Felipe Poey: pasión por la ciencia

Felipe Poey: pasión por la cienciaEl 28 de enero de 1891 falleció en La Habana, a los 92 años, Felipe Poey  Aloy, relevante naturalista y uno de los científicos más importantes del siglo XIX en Cuba.

Los inicios de Poey no fueron precisamente en las ciencias naturales, sino en la jurisprudencia, luego de graduarse como  Bachiller en Derecho en el Seminario de San Carlos, en el cual fue alumno de Félix Varela. Posteriormente marchó a Madrid a concluir sus estudios y recibió la investidura de abogado y trabajó como profesor en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

A Cuba regresó en 1823, ya con claras ideas de su identificación con el mundo de las plantas y los animales, las que se afianzaron años después en un nuevo viaje a Europa.

En Francia entró en contacto con importantes zoólogos y fue de los fundadores de la Sociedad Entomológica de ese país, a la vez que adquirió la formación científica necesaria para emprender su posterior trabajo sobre los peces.

A partir de ese momento sería reclamado por sociedades científicas de varios países como Inglaterra, Alemania, Estados Unidos y . Sin embargo, Poey decidió regresar a Cuba y aquí, en su país de origen, desarrollar su carrera científica en la que combinó la labor investigativa y la docencia con la divulgación.

Sus amplios conocimientos le permitieron incursionar prácticamente en todos los niveles de enseñanza, desde las primeras letras hasta la universitaria, en materias que incluyeron la geografía y la mineralogía, así como la botánica, la zoología y la anatomía comparada.

Fue meritorio su empeño por dotar a Cuba de una instalación para incentivar la investigación y la creación de colecciones. Tal sueño se hizo real en 1839 cuando creó el Museo de Historia Natural.

En la Universidad de La Habana, Poey ocupó la cátedra de Zoología y Anatomía Comparada, y fue además Decano de la Facultad de Ciencias y Vicerrector. Allí fundó la biblioteca de Ictiología y de Ciencias Naturales.

Su voz y acertados criterios se dejaron escuchar en el seno de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales, la Sociedad Antropológica de la Isla de Cuba y la Sociedad Económica de Amigos del País, consideradas entre los más importantes centros científicos y de debates de la época.

El desempeño científico de Poey se desarrolló fundamentalmente en la entomología, la malacología y la ictiología; de manera particular en este último campo realizó significativo aporte con la obra Ictiología Cubana, considerado su trabajo cumbre al cual se unen otros como Las Memorias sobre la Historia Natural de Cuba y el Repertorio Físico-Natural de la Isla de Cuba.

Su quehacer científico se completó con la afición literaria que le llevó a escribir odas, églogas, letrillas, redondillas, décimas, idilios y traducciones de clásicos.

 

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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