¿Hasta que la muerte nos separe?

¿Hasta que la muerte nos separe?

“Hay quien nace con estrella y otros…- dice mi vecino de 18 años, afortunado en las redes del “amor”. Lo mío son las chicas. Ahora, es mi momento de disfrutar, el compromiso puede esperar”, ratifica.

Él proviene de una familia bastante tradicional. Por eso, su abuela no comprende por qué cambia de novia tan seguido y a todas las lleva a la casa.

“Nosotros nos encaprichamos con las muchachitas y luego nos trae a otra. Es la edad, dice todo el mundo, pero esa no fue la crianza que yo recibí, ni la que le transmitimos a él.”, comenta Adela, la abuela de mi vecino.

Este fenómeno, es más cotidiano en los varones; puesto que las féminas están limitadas debido a estereotipos y tabúes sociales. Aunque en la actualidad, las mujeres manifiestan iniciativas en torno al sexo y la sexualidad, antes impensables.

No se debe practicar como deporte, pero el conocimiento es necesario. Tener más de una pareja, nos dará experiencia para realmente saber cómo queremos que sea nuestro esposo y qué “hacer en el matrimonio”, refiere Laura de 20 años.

“El hecho de que compartas con una persona que te guste, no significa que obligatoriamente tengas que casarte con él. Puedes disfrutar de un momento y luego, tan amigos como siempre”, dice muy segura de sus palabras Ana Elena, estudiante de preuniversitario.

“Amigos con ventajas o complacientes”, resultan algunos de los nombres que hoy recibe el hecho de disfrutar sexo o placer ocasional. Moda que implica irrespeto al verdadero amor, al derecho de conocer lo que realmente significa este sentimiento; poner en riesgo la salud, y dañar por qué no, el respeto hacia uno mismo, al orgullo y valor que cada persona debemos tenernos.

Experimentar constituye una palabra de orden en el accionar de los jóvenes. Y si de sexo se trata, la curiosidad va en aumento. Resulta entonces tarea de los padres y la sociedad educar, orientar, hablar sin tabúes en torno al tema. Pues solo así la frase hasta que la muerte nos separé, no quedará guardada en los cuentos de boda de la abuela o las películas de amor.

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El autor

Mariam Cueto Groero

Licenciada en Periodismo. Periodista en el Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

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