Expo “Filosofía editorial”, mil palabras en una línea

Expo “Filosofía editorial”, mil palabras en una líneaEl ser humano posee una cultura eminentemente visual, entrenado durante milenios en la interpretación de imágenes que aparecen en su horizonte perceptual, en la simplificación/estilización de éstas, y la consecuente representación posterior de sesgo metonímico, donde los fenómenos, procesos y sucesos son equiparados a figuraciones casi abstractas, despojadas de significados parásitos que afecten el mensaje preconcebido.

Tal aguzamiento del símbolo dio paso al surgimiento de las lenguas escritas en sus diferentes etapas: pictográfica, ideográfica, fonética, donde la especialización conlleva a la abstracción.

La adecuada imbricación semiótica entre palabra-signo y signo-imagen en un texto, aumenta las potencialidades comunicativas de éste, con el consecuente enriquecimiento simbólico de los mensajes comunicados. Se apela, en primer lugar, a la eficaz visualidad de una foto o caricatura, capaces no sólo de resumir intenciones y significados, una vez traducidas a códigos no verbales, sino de sumar nuevos elementos connotativos frutos de la interpretación otra del dibujante, en el caso de la caricatura.

En la exposición Filosofía editorial, segunda muestra con que Ramiro Zardoya acude al espacio expositivo Juan David, del periódico 5 de septiembre, esta vez dentro del 1er. Salón de Historietas Potaje Gráfico 2010, del cual fue jurado, el artista llama la atención acerca del real diálogo que debe establecer el dibujante con el texto que le es encargado interpretar a línea, color, textura. Y se trata de diálogo complejo, elaborada construcción de significantes y significados de más/menos universalidad interpretativa, nunca subordinación artesanal, meramente decorativa, asépticamente complaciente.

Los trabajos publicados por Zardoya en el reciente mensuario “La calle del medio”, buscan plantear ideas de estructuras complejas, ya redimensionadas bajo nuevas luces de tinta y neuronas, amén de la rápida aprehensión e impacto figurativo en la perceptiva, por parte de estas efigies casi etéreas, oníricas, gráciles como el mundo bidimensional de papel donde yacen, a la vez que contundentes por la alta expresividad de los escasos elementos formales empleados.

El concepto entrevisto por este creador en los materiales requeridos de su concurso, experimenta una minuciosa destilación en el alambique cosmovisivo del creador de marras, proceso durante el cual es despojada de escoriaciones y significados parásitos, para relucir finalmente con toda la pureza universal de un arquetipo, de una idea.

Con esta atípica propuesta, Zardoyas cuestiona además, las nociones de “originalidad”, de lo “único” e “irrepetible” de una obra de arte, pervertida en su esencia con la reproducción mecánica, al decir de W. Benjamín y T. Adorno. Páginas escogidas entre cientos de miles de idénticos ejemplares de La calle…, son privilegiadas y legitimadas con marcos en una suerte de ready made pop, o instalación expositiva, donde las acompañan unas matrices “originales” incompletas, distantes de los resultados finales sólo conseguidos mediante recursos digitales. Son piezas concebidas desde un inicio para su reproducción infinita, para la provocación de infinitos cuestionamientos en el fuero interno de quien consuma el mixturado binomio textual figura-palabra, tipo-arquetipo, idea-vida.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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