Economía real o Economía sin un real: una paradoja mundial

Economía real o Economía sin un real: una paradoja mundialEl trabajo del hombre es una acción conciente, para la cual crear bienes materiales, es la forma más universal de obtener bienes materiales para la sociedad. Mediante el trabajo se logra la producción; el hombre distribuye, intercambia y consume los bienes materiales necesarios para la subsistencia de su propia especie.

El fenómeno de la crisis actual del capitalismo es tan conocido por su vejez y las huellas que ha dejado en los pueblos que nos parece urgente mencionar algunas que otras ideas al respecto. Es precisamente respecto a la crisis general del capitalismo, donde el compañero Fidel Castro ha planteado:

“Nos hallamos ante una crisis general capitalista, la primera de una magnitud comparable a la que estallara en 1929 y a la llamada “Larga Depresión” de 1873-1896. Una crisis integral, civilizacional, multidimensional, cuya duración, profundidad y alcances geográficos seguramente habrán de ser de mayor envergadura que las que le precedieron.

El marxismo como lo conocemos plantea que el “sistema que no crea conscientemente las bases de su renovación, genera automáticamente las bases de su autodestrucción”.

El capitalismo ha creado las propias armas de su destrucción debido a su crecimiento desmedido y la formulación del egoísmo, situando los beneficios en las manos de unos pocos. “Se trata de una crisis que trasciende con creces lo financiero o bancario y afecta a la economía real en todos sus departamentos. Afecta a la economía global y que va mucho más allá de las fronteras estadounidenses.

“Sus causas estructurales: es una crisis de superproducción y a la vez de subconsumo. No por casualidad estalló en EE.UU, porque este país hace más de treinta años que vive artificialmente del ahorro externo, del crédito externo, y estas dos cosas no son infinitas: las empresas se endeudaron por encima de sus posibilidades; el Estado se endeudó también por encima de sus posibilidades para hacer frente no a una sino a dos guerras, no sólo sin aumentar los impuestos sino que reduciéndolos, los ciudadanos son sistemáticamente impulsados, por vía de la publicidad comercial, a endeudarse para sostener un consumismo desorbitado, irracional y despilfarrador.

“Otras circunstancias favorecieron el estallido de la crisis. Las políticas neoliberales de desregulación y liberalización hicieron posible que los actores más poderosos sucumbieran o decrecieran debido a la acción del mercado, imponiendo la ley de la selva.

“Este proceso no es neutro, pues favorecerá a los mayores y mejor organizados monopolios, que desplazarán a sus rivales de los mercados.

La situación actual no es igual a la de los años 30s. Lenin esclareció al proletariado, al plantear que el capitalismo no se cae si no hay una fuerza social que lo haga caer.

En la actualidad la hegemonía y la dominación están claramente en manos de EE.UU, país actor irreemplazable y centro indiscutido del sistema imperialista mundial; sólo él dispone de más de 700 misiones y bases militares en unos 120 países que constituyen la reserva final del sistema. Si las demás opciones fracasan, la fuerza aparecerá en todo su esplendor. Si los EE.UU cayera, se produciría un efecto dominó que provocaría el derrumbe de casi todo el sistema capitalista.

“Estamos en presencia de una crisis que es mucho más que una crisis económica, o financiera. Se trata de una crisis integral de un modelo civilizatorio que es insostenible económicamente; políticamente, sin apelar cada vez más a la violencia en contra de los pueblos; insustentable también ecológicamente, dada la destrucción, en algunos casos irreversible, del medio ambiente; e insostenible socialmente, porque degrada la condición humana hasta límites inimaginables y destruye la trama misma de la vida social.

Pero tenemos que masificar en nuestro pueblo una educación económica y laboral mucho mayor que la adquirida en estos 50 años de revolución, lo cual implica un conocimiento y dominio de la realidad capitalista actual.

El socialismo es un proceso consciente, el cual presupone eficiencia en dependencia del nivel de preparación de sus protagonistas (el pueblo), en todos los ámbitos. El humanismo socialista impone en la actual coyuntura un gran dinamismo en la formación y desarrollo de una conciencia política, económica y social del pueblo, logrando la inclusión de las masas populares en la información y lucha.

Si cada cubano incorpora e interioriza una conciencia política y económica, seremos capaces de enfrentar el presente y el futuro, pudiendo lograr no solo resistir frente a la actual crisis capitalista, sino que podemos enterrar al sistema capitalista por el seguro e incontenible avance del ejército social que se alza en la América Latina de hoy.

* Profesor de Economía Esc. Prov. PCC. Cienfuegos.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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