“La niña de los pollos” recuerda a Fidel Castro

“La niña de los pollos” recuerda a Fidel Castro

Guarda cada detalle de aquellos días. Muchas veces se sienta con sus hijos a contarles la historia de aquella semana que marcaría el resto de su vida, y ver  juntos la mascota y fotos de aquel Primer Congreso de los Pioneros” en 1991, los regalos que Yunersy Hernández, intercambió con niños de todo el país, los periódicos en que ella misma fue noticia, el diario firmado por Fidel y la foto con el Comandante. Tenía entonces 14 años.

“Tuve la posibilidad de dirigir la comisión de trabajo, responsabilidad que fue asignada y que me llevó a la presidencia del plenario, sentada junto a Fidel. Esa foto la guardo con mucho gusto, porque los pioneros cubanos le llevamos al Comandante como regalo a un amigo de su infancia, una iniciativa muy impactante y el Comandante se emocionó muchísimo”

“Guardo celosamente este encuentro con el Comandante porque cuando dentro del plenario cuando se habla de la lucha político- ideológica, hice una intervención relacionada con la necesidad de compulsar a que los pioneros le saliéramos al frente a las manifestaciones que pudiesen dañar la imagen de la Revolución… y allí me apodaron en ese evento como “la niña de los pollos”.

“La historia es que había en aquel congreso jóvenes de 12, 14 años, pero también niños de 8 y 9 años, y para hacerme entender mejor y lograr que fuera más efectiva mi convocatoria de cómo queríamos nosotros que los pioneros defendieran la Revolución, hago la anécdota de una discusión que tuve con una anciana en la cola del pollo, para referenciar de alguna manera que la anciana no se había referido correctamente a favor de los logros de la Revolución, sino más bien criticando.

“Expliqué cómo yo le había salido al paso, tratando de que los pioneros se dieran cuenta de que con la espontaneidad  tuviéramos más efectividad en enfrentar  a las personas que se pronunciaban de esta manera.

“Y en ese momento ya dejé de ser una  pionera cienfueguera,  para ser “la niña de los pollos”, afirma entre risas.

“Pero ahí no acabaron mis sorpresas en aquella cita. Estábamos en el horario de la merienda cuando Fidel me manda a buscar, y él me dice: cómo fue la anécdota de la señora, porque realmente cuando hablaba en el plenario yo me puse sentimental y me dio por llorar, y entre lágrimas no supe expresarle lo que yo hubiera querido.

“Entonces le digo: Comandante ¿se lo cuento todo, con malas palabras y todo?… y  le digo que la anciana me había ofendido, en había dicho que seguro yo defendía la Revolución porque mis padres eran seguro dirigentes, y por eso yo defendía la Revolución, cuando en realidad  mis padres  eran simples obreros; aunque sí revolucionarios. Él se ríe, y esa es la cara de pícaro que tiene en esta foto”, rememora.

La imagen que ocupa un lugar íntimo de su casa, justo en el pasillo que conduce a las habitaciones privadas de Yunersy, su esposo y sus dos hijos. Un paso ineludible en su casa.

“Es que la guardo celosamente, para educar a mis hijos en el sentimiento más profundo que es querer a nuestro líder  de la Revolución, explicándoles desde pequeños cuál fue el origen de esa imagen.

Pero ahí no acabó su encuentro con Fidel. “Para sorpresa mía, en el discurso de clausura, el Comandante hacía referencia a mi intervención, poniéndola de ejemplo sobre la lucha ideológica. De eso hace ya 25 años, pero sus palabras tienen total vigencia. Decía el Comandante: “hay que discutir con argumentos, pero cuando alguien no tiene los argumentos, no los conoce o no haya la información requerida hay que discutir, y decir: “a usted podrá faltarle la confianza, pero yo tengo confianza en la revolución,(…) a usted podrá faltar el valor, pero  yo tengo valor; usted podrá pensar que nuestro pueblo no sirve para nada, pero yo pienso que nuestro pueblo es hoy, el mejor pueblo del mundo”.

“La que no logré recuperar porque esa no me la mandaron nunca, es una foto del Comandante dándome un beso. El fotógrafo no lograba fijar al Comandante dándome un beso, y ahí le robé tres besos y sé que ha de estar seguida de esa en el negativo, pero me queda ese huequito por llenar.”

“Para satisfacción del Comandante, aquella niña, hoy tiene dos hijos, y estoy haciendo todo lo posible para que sean hombres de bien en la sociedad tengan un futuro como el que él nos regaló, y tengo la satisfacción de transmitirle en su 90 cumpleaños, que 25 años después, esa “niña de los pollos” que fue formada por la Revolución, hoy está  aquí, y sigo discutiendo, con argumentos más sólidos, y con la misma fe en la Revolución”.

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El autor

Ismary Barcia Leiva

Licenciada en Periodismo. Especialista en Dirección de Programas Informativos de la Televisión. Periodista en el Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

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