Julio del 1960, intervenciones y nacionalizaciones

Julio del 1960, intervenciones y nacionalizaciones

Hoy en toda Cuba y parte del mundo resuena los acordes del Título III de la Ley Helms Burton, una legislación norteamericana que busca compensaciones monetarias de empresas y compañías que comercian en Cuba con propiedades legalmente confiscadas y nacionalizadas a inicios de la Revolución. Una de las fechas más icónicas de esa época fue el 1 de Julio de 1960.

El primero de Julio de 1960 fueron intervenidas las subsidiarias de las dos principales transnacionales petroleras que operaban en Cuba: Esso (norteamericana) y Shell (inglesa), por desacatar la orden del Gobierno Revolucionario de procesar el combustible suministrado por la Unión Soviética.

Con esta medida, unida a la intervención por igual motivo de la estadounidense Texaco -ocurrida dos días antes-, la Revolución derrotó la maniobra imperialista tendiente a dejar al país sin combustible y paralizar la economía.

Pero las acciones no pararon allí: el 5 de Julio, ante la actitud asumida por Estados Unidos de suspender la compra de azúcar a Cuba, el Consejo de Ministros acordó otorgar poderes al Presidente de la República y al Primer Ministro para nacionalizar las propiedades norteamericanas.

Al día siguiente, el 6 de Julio, el presidente estadounidense Dwight Eisenhower ordenó la rebaja de 700 mil toneladas de azúcar de la cuota cubana en el mercado de ese país. Y dos días después, el 8 de Julio, el Senado norteamericano facultó al Presidente Eisenhower para suspender todo tipo de ayuda a países que confiscaran propiedades estadounidenses.

La escalada de reclamaciones se llevó a tribunales durante años y se crearon acuerdos de compensaciones para casi todas las propiedades intervenidas y nacionalizadas, a excepción de las norteamericanas, que nunca estuvieron de acuerdo con los montos ni la forma de pago.

Luego de la aprobación de la Ley Helms Burton en 1996 ese Título III, que otorgaba poderes extraterritoriales a tribunales norteamericanos para demandar a empresas y compañías que comerciaban con propiedades de ciudadanos norteamericanos confiscadas en esa época, se mantuvo sin ejecución, hasta que recientemente el actual presidente Thrump decidió reactivarlo.

Con esa acción suya aparecieron demandas contra compañías que tienen negocios en Cuba con el Aeropuerto Nacional, los muelles de la Bahía de la Habana y Santiago de Cuba, la empresa CUPET, diversos hoteles, edificios y propiedades de la época.

Una de esas demandas tiene como blanco a la compañía española Meliá, que administra el Hotel San Carlos en Cienfuegos, confiscado en esa época a un ciudadano cubano, algo inaudito, pues la propia Ley norteamericana recoge muy claramente que se centra en propiedades confiscadas a ciudadanos norteamericanos en ese momento, no a ningún cubano que se haya nacionalizado como norteamericano después de que sus propiedades hayan sido nacionalizadas.

En fin, ese mes de julio de 1960 fue una etapa de grandes cambios políticos y nacionales en Cuba, marcados por medidas norteamericanas contra la economía cubana y acciones de respuesta por parte de la Cuba revolucionaria.

Si te gustó, esperamos tus comentarios en Facebook y tus RT en Twitter

El autor

Sabdiel Batista Díaz

Licenciado en Periodismo, UCLV, 2007. Máster en Estudios Históricos y de Antropología Sociocultural Cubana, UCF, 2014. Blogguer, Community Manager, Diseñador web, Investigador en el Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

Notas relacionadas

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *