Hasta Siempre Comandante

Hasta Siempre Comandante

Me parece verlo en este minuto aquella noche de julio de 2008 en el teatro “Karl Marx”  de La Habana, resumiendo la primera graduación de maestros emergentes.

Guardo en mi mente la imagen de aquel día cuando me estrechó entre sus brazos y acercó sus mejillas a las mías, sentí el cálido abrazo de un padre hacia su hija.

Gigante de mil batallas. Te despediste en un día memorable: queriendo volver a surcar los mares de esperanzas, como hiciste 60 años atrás en el yate Granma.

Ya dormía cuando sonó el teléfono y la voz de mi padre me anunció: murió Fidel.

Busqué convencerme, encendí el televisor, y ahí estaba Raúl afligido y vestido con el verde olivo que usaron en las montañas como símbolo de rebeldía.

Fidel fue el hombre que tendió las manos a los pobres, enarboló, sin fronteras, el internacionalismo, sembró la dignidad, el valor y el coraje entre los cubanos.

Un hombre que desde que comenzó sus luchas en la Universidad de La Habana hasta su último suspiro, decía lo que pensaba y cumplía lo prometido.

Sus ideas se abrieron y se abren paso en estas extensas llanuras, donde habló con el obrero, con el intelectual, con el pueblo, donde aglutinó voluntades para transformar este país lleno de historia.

Hoy el pueblo en silencio llora a Fidel, al invicto Comandante y jura solemnemente ante su memoria de que su legado perdurará y que ante los peligros de la Patria cada cubano se convertirá en un Comandante en Jefe.

!Esperamos tus comentarios en Facebook y tus RT en Twitter. Estamos en Telegram también!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *