Fidel Castro, “madera  difícil de roer”: mensaje desde su generación

Fidel Castro, “madera difícil de roer”: mensaje desde su generación

Se reúnen después del desayuno mientras esperan a la licenciada en deportes que les conduce en los ejercicios matutinos. Hace años ya que comparten los días en la “Casa de Abuelos”, del reparto cienfueguero de Punta Gorda”, una  de las instituciones  de salud que  les cuidan mientras los familiares trabajan”.

Todos pasan los 70 años, y han tenido la suerte de vivirlos para contar la historia reciente de Cuba y de uno de sus protagonistas: Fidel.

Margarita, a quien le gustó desde niña  hilvanar versos en rima, de su propia inspiración, prometió traer a la charla matutina la última de sus composiciones dedicada al Comandante  en Jefe.

“A Fidel, que llegará  pronto a sus noventa años”, es el encabezado de una decena de estrofas. Y mientras las repasa, para acomodar la vista cansada de sus 81 años, su compañero Ángel Domínguez , quien integrara  varios tríos cienfuegueros,  recuerda en arpegios de guitarra la melodía de un clásico de la trova tradicional, surgido en medio de la vorágine de  en aquellos primeros años de la Revolución: “…se acabó la diversión, llegó el Comandante y mandó a parar”… le siguen en ese pegajoso estribillo popularizado por ese ícono de la trova tradicional, Carlos Puebla.

No necesitan pretextos ni grandes escenarios  para honrar a  Fidel. Margarita comienza:

“Es Fidel un gran cubano,

honra de América toda,

descendiente de un hispano,

de sangre mambisa y goda..”

Mujeres sencillas como ella,  sintetizan  en versos 90 años de la existencia que significó un vuelco en la vida de los de su generación.

“Su palabra es un torrente

 que impresionó al mundo entero.

Su corazón de valiente

nunca el miedo conoció,

los atentados combatió…”

(…) Es Fidel un hombre ejemplar,

 ama al niño y a la flores…

Odia a la tiranía,

puso en Cuba sus amores,

la sirvió con hidalguía…”

 Y entre los octogenarios y algunos que pasan los noventa, llegan espontáneas  la inspiración y el agradecimiento.

A sus 82 años, dice José Hernández sentirse orgulloso de Fidel, “ porque inició una Revolución y con la edad de 90 años todavía es capaz de pararse en una Asamblea del Poder Popular y hablar a su pueblo”.

Alfredo Pérez , ya con 94 desea que Fidel siga viviendo “y luchando por la causa que él inició, en Cuba  pero que siguió su ejemplo en otros países”; “porque lo necesitamos, Porque un Fidel como él no va  a haber otro aquí”, le completa  Josefa  Santana.

Es temprano en la mañana, bajo los flamboyanes de la casa de abuelos, y sin planearlo, sin guiones, una decena de ancianos han hecho su homenaje a Fidel.  “No podemos  resumir en una cualidad a ese hombre, no. Son tantas que no podríamos enumerarlas”….coinciden.

“Su alma buena ayudó a todos los necesitados,

y contingentes cubanos a otros pueblos partieron

 a salvar vidas en epidemias, terremotos y otros más…”,

Escuchan de la inspirada estrofa de Margarita: “Es Fidel, madera dura, muy difícil de roer…” , tal vez el verso más acertado, casi profético de la anciana.

Porque quienes han vivido como el líder, desde su generación, saben que existen “vidas eternas”, y por eso no  necesitan de pretextos ni de grandes escenarios para decirle  Felicidades a su Fidel.

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El autor

Ismary Barcia Leiva

Licenciada en Periodismo. Especialista en Dirección de Programas Informativos de la Televisión. Periodista en el Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

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