La Caballería Campesina de Camilo Cienfuegos

La Caballería Campesina de Camilo Cienfuegos

El 25 de julio de 1959 entran en la capital de la república más de 10 mil jinetes encabezados por el Comandante Camilo Cienfuegos. Esta tropa campesina recorrió diversos lugares de La Habana antes de participar en las celebraciones por el 26 de julio.

La caballería había partido desde los montes de Juan Francisco, en la provincia de Las Villas, donde Camilo tuvo su campamento guerrillero, a fin de participar en el acto central por el sexto aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

¿Cómo estaba Cuba en Julio del 59?

Desde la presidencia de la república, Manuel Urrutia seguía manteniendo una actitud divisionista y perseveraba en su afán de obstaculizar la promulgación y aplicación de las leyes revolucionarias. Esto provocó una crisis en el Gobierno Revolucionario y Fidel se vio obligado a renunciar como primer ministro el 16 de julio de 1959. Al día siguiente, ante las cámaras de la televisión, argumentó los motivos de su decisión.

Ante la repulsa popular, Urrutia dimitió. El Consejo de Ministros eligió como nuevo presidente a Osvaldo Dorticós, hasta entonces Encargado de la Ponencia y Estudio de Leyes Revolucionarias en ese órgano. Pero la dimisión de Urrutia no implicó el regreso de Fidel a su cargo.

Por ello la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) convocó el 24 de julio, a partir de las diez de la mañana, a un paro general en todo el país por una hora para que Fidel revocara su decisión. Todo se paralizó menos los hospitales y centros de salud.

A las 5:15 a.m. del 26 de julio de 1959, exactamente a la hora en que se había iniciado seis años antes el asalto al cuartel Moncada, comenzó la sesión extraordinaria del Consejo de Ministros en esa antigua fortaleza. A propuesta de Armando Hart, entonces titular de Educación, se acordó por unanimidad declarar la fecha como “Día de la Rebeldía Nacional”.

Pedro Miret, ministro de Agricultura, propuso que el 30 de julio fuera declarado “Día de todos los Mártires de la Revolución” en homenaje a , asesinado por la policía batistiana en una calle santiaguera. La moción fue aprobada igualmente por unanimidad.

En La Habana, a primera hora de la mañana, se inauguró en el triángulo formado por las calles 23, 25 y 30, en el Vedado, el parque de los Mártires. El edificio demolido que se ubicaba en ese lugar era la sede del tenebroso Buró de Investigaciones, donde los servicios de inteligencia estadounidenses probaron la eficacia del pentotal y otras “técnicas de interrogación”, luego utilizadas contra el movimiento revolucionario latinoamericano.

Horas después, en el Paseo del Prado, se efectuó un desfile militar con la participación del Ejército Rebelde, la Policía Nacional Revolucionaria, la Marina de Guerra Revolucionaria y la Caballería Campesina encabezada por Camilo, la cual había venido en sus corceles desde Yaguajay, incorporando en el trayecto a otros jinetes de los municipios por donde pasaba.

Esos campesinos eran el símbolo de la revolución naciente, forjada en las batallas y en los campos productivos de Cuba.

Ya en la tarde, la entonces Plaza Cívica, hoy Plaza de la Revolución , parecía pequeña ante tantos cubanos reunidos allí.

A las 4:00 p.m., comenzó el acto. Se leyó un mensaje del Che, quien por estar cumpliendo una misión del Gobierno Revolucionario en Tokío no podía estar presente. Raúl intervino y afirmó que la esperanza de todos los cubanos era el regreso de Fidel a su cargo.

En ese momento, Dorticós le interrumpió para decir a todos que, ante el mandato del pueblo, Fidel había decidido retornar al cargo de primer ministro del Gobierno Revolucionario. La atronadora ovación y los vítores de un millón de gargantas ahogaron sus últimas palabras.

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El autor

Sabdiel Batista Díaz

Licenciado en Periodismo, UCLV, 2007. Máster en Estudios Históricos y de Antropología Sociocultural Cubana, UCF, 2014. Blogguer, Community Manager, Diseñador web, Investigador en el Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

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