¿Error o culpa del pasado?

¿Error o culpa del pasado?El presidente norteamericano, Barack Obama, durante su alocución en la inauguración de la V Cumbre de las Américas, afirmó que “Estados Unidos estaría dispuesto a reconocer sus errores del pasado cuando se han cometido errores” y subrayó, mas adelante, que “si bien Estados Unidos ha cambiado, también la región latinoamericana tiene que dejar de echarle la culpa a su vecino del Norte por todos los problemas”.

Los cubanos seguimos atentos esas primeras declaraciones -en un ambiente de países del Sur-, del nuevo mandatario norteamericano, las cuales me motivaron a hacerle una pregunta al flamante Gobernante.

¿Presidente Obama, usted cree que un bloqueo económico, comercial y financiero que dura ya más de cuarenta y siete años, una base militar en la oriental provincia de Guantánamo en contra de la voluntad del pueblo cubano y más de cuatro décadas de acciones subversivas de todo tipo, serán errores del pasado o inventos utilizados por el gobierno de mi país para echarle la culpa a EE.UU. de nuestros problemas?

Hoy haré referencia al último aspecto de la pregunta para refrescarle la memoria. Las más de cuatro décadas de acciones subversivas de todo tipo contra Cuba tienen un capítulo que marcó la vida de muchas familias campesinas de mi provincia, Cienfuegos: “El bandidismo”

A pesar de que el gobierno de EE.UU. en aquel entonces se esforzaba por demostrar al mundo que el enfrentamiento entre el naciente gobierno revolucionario y un grupo de bandidos integrados por ex militares de la dictadura de Fulgencio Batista, lumpens, colaboradores de antiguos terratenientes y la gente políticamente confundida era una Guerra Civil, documentos oficiales desclasificados de las propias administraciones estadounidenses, reconocen abiertamente su participación en este capítulo de guerra sucia que costó al país 549 vidas humanas, un número de heridos y mutilados aún no precisado con exactitud y afectaciones económicas cercanas a los mil millones de pesos.

Un memorando desclasificado hace referencia a una reunión celebrada el 17 de marzo de 1960, en la que participan las más altas autoridades de aquel país, en la cual el presidente Einsenhower aprobó el llamado “Programa de acción encubierta contra el régimen de Castro”, que entre otras medidas incluía la promoción y el apoyo directo a grupos contrarrevolucionarios dentro de Cuba.

En dicho memorando el general Andrew J. Goodpaster, funcionario de la Casa Blanca y uno de los asistentes al encuentro, realiza una anotación reveladora de la doble moral con que el gobierno de los Estados Unidos deseaba conducir el tema cubano desde entonces.

“El presidente dijo que él no conocía plan mejor para manejar esta situación. El gran problema es la filtración y la falta de seguridad. Todo el mundo tiene que estar dispuesto a jurar que él (Eisenhower) no sabe nada de esto. Nuestras manos no deben aparecer en nada de lo que se haga”, escribió el general Goodpaster.

La publicación, también años atrás, del informe del Inspector General de la CIA Lyman Kirkpatrick sobre las causas del fracaso de la invasión por Playa Girón echa luz más que suficiente sobre el verdadero patrocinio de las operaciones encubiertas contra Cuba desde el verano de 1959, incluido el fenómeno del bandidismo.

Dicho informe recoge, por ejemplo, que entre septiembre de 1960 y marzo de 1961 la CIA, a través de la Operación Silencio, envió por aire a diferentes zonas del país alrededor de 151 mil libras de armas, municiones y equipos para la contrarrevolución.

Asimismo es conocido el documento titulado “Cuba y el comunismo en el hemisferio”, presentado a Kennedy por el general Maxwell Taylor el 4 de mayo de 1961 en el que se sugiere que el incremento de las acciones guerrilleras apoyadas eficientemente por EE.UU. podría alterar las actividades normales de Cuba y mantener la resistencia viva contra los fuertes controles y la represión.

Son dos sencillos pero lamentables ejemplos presidente Obama, de las acciones perpetradas desde su actual puesto de trabajo contra Cuba y que hacen que mis coterráneos no podamos olvidar fácilmente el pasado, como también usted propone.

Ahora me gustaría que usted respondiera, ¿en qué rango clasifican los hechos narrados anteriormente?, ¿error o culpa del pasado?

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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