Fábrica de Conservas “El Faro”, un lugar donde innovar, inventar y crear para sustituir importaciones

Los operarios de la Fábrica de Conservas “El Faro” reparan y restauran muchas de las maquinarias que utilizan a diarioSujetos a las más difíciles condiciones un país con pocos recursos naturales, subdesarrollado, asediado económicamente por un bloqueo de más de 50 años que se ensaña en limitar ventajas de comercio y posibilidades de negocio,  los cubanos han probado que pueden sortearlo todo…o casi todo, que pueden inventar, crear, transformar, innovar…Todo lo cual les ha ganado fama mundial por un ingenio casi inverosímil.

Tal es el caso de una pequeña industria en Cienfuegos.

Allí, molinos y repasadores de la pulpa mantienen en tensión a los mecánicos  mientras dura una zafra. Con una tecnología que data de medio siglo atrás, la Fábrica de Conservas “El Faro”, procesa los frutos del tomate, papaya y la guayaba… Desde finales de abril  muelen el mango…y no es exagerado afirmar que sólo es posible hacerlo por la invención de sus trabajadores.

“Esas mallas de los molinos,  continuamente se rompen. Es que el mango por sus  grandes semillas y si acidez es  muy agresivo con estas viejas máquinas. A veces uno ha terminado  un turno y cuando cree que descansará, lo llaman, porque algo se rompió.”

Con tal esfuerzo cumplen cada jornada, narra Luis Emilio Martínez,  mecánico de la pequeña industria cienfueguera con  capacidad para procesar diariamente  250 quintales del fruto.

“En un día puede haber cuatro o  cinco roturas; en una zafra he tenido que arreglar, rehacer una misma pieza muchas veces. En realidad es que la situación económica no permite comprar aditamentos en el exterior que por otro lado ya nadie fabrica por su antigüedad;  y entonces hay que  acudir a la experiencia, al saber popular, como se dice”,  y sobre todo a la inventiva de sus obreros. Lo demás es el auxilio de otras industrias del territorio que colaboran con reparación de   rodamientos,  soldadura de piezas y pernos, las más vulnerables.

Y aunque la falta de repuestos para esta cosecha, no les ha permitido llegar en iguales condiciones que la anterior cuando implantaron  récord de 473 toneladas, sí lograron el objetivo; procesar 250 toneladas de pulpa.

“Cuando las roturas del día nos impiden moler, hemos trabajado de madrugada De lo que se trata es de no dejar echar a perder el mango, porque cada tonelada de esa masa que cocinamos y  envasamos en latas, sustituye importaciones, está destinada como materia prima en la elaboración de comportas para nuestros niños.”, asegura Rafael Pozo, Izaguirre, Administrador de “El Faro.

“Nuestra suerte es contar  con mecánicos  conocedores y con sentido de pertenencia a la fábrica. Conocen esos “hierros” mejor que nadie y no se quedan de brazos cruzados  ante la falla, crean la pieza, hallan el remedio, y reducen el tiempo perdido porque también  abastecemos a la red de  restaurantes y cafeterías y vendemos directamente a los cienfuegueros.” agrega el funcionario.

Actualmente concluyeron los estudios de factibilidad para un inversión que aunque no sustituye la obsoleta maquinaria de “El Faro”, posibilitará instalar un nuevo evaporador para la cocción de la mermelada, dos autoclaves  de esterilización e introducirá mejoras en toda la línea, además de la ampliación de la capacidad de almacenaje.

“Esperamos su ejecución para 2011, pues actualmente se  discute el presupuesto de las obras; y sin dudas aumentaría  la eficiencia y reduciría el gasto de energía, pues elaboraríamos en  cuatro horas lo que ahora nos toma  una jornada de ocho.”, anunció  Pozo Izaguirre.

Pero mientras llega el añorado financiamiento,  a golpe de innovación “El Faro” sigue poniendo a prueba el proverbial ingenio de los cubanos.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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