La historia según los perdedores

La historia de los indígenas americanos sería muy diferente si la pudieran contar ellosUn dicho popular reza que “en la historia de las cacerías siempre en que escribe es el cazador, nunca la presa”. En la realidad es lo mismo, siempre la historia la escriben los ganadores, pero qué sucedería si la escribieran los perdedores?

Por ejemplo, en la historia del Imperio Romano nunca se habla del aquellos pueblos que fueron adsorbidos por los ejércitos romanos. Fueron los historiadores y hombres de letras romanos los que escribieron esa parte de la historia. En ella impusieron sus opiniones e ideas, sin tener en cuenta la “verdad” de los conquistados.

Muchos años más tarde, en la Edad Media, fue la Iglesia y la clase noble dominante la que distaba el curso de la historia, opacando o silenciando la voz de las capas más bajas, de los pueblos dependientes, de aquellos que no fueron bendecidos con la riqueza y la educación.

Si por casualidad fueran los perdedores los que escribieran la historia, entonces los viajes de descubrimiento de nuevas rutas comerciales serían muy diferentes. Las guerras de conquistas de las tierras “infieles o paganas” serían también muy diferentes.

La esclavitud tuviera un matiz muy diferente para el continente africano si fueran ellos los que escribieran la historia y no aquellos que los esclavizaron. Pensando en esto me viene a la mente un caso parecido: hace unos pocos años varias organizaciones chinas demandaron al Sistema Educacional de Japón por imprimir libros de historia para la enseñanza primaria donde de describía una situación completamente diferente de la ocupación nipona de las zonas chinas durante los años 30. Allí se vio muy claramente que la historia siempre lleva el signo inconfundible de los ganadores.

En el caso del “descubrimiento” de América la verdad sería también muy diferente. Quizas el continente ni siquiera se llamara América. Entonces las historia del continente tendría el matiz dado por los aborígenes y pobladores originarios de esta tierra, que ya para entonces tenían una historia y una cultura asentada, que fue muchas veces borrada por los conquistadores.

Incluso los conquistadores hispanos tampoco fueron los descubridores, pues existen pruebas de que los vikingos habían visitado lo que actualmente es Terranova para 1300 con los viajes de Erick el Rojo y en 1330 los de su hijo. Pero estos tampoco estaban interesados en transmitir “su” historia del descubrimiento.

Ojalá que en algún momento esos pueblos sin nombre y sin rostro, pero con identidad, pudieran escribir “su” historia, con sus ideas, tradiciones y verdades y no fueran las grandes potencias conquistadoras, descubridoras y eurocentristas las que difundieran la historia de la humanidad toda.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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