Levantamiento Popular, el 5 de Septiembre de 1957

Levantamiento Popular, el 5 de Septiembre de 1957El levantamiento popular de Cienfuegos significó un aliento moral extraordinario para los combatientes de la Sierra Maestra, afirmó el Comandante en Jefe Fidel Castro al referirse a la heroica acción del pueblo de nuestra ciudad contra la dictadura batistiana el 5 de septiembre de 1957.

Antecedentes

Desde el mismo día del golpe de estado de Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952, el pueblo cienfueguero demostró su repulsa a esa traicionera actitud que sumió al pueblo de Cuba en una cruel dictadura al servicio de la oligarquía pro yanquí.

Tan pronto se conoció la noticia un numeroso grupo de hombres del pueblo, fundamentalmente obreros y estudiantes, salieron a las calles para manifestar su repulsa al golpe de Estado,

Ese fue el inicio de una rebeldía que después se fue encausando por diversas vías de lucha contra el gobierno impuesto por la fuerza, con menoscabo de los intereses genuinos de los cubanos.

Una de las mayores protestas se produjeron en Cienfuegos para denunciar la implantación de los llamados Estatutos Constitucionales impuestos por la dictadura y en apoyo a la vigencia de la Carta Fundamental de la República aprobada en 1940.

Los cienfuegueros se incorporaron a las distintas organizaciones y grupos creados para combatir la dictadura, pero muy pronto la gran mayoría del pueblo se sumo al movimiento de la Generación del Centenario guiada por Fidel Castro, quien con una acertada interpretación de la realidad cubana puso en practica una estrategia objetiva para enfrentar los desmanes de la dictadura que oprimía a la nación y conculcaba los derechos de estudiantes, obreros y campesinos.

Después del 26 de Julio de 1953…

A partir del asalto al Cuartel Moncada, ubicado en Santiago de Cuba y el Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, ambos en el oriente del país, efectuado el 26 de Julio de 1953, los cienfuegueros más decididos y de mayor claridad política se vincularon al movimiento que apoyó a los participantes en las acciones del 26 de Julio, entre los asaltantes del Moncada estaban Melba Hernández Rodríguez del Rey, natural del municipio de Cruces y Abelardo Crespo Arias, de la propia ciudad de Cienfuegos, ubicada en el centro-sur de la Isla.

Muchos fueron los cienfuegueros que participaron en el movimiento popular en apoyo a la amnistía de los combatientes del 26 de Julio y en la distribución clandestina de los ejemplares del alegato de Fidel

“ La historia me absolverá”, que fue su autodefensa en el juicio por los hechos del Moncada.

En noviembre de 1955 se funda en el municipio de Cienfuegos el Movimiento 26 de Julio, que muy pronto se creo también en el resto de las localidades de la región. Enseguida se incorporan a él los más combativos y decididos contrarios a la dictadura batistiana, por lo que va ganando prestigio en la lucha diaria. Estaban entre ellos los estudiantes de los centros educacionales del territorio y los obreros de diversos sectores.

Cada día se consolida más el Movimiento 26 de Julio en Cienfuegos, a tal extremo que los marinos en la Base de Cayo Loco que conspiraban contra la dictadura establecen contacto con la dirección del movimiento en la ciudad, los que pronto formaron una célula del Movimiento en la propia base de la Marina de Guerra.

Con la incorporación de los marinos contrarios a la dictadura se creaban las condiciones para organizar una acción contra la importante instalación militar y obtener armas y parques para continuar la lucha.

Desde noviembre, cuando se aproximaba el desembarco del Yate Granma que trajo a los revolucionarios desde para iniciar en Cuba la lucha armada contra la dictadura, existía la idea de realizar el alzamiento de Cienfuegos, que no pudo concretarse y se disolvieron los grupos acuartelados. No obstante, el día 30 de ese mes se producen en la ciudad acciones revolucionarias, a las que siguió una ola represiva que se intensificó al conocerse poco después la llegada de las fuerzas rebeldes a las costas orientales.

Cuando los combatientes comandados por Fidel Castro luchaban en las montañas de la Sierra Maestra se retomó la idea de producir un levantamiento en Cienfuegos, con el apoyo de los marinos revolucionarios, tomar las armas de Cayo Loco – base entonces de la Marina de Guerra – marchar hacia las montañas del Escambray, ubicadas en el centro sur del país, cerca de Cienfuegos, para formar un segundo frente guerrillero.

Primeramente se pensó en el mes de abril, pero por causas imprevistas los marineros no pudieron realizar la parte que les correspondía. Poco tiempo después, en el mes de mayo, están creadas las condiciones para producir el alzamiento. El plan estaba planificado hasta sus últimos detalles, se contaba con las armas necesarias y el apoyo de los revolucionarios que serian secundados por un grupo de combatientes procedentes de otros municipios de la entonces provincia de Las Villas, en el territorio central del paìs.

Los jefes del alzamiento acuerdan posponer las acciones por doce horas, pero están llegando a la ciudad los revolucionarios de los demás municipios. Por eso es necesario buscar un lugar para alojar a 35 combatientes, lo que se realiza en una casa alquilada con ese fin en el Reparto Buena Vista, muy cerca del centro de la ciudad.

De manera accidental las fuerzas represivas del régimen batistiano conocen de la presencia de un grupo de personas en ese lugar y se personan allí. Después de un intercambio de disparos con el único de los revolucionarios que poseía en esos momentos un  revolver, proceden a su detención.

Trasladados al Cuartel de la Guardia Rural fueron salvajemente torturados, pero ninguno dijo ni una palabra sobre la acción planeada, lo que facilitó la desmovilización del resto de los combatientes y el traslado de las armas a lugares seguros.

El Comandante en Jefe Fidel Castro, durante el acto por el vigésimo aniversario del 5 de septiembre, al valorar la actitud del grupo de los 35, señaló:

“Hay que decir en honor de esos hombres, algunos de los cuales murieron después y muchos de los cuales viven, que a pesar de que fueron torturados y maltratados por las fuerzas represivas ninguno de ellos dijo una sola palabra. Y así pudo preservarse el secreto del grupo de marinos revolucionarios que conspiraba junto al Movimiento 26 de Julio.”

La dirección del Movimiento 26 de Julio decidió que el levantamiento se efectuara el 5 de septiembre de ese año 1957. Con el objetivo de participar en el mismo llegan a Cienfuegos Julio Camacho Aguilera, que había sido designado para reforzar la dirección del Movimiento 26 de Julio en la provincia de Las Villas y el Alférez de Fragata , que había laborado en Cayo Loco. Ellos desconocían que el grupo de oficiales de alta graduación de la Marina incorporados últimamente a la acción habían decidido en la noche del 4 de septiembre posponer el alzamiento por 24 horas, sin haberlo comunicado a la dirección de los revolucionarios.

El pueblo ocupa la ciudad

La noche del cuatro de septiembre los militantes del movimiento 26 de Julio fueron acuartelados en distintos lugares de la ciudad, esperando la orden para comenzar la acción.

Al amanecer del 5 de septiembre de 1957, cuando se efectúan los cambios de las postas, estas son ocupadas por los marinos comprometidos con el movimiento revolucionarios, también el oficial de guardia que entra de servicio era de los marinos contrarios a la dictadura batistiana, los que permiten la entrada a la base de los dirigentes del alzamiento, entre ellos Julio Camacho Aguilera, Dionisio San Román, Raúl Coll y “Totico” Aragonés. En el cuerpo de guardia los espera un cabo de apellido Ríos.

Apresan al jefe del Distrito Naval y poco después los revolucionarios tienen ocupada toda la base, llegan los que estaban acuartelados en distintos lugares, marinos que no estaban en el movimiento se suman, y son entrenados los civiles y entregadas las armas.

Distintas misiones les son asignadas a los grupos de combatientes que tras cruentos enfrentamientos logran ocupar locales claves entre ellos el de la Jefatura de la policía batistiana,

Tan pronto el pueblo se percató de lo que estaba sucediendo sale a las calles y reclama armas para combatir la dictadura, las que se agotan rápidamente.

Los sublevados ocupan importantes edificios aledaños al parque José Marti, lugar donde se desarrollan las principales acciones de ese día, los revolucionarios no pudieron llegar hasta el cuartel de la Guardia Rural, ubicado en las afuera de la ciudad, al fallar el factor sorpresa, pero no obstante la ciudad es ocupada  y está en manos de las combatientes del Movimiento 26 de Julio y los marinos contrarios a la dictadura batistiana.

Al no producirse el apoyo del movimiento en La Habana, por la posposición acordada por los oficiales complotados en la capital, la sublevación de Cienfuegos quedó aislada y esto permitió a las fuerzas de la dictadura trasladar fuerzas de distintas provincias para reprimir al pueblo.

Llegan refuerzos de la tiranía

La primera fuerza en llegar fue el famoso tercio táctico del Ejercito de Santa Clara, el que sufrió numerosas bajas en su enfrentamiento con las fuerzas rebeldes en la Parque Martí, las que lo obligaron a replegarse en espera de refuerzos.

La dictadura envio sus aviones a bombardear la ciudad por lo cual hubo numerosas víctimas civiles. En desigual combate el pueblo enfrentaba con sus armas a la aviación que en vuelo rasante ametrallaba el Parque Martí, la Base de Cayo Loco y el resto de la ciudad.

Los combatientes cienfuegueros resistieron heroicamente durante todo el día las embestidas por aire y tierra de fuerzas muy superiores, fuertemente equipadas y  protegidas por los tanques. El combate se recrudece, las bajas son numerosas, continua el ametrallamiento a la base rebelde y las posiciones de los sublevados en el Parque Martí. Se va cerrando el cerco de fuego y muerte. Poco a poco las fuerzas del tirano han ido aplastando la resistencia, caen muertos valerosos jóvenes.

En horas de la tarde las fuerzas batistianas recuperan la base de la marina y entonces todo su gran poder de metralla se concentra en el centro de la ciudad y las áreas del parque . Allí con extraordinaria valentía los rebeldes sostienen las posiciones hasta que se les acaban las municiones.

Asesinan a combatientes

Colegio San Lorenzo, último bastión de los revolucionariosPor la noche sólo quedan combatiendo los atrincherados en el edificio del Colegio San Lorenzo, los que al acabárseles el parque fueron vilmente asesinados. A la libertad de su pueblo ofrendaron sus vidas 26 marinos y 11 civiles.

Ese trágico saldo no fue mayor porque los revolucionarios que lograron romper el cerco de la tiranía recibieron la ayuda solidaria del pueblo para salvar sus vidas.

Junto a las heroicas paginas de valor de los combatientes del cinco de septiembre de 1957 en Cienfuegos se escriben también las del pueblo en  la riesgosa tarea de alejarlos de las garras enemigas y en recuperar las armas para proseguir la lucha.

Hombres y mujeres, sin importarles que ponían en peligro sus propias vidas, se arriesgaban para salvar a los valientes que enfrentaron a la dictadura batistiana demostrando que en las ciudades también se apoyaba la lucha de los rebeldes, que en la Sierra Maestra comandados por Fidel Castro, iniciaron el camino hacia la definitiva liberación de la Patria.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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