Hidroelectricidad en las montañas cienfuegueras: realidad a pesar de los excesos de la naturaleza

Minihidroeléctrica en las montañas cienfueguerasLa fuerza del agua convierte a Cimarrones en un mejor sitio. En el asentamiento, ubicado a cerca de 600 metros sobre el nivel del mar, en pleno corazón del Macizo Montañoso Guamuhaya, radican 43 viviendas.

Pero a pesar de lo intrincado de estos parajes, el sonido de la naturaleza no es lo único que se escucha.

Un ruido de generadores anuncia la minihidroeléctrica. Según los pobladores, mantenimientos periódicos la mantienen funcionando, aunque lluvias que acumularon hasta 600 milímetros de agua interrumpieron la generación un día después que el huracán Ike atravesara las montañas cienfuegueras.

“Nos percatamos de que no estaba entrando agua por el reloj y sabíamos que se había ido la presa.  La mañana siguiente al huracán comprobamos que la crecida se había llevado las tuberías por donde nos llega el agua; salimos a buscarlos, pero nada”, relata Zoila Pérez Rangel, operadora de la mini.

La crecida de los ríos arrasó también la planta del Mamey, comunidad que se abastece hoy con un grupo electrógeno; y el conducto de entrega a la de Cueva del Gallo, que está con conexión al sistema electro energético nacional y afectó la estación de Guanayara.

Sin embargo, las afectaciones no impiden que el resto de las dieciséis minihidroléctricas instaladas en el Escambray cienfueguero generen electricidad y que los beneficios alcancen a más de dos mil montañeses.

Pero habrá que trabajar para resanar daños superficiales hoy, pero que pudieran agravarse en el futuro.

 En el vaso de la mini de Cimarrones, lugar de la presa donde se encuentra la toma del conducto que lleva el agua hasta la planta, se estudia el proyecto para construir un dique  que mantenga los acumulados, incluso en período de seca.

Más de 18 horas de generación diarias obligan a Zoila a permanecer más tiempo en la casa de la minihidroeléctrica que en su hogar, a escasa distancia. Pero, en el asentamiento, a cerca de seiscientos metros sobre el mar, donde sobresalen las elevaciones vale  mucho el esfuerzo que conlleva tener electricidad.

“Es necesario para ver la televisión, estar en contacto con las noticias de Cuba y del mundo; para los niños en su escuela que tienen videos, equipos de TV, computadoras, ect.”, complementa Zoila.

Sólo tres días después de Ike, la planta volvió a la actividad. Y es que en Cimarrones, la voluntad de su gente crea tanta potencia como el vigor de los ríos.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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