La vasectomía ¿método posible?

La vasectomía ¿método posible?

Un método anticonceptivo seguro para evitar embarazos no deseados y lograr una adecuada planificación familiar, podría ser el empleo de la vasectomía.

El proceso consiste en la esterilización masculina mediante un proceder quirúrgico que bloquea los conductos deferentes por donde salen los espermatozoides.

Sin embargo, para no pocos, el término vasectomía se traduce en sacrilegio o amenaza a los conceptos socioculturales de masculinidad que predominan en una sociedad fundada sobre bases patriarcales.

“Esta opción debería ser la última forma a considerarse en un matrimonio, acudiría a otros métodos anticonceptivos primero”, aseguró Francisco Rey González, hombre cienfueguero de 45 años de edad.

Según fuentes especializadas, con esta operación la incidencia de embarazos va de 1 a 2 mil procedimientos y tiene menos complicaciones que la esterilización femenina.

El doctor Aljovin Naranjo Cuellar, especialista en Urología, explica que es un método bastante confiable. “Sencillamente se liga el conducto por donde circula el espera y se suprimen los espermatozoides de la eyaculación. No interfiere para nada en los deseos o potencia sexual de los individuos.”

“Pueden existir complicaciones como en cualquier cirugía; propias de la sexis o hematomas que se presenten. Pero nunca causaría problemas para mantener relaciones sexuales, ni afecta en ningún sentido la virilidad del hombre”.

Machos dispuestos…

En Cuba se han practicado en los últimos 30 años más de 500 vasectomías derivadas de problemas de salud en los hombres. Pero resultan escasas las operaciones que se realizan por voluntad propia.

Son pocos quienes interpretan este procedimiento como una opción anticoncepcional y los que lo hacen mantienen recelos con el tema.

Pedro Suarez Quintana, cienfueguero, comenta que aunque es una opción segura y eficaz, existen tradiciones que no permiten a un hombre traspasar ciertos límites.

“Para las personas que no quieren tener hijos me parece bueno, pero en lo personal yo no estaría dispuesto a realizarme dicha operación”, aclaró Juan Antonio Díaz, otro de los encuestados.”

“Si cambio de pareja y mi nueva relación quiere tener hijos, entonces yo no voy a poder tenerlos, por haber elegido la vasectomía, pienso que deben ser las mujeres las que tengan la responsabilidad en el asunto”, sentenció Rafael Cruz Méndez, quien está casado por tercera ocasión.

¿Y las mujeres?

No necesariamente son las féminas las que deben ser responsables y tomar precauciones ante las posibilidades de embarazo. Algunas coinciden en que es un asunto que incluye a dos personas.

Mailin Márquez Guerra, confirma que es responsabilidad tanto de la mujer como del hombre. “Por tanto, escoger los métodos para evitarlos también debe ser una decisión conjunta”.

Por otro lado, Yarisbey Sardiñas opina que la vasectomía es parte de la modernidad y de la madurez de los hombres. “Debe ser una forma de demostrar que también ellos son responsables de una maternidad y paternidad seguras.”

La otra cara de la moneda también expresa el lado machista de mujeres que condenan el empleo de la vasectomía.

“Yo nunca le pediría a mi esposo que tomara esa decisión, siempre he creído que es la mujer quien debe planificar el momento de tener sus hijos”, dijo María Esther Almaguer de 43 años de edad.

Desde las instituciones

En las consultas de planificación familiar de los consultorios médicos de la familia en Cuba, dedican un espacio a que cada pareja conozca la vasectomía como una alternativa posible.

Lidia García Hernández, enfermera del municipio de Aguada de Pasajeros de Cienfuegos, cuenta que cuando un matrimonio busca soluciones anticonceptivas porque no desean concebir más niños, se les habla también de la vasectomía y de las ventajas que trae consigo.

“Pero existen tabúes que marcan las decisiones de los hombres y no contemplan este proceder como una manera de evitar la procreación. Hay que seguir trabajando en la información sobre el tema.”

Mitos heredados del pasado se arrastran hasta nuestro siglo para legitimar las posturas machistas. No se trata de asumir patrones masculinos o femeninos; sino del bienestar de una pareja, de tomar la mejor decisión y de tener una aptitud responsable y planificada.

Si te gustó, esperamos tus comentarios en Facebook y tus RT en Twitter

El autor

Yanelis Pereira García

Licenciada en Periodismo. Periodista del Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

Notas relacionadas

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *