La anunciación: un brindis por la tolerancia

La anunciación: un brindis por la toleranciaCon la cinta La Anunciación (2008), el maestro Enrique Pineda Barnet regresa a la gran pantalla luego de varios años de ausencia de al retomar temas de gran trascendencia en nuestra sociedad, como la tolerancia y los efectos de la emigración en la familia cubana de estos tiempos.

La principal virtud de esta cinta radica no sólo en la valentía de lo que se dice, sino en cómo lo dice, en la sutileza de la provocación y en esa capacidad de sugerir ideas que decirlas directamente matarían su trascendencia, la esencia de su significado. Entre los modestos pero notables valores estéticos que posee la cinta se encuentra el hecho de recurrir a un despliegue visual muy cercano a la plástica, utilizando como referente directo un lienzo de la pintora cubana Antonia Eiriz que lleva igual título.

Tal vez los elementos más cuestionables en La Anunciación son ese marcado matiz teatral que lejos de aportarle le resta a la obra, pues el cine no es teatro, aunque estén basados en principios dramatúrgicos similares, son dos estéticas totalmente distintas, además de esos prolongados silencios, ritmo al cual no está acostumbrado el espectador cubano medio, elemento reiterado en cintas anteriores, recuérdese El viajero inmóvil, de Tomás Piard.

Estamos ante un filme que aboga por la impostergable tolerancia en la sociedad cubana actual. Como todo buen cine, muchas son las interrogantes que operará en su mente luego de visualizar esta cinta.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

Notas relacionadas

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *