La crisis se extiende … y no hay quien la detenga

La crisis se extiende … y no hay quien la detengaLos más recientes anuncios sobre los recortes de personal en grandes empresas y el incremento del desempleo en varios países latinoamericanos y europeos son pruebas de lo que puede esperarse en las semanas y meses próximos: una contracción del mercado global producto de la crisis que comenzó en Estados Unidos y ahora llega a todo el mundo.

La catástrofe financiera que se desencadenó en Estados Unidos y que se contagió con rapidez al resto de las naciones extenderá más allá de sus fronteras la falta de empleo, la pobreza, el hambre, las carencias sanitarias y la marginación en las naciones subdesarrolladas. Se contraerán los sectores formales de la economía y crecerán los informales y el subempleo, lo que se traducirá en mayor inseguridad laboral y caída de los niveles salariales.

Los analistas y económicos neoliberales incluso platean que decaerán las exportaciones hacia los países industrializados, impulsarán una baja de las remesas de los trabajadores a sus países de origen y aumentará el riesgo país no solo para aquellas naciones habituales, sino también para algunos países que nunca tuvieron ese problema.

Aseguran también una disminución de los capitales disponibles, un encarecimiento del dinero –expresado en las alzas de las tasas de interés – y un retorno de las inversiones extranjeras a sus países de origen. Todo esto unido a un exceso de circulante sin respaldo en producciones.

El gobierno de George W. Bush, que en sus comienzos sumió al mundo en una espiral de violencia, guerra, atropellos a las soberanías, supresión de libertades y violación masiva de derechos humanos, ahora casi se despide con una crisis sin paralelo a lo largo de la historia mundial, producto del neoliberalismo mayúsculo y la especulación a gran escala en Wall Street, cuyo impacto global significa un retroceso económico para muchos.

Hoy muchos gobiernos tienen ante sí el desafío de enfrentar, con menos fondos que los imperios actuales, problemas sociales agravados y multiplicados por los efectos de los desastres hipotecarios, bursátiles y financieros provocados por unos pocos tanques pensantes de la libre economía.

En tanto la crisis aumenta y se extiende los pequeños países como Cuba trazan planes para contrarrestar los efectos; se fomenta la producción de alimentos varios, viandas y hortalizas con mayor eficiencia; se buscan soluciones nacionales a productos importados; se estimula el óptimo aprovechamiento de la tierra y otros recursos naturales.

Para naciones como la nuestra, con limitados recursos naturales y territoriales la crisis pudiera significar el fin de nuestra economía, pero la historia no ha demostrado que una acertada planificación económica por parte del Estado sí desarrolla cualquier economía nacional según los intereses sociales y no según los intereses de unos pocos.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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