Gustavo Ortega, un hacedor de leyendas vivas que aún ruedan por las calles cubanas

Gustavo Ortega, un hacedor de leyendas vivas que aún ruedan por las calles cubanas

A altas horas de la noche su mente se inquieta, un impulso lo lleva de la mano a sentarse frente a la rolliza madera donde dibuja, con el pensamiento, el posible auto antiguo que con tanto cariño captó en su memoria.

Luis Gustavo Ortega Sotolongo, conoce bien lo que hace, aunque aprendió a moldear la madera en un acto de prueba y ensayo, hoy después de casi dos décadas destaca entre los artesanos cienfuegueros.

Allá por el año 1996, Ortega Sotolongo comenzó a interesarse por los carros clásicos americanos en el pequeño taller que tenía en su natal Colón, provincia de Matanzas. La destreza adquirida por sus manos lo estimulaban cada día a perpetuar las leyendas que aún ruedan por las calles cubanas.

Entonces tuvo la idea de materializar la historia del automovilismo en madera. Es así como Gustavo llegó a Cienfuegos donde ingresó a la membresía de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas e hizo de sus primeros impulsos una realidad expuesta en disimiles salones y galerías de este territorio.

“Aunque los carros americanos gozan de mi simpatía, también he tallado motos en tablas de guásima, troncos de marabú, cedro o caoba. Trato por todos los medios que mi obra tenga sello propio para diferenciarla de otros creadores o no creadores que insisten en calcar mis años de trabajo. Por tanto para hacer más auténticos mis carros los pinto, teniendo en cuenta las tendencias actuales del color, o les doy una pátina para ofrecer un toque de envejecimiento a la madera.”

En la actualidad Gustavo Ortega encabeza la Feria de Artesanía del Corredor Santa Isabel en Cienfuegos, su quehacer es la presentación de una amplia muestra de arte, manualidades y destreza. No resulta una casualidad que sus Cadillac, Pontiac, Ford o Chevrolet constituyan prototipos de historias vivas que distinguen esta exhibición.

“Miles de visitantes, turistas y  viajeros de todo el mundo pasan por mi mesa a diario y todos coinciden en una cosa: mis carros no se parecen a ningún otro, no se ven en otro lugar de Cuba, y de ello me enorgullezco.”

Si te gustó, esperamos tus comentarios en Facebook y tus RT en Twitter

El autor

Claudia Martínez Bueno

Licenciada en Periodismo. Periodista y Editora Web en el Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

Notas relacionadas

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *