecha. Durante una semana los niños participan con alegría de fiestas, carnavales, juegos, acampadas, concursos, encuentros deportivos, espectáculos culturales, exhibiciones de filmes, talleres literarios, exposiciones artísticas, representaciones teatrales, festivales de danza, baile y canciones infantiles. Los monitores imparten clases, celebran matutinos especiales, debaten sobre temas de interés y realizan visitas a escuelas, hospitales, entre otras muchas propuestas.

Es un deber que todos los hombres y mujeres del mundo concienticemos la necesidad de hacer valer los derechos de los niños, velemos por cuidarlos y protegerlos. Recordemos que somos lo que fue nuestra niñez.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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