La insoportable densidad del (doble) ser

La insoportable densidad del (doble) serÉtica, educación formal, diplomacia, hipocresía, son todas aristas de la inevitable dualidad del comportamiento humano. En el constante proceso estructurador de sentidos y realidades que es la convivencia social, las relaciones entre individuos, comunidades y naciones implican la constante modificación/censura de impulsos e ideas,

para facilitar la comunicación entre seres que se presentan entre sí con la imagen que uno espera del otro, negando aspectos de sus personalidades. El “deber ser” rector de los procederes llega a obnubilar el “ser” verdadero, en una suerte de autoengaño o autocomplacencia, facilitadora del constante proceso de engaño mutuo que es la vida en colectivo.

La moral, las buenas costumbres, los principios que soportan el entramado ideológico de un grupo humano, muchas veces favorece el incremento de la mencionada dualidad, en proporción directa con la intensidad de la censura sobre instintos e iniciativas. Crecen burbujas autocomplacientes (u oportunistas) alrededor de quienes se autoproponen como dechados de virtudes, a la larga sólo hábiles cultores del doblepensar mencionado por Orwell en su distopía 1984, rechazando públicamente lo añorado en el tálamo privado.

En medio de tal intrincado juego de roles, el Arte se alza como clave inquietante para destapar la Caja de Pandora, y exponer patrimonios morales privados, cuestionando a fondo conductas y posturas. Portan las coronas del escándalo Catulo, Safo, Bocaccio, Sade, Huysmans, Passolini, Oshima, Tinto Brass, Bukowski e innumerables epígonos que asaetean, a obscenidad y vergüenza descubiertas, todo puritanismo acumulador de presiones en los cerebros. La desnudez explícita, el expuesto sexo casi animal, portador de una sensualidad otra, de un amor decadente entre sujetos del mismo género, una vez más es tratado en la escena latinoamericana con la pieza Dentro, presentada por el grupo brasileño Teatro Promiscuo en el escenario del Teatro Tomás Terry, subsede de la 8va. Temporada Mayo Teatral, organizada por Casa de las Américas.

Interpretada por el importante actor Renato Borghi y por Elcio Nogueira, también director del grupo, la obra apuesta por el desafío formal, partiendo de un texto básicamente homoerótico, de estética rayana (a propósito) en el romanticismo y la añoranza más kitsch, con ciertas salidas conceptuales. Texto que como pieza autosuficiente podría ser aplicado, con ciertas modificaciones formales no definitorias, a una relación convencional signada por la prostitución, senda desdeñadora de todo nexo espiritual, recurso último para ganar fácilmente el pan, pues para muchos, el alma es un renglón descartable.

El público presenció una puesta en escena desmañada, indelicadamente contrastante con el vuelo lírico de los dos monólogos yuxtapuestos, nunca consolidados en diálogo verbal entre los personajes, interacción reservada por completo para el plano gestual, de provocativa expresividad avocado a la no-actuación, con tal de que cualquier refinamiento histriónico suavice los propósitos de no dejar casi nada a la imaginación.

Lejos de la elaboración estética de puestas como La Celestina y La puta respetuosa, ambas del cubano Teatro El Público, bajo la dirección de Carlos Díaz, donde el desnudo y el (homo) erotismo fueron revestidos de mayor sofisticación, Dentro escarba en una especie de nicho brutal, hosco, e imprime su proceder de violenta incitación.

La explicitación de situaciones (y posiciones) comunes en la intimidad sexual antinatura, asumidas con una organicidad no exenta de regodeo morboso, amén lo paradójica de tal apreciación, carga con el mayor peso dramático de una obra concebida para la escena sin remilgos ni refinamientos líricos. Desde bien dentro se alza un espejo de aplastante sinceridad, donde podrán mirar los espectadores, capaces de trascender los tabúes establecidos por la convención social, y aceptar tal torrente de sinceridad.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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