Mateo Torriente, figura eterna de la plástica cienfueguera y cubana

Mateo Torriente, figura eterna de la plástica cienfueguera y cubana

Mateo Torriente es una de esas figuras que se deben mencionar siempre que se hable de las artes plásticas cienfuegueras, y hasta a nivel nacional, pues su impronta es enorme.

Torriente nació el 20 de septiembre de 1910 en el municipio cienfueguero de Palmira.

Su obra se adentra en los lenguajes artísticos más modernos que le fueron contemporáneos, fundamentalmente del surrealismo y la abstracción, al tiempo que recogen los elementos esenciales de nuestra nacionalidad e idiosincrasia.

A la edad de seis años su familia se trasladó a Cienfuegos donde radicaron desde entonces, sus primeras enseñanzas las cursó desde primero a octavo grado en dicha ciudad. En 1927 terminó la primera enseñanza, y fue alumno del pintor español Adolfo Meana y Luís Fuentes Quesada, quienes contribuyeron a su formación académica. En 1931 ingresó en la Academia de San Alejandro.

En 1937 al graduarse allí fue alumno eminente de dibujo y modelado, viajó para cursar estudios en el extranjero durante un año. Antes de partir para Francia realizó una exposición en la “Casa de Borbolla” de la Habana. Cursó estudios en París, en escuelas de artes plásticas de esa ciudad, sobre todo en la Grande Chaumière. Estudió francés en la Alianza Francesa de París.  A lo largo de 1938 viajó por Italia: visitó las ciudades de Milán, Venecia, Roma, Nápoles, Florencia y Pompella.

A su regreso a Cuba en 1939 se asienta en Cienfuegos. Se le otorga el honor de entregársele el título de “Ciudadano Distinguido” por méritos logrados en las artes plásticas. En 1941 fue nombrado Profesor de la Escuela Experimental de Cienfuegos, para desempeñar el cargo de profesor de Artes Plásticas en el nivel infantil.

En 1945 se le otorga la medalla de oro de la ciudad del Ateneo de Cienfuegos por haber realizado la labor más destacada del año y fundó una escuela libre de Artes Plásticas.

Su obra se puede dividir en 3 etapas de creación artística: Período clásico, Los ocres y la Etapa blanca.

En Cienfuegos le encargaron la creación del monumento a las “Víctimas del Mambí”, barco hundido en la segunda guerra mundial, donde perecieron más de quince cienfuegueros, la obra titulada Estrella con caracola y cuerno, fue inspirada en una leyenda marítima y se encuentra en el parque situado al finalizar el malecón de la Perla del Sur, a la entrada del Centro Recreativo Los Pinitos.

Entre sus obras más importantes en nuestro territorio sobresale la realización del monumento funerario a los Mártires del 5 de septiembre en el Cementerio Tomás Acea de Cienfuegos, que comenzó en 1961.

En 1962, el Consejo Nacional de Cultura, crea la escuela taller de Artes Plásticas de Cienfuegos y la Galería de Arte. Al año siguiente fue elegido por el Consejo Nacional de Cultura para realizar un viaje de intercambio cultural, visitando varios países, entre ellos, la República Democrática Alemana, República Popular de Bulgaria, República Popular de Polonia, República Popular China y la República Popular de Corea, con rango de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario.

En 1965 se hizo responsable de la restauración del Teatro Tomás Terry de Cienfuegos en cuanto a lo ornamental. En septiembre de ese año enfermó de gravedad y una vez recuperado trabajó cooperando al ornato de la ciudad para celebrar la Conferencia Tricontinental.

Murió en La Habana, en su estudio taller en la calle Galiano 103, el 21 de agosto de 1966.

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