Las enseñanzas y las ideas de Fidel, me acompañarán mientras viva…”

Rigoberto Bolaños Díaz, antes del triunfo de la Revolución, con sólo siete años recorría Aguada de Pasajeros, vendiendo carbón, para ayudar al sustento familiar, una muestra de la poca atención que recibían los niños antes del triunfo de la Revolución.

Hoy a la altura de sus más de setenta años, Bolaños recuerda que con la gente de la zona donde vivía eran muy pobres, pero siempre predominó entre ellos, la amistad, el respeto y la honradez, a pesar de tener que aprender a defenderse desde pequeño y asegura que esa etapa de su niñez, fue la base para su formación patriótica, que se consolidó al conocer al hombre que con su pensamiento y acción liberó a Cuba.

Rigoberto relata cómo cambió su vida a partir del 1 de enero de 1959, cuando Fidel bajo de la Sierra Maestra, al frente del Ejército Rebelde y comenzó una nueva vida para los cubanos, pues a partir de ese momento ningún niño cubano tiene que trabajar para poder comer.

Cuenta que desde muy joven se incorporó a la defensa de la Revolución, en las filas de las FAR, donde permaneció por 40 años, se desempeño como instructor revolucionario, participó durante varios años en la Lucha contra Bandidos, no sólo en el Escambray, sino en otras zonas del país.

Junto a los estudios militares, alcanzó la Licenciado en Historia, diversas condecoraciones, es fundador del Partido Comunista de Cuba, actualmente está jubilado, como Teniente Coronel de las Fuerzas Armadas y mantiene una vida activa en el núcleo del PCC del Consejo Popular de Junco Sur, los CDR, ACRC y la UHC,

Bolaños Díaz afirmó:”… en este 94 cumpleaños de Fidel Castro, quiero explicarles a los jóvenes que disfrutan de esta sociedad, que sólo la lucha revolucionaria fue capaz de darnos, el primero de Enero de 1959, la verdadera independencia política social y económica, que era una aspiración de los combatientes que iniciaron la lucha en 1868…”

Y enfatizó “… ansiaba conocer personalmente al hombre que había logrado con su pensamiento y acción liberar a Cuba y lo logré el 22 de Mayo de 1959, durante un recorrido de la dirección de la Revolución, al frente de la cual venía Fidel, que pensaba ya en el futuro de esa zona de la ciénaga, muy olvidada en la etapa capitalista…”

Bolaños agregó: ”… en esa ocasión el Comandante en Jefe se desplazó por el camino Cayo Ramona- Covadonga hasta Aguada de Pasajeros y allí en el sitio donde radicaba el cuartel de la tiranía, se dirigió al pueblo de Aguada, que se había reunido en ese lugar. Yo me sitúe muy cerca de Fidel y desde ese instante me di cuenta que ese era hombre que iba a conducir al pueblo hacia un futuro mejor, pues irradiaba seguridad y optimismo para el presente y el futuro de los cubanos.”

Rememora aquel primer encuentro con el Jefe Rebelde y precisa: ”… ya en esos días se daban los primeros pasos en la preparación de los jóvenes, pero la visita de Fidel fue la fuente catalizadora de inspiración para avanzar.”

El ahora Teniente Coronel Jubilado de la FAR, recuerda su segundo encuentro con el Comandante en Jefe: ” … cuando escalaba el Pico Turquino, el teniente Vicente Mora anuncia que viene Fidel , quien llegó poco después, acompañado por Celia Sánchez y otros dirigentes, se reunió con nosotros junto al busto de José Martí, y preguntó … usteen subió el busto hasta aquí, él mismo dio la respuesta, fue el padre de Celi acompañó, hubo aplausos y nos habló del futuro y de la necesaria preparación político – militar, estimo que ese encuentro ayudó a la formación de los que estábamos allí…”

Poco tiempo después: “… Al aparecer los traidores en las montañas, pedí que me enviaran para el Escambray donde me mantuve 6 años 7 meses y 21 días combatiendo a los bandidos, en ese territorio era sistemática la visita de Fidel y los principales dirigentes de la Revolución… y enfatiza en una ocasión fui a cumplir una misión al campamento de Hatillo, al llegar estaban formando unidades para dirigirse a Playa Girón y por conocer el lugar me incorporé a una de ellas…”

Después de la victoria de Playa Girón. Me enviaron a la Escuela de Instructores Revolucionaros, donde era frecuenta la visita de Fidel, quien sostuvo numerosos encuentros con nosotros, nos explicaba la estructura de las FAR y las amenazas del gobierno de Estados Unidos y anunció que se producirla una agudización de la lucha de clases.

Visiblemente emocionado al recordar esa etapa de su vida, Bolaños relata:” … Mi tercer encuentro con Fidel, fue cuando aconteció en Cuba la Tricontinental, pues fui de los seleccionados, por el Jefe de la Sección política del Ejercito del Centro, Comandante Julio Camacho Aguilera, participar en un encuentro de los delegados con el Comandante Fidel Castro, quien estuvo casi una noche conversando con nosotros, sobre distintos temas y nos invitó a subir el pico Potrerillo, Fidel marchó al frente del grupo y tuve la oportunidad de caminar muy cerca de él, aproveché una pequeña parada en que dialogó con nosotros y dijo que las boinas verde olivo eran signos de valentía… aproveché el momento y le dije: “… Comandante por qué no se le pone al pico Potrerillo, el nombre de Pico de la LCB, y como siempre dio una respuesta convincente “… se puede, pero no se debe, pues esos son cambios de carácter geográficos…”, recuerdo ese momento de mi vida, y a pesar de los años, me parece que fue ayer…”

Aquel niño que vendía carbón en Aguada de Pasajeros, tuvo otro encuentro con Fidel, fue en el año 1969, al ser ascendido al grado de Teniente, en la ceremonia efectuada en Playa Girón, pero algo que no olvidará jamás fue cuando Fidel habló en la Ciudad de Santa Clara, el 26 de Julio de 1965 y anunció el aniquilamiento del bandidismo en Cuba.

Rigoberto Bolaños, volvió a encontrarse junto a Fidel Castro, pues estando en Matanzas, la provincia fue seleccionada en 1974, como piloto para la creación de los Órganos del Poder Popular, trabajó en la comisión organizadora en el Ejército del Centro y se convirtió en delegado de una circunscripción especial de la FAR, lo que le permitió estar de nuevo junto a Fidel y escuchar con atención sus explicaciones sobre el papel que le correspondía a los Órganos del Poder Popular y además tener el honor de recibir un abrazo de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro.

Finalmente me cuenta, que de nuevo estuvo cerca de Fidel durante la constitución de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana en diciembre de 1993, allí el Comandante en Jefe Fidel Castro, con su presencia patentizó la confianza y el optimismo depositado en la ACRC.

Al concluir la conversación, Rigoberto Bolaños, ahoRevolución Cubanaun acucioso investigador de la historia de Cuba, me dijo; “… las enseñanzas y las ideas de Fidel, me acompañarán mientras viva…”

Por: Manuel Varela Pérez

!Esperamos tus comentarios en Facebook y tus RT en Twitter. Estamos en Telegram también!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *