Medio milenio del suplicio de Hatuey

Medio milenio del suplicio de HatueyEn el prólogo de su muerte salvaje, sentenciada por oriundos de la Europa civilizada, Hatuey proclamó su rechazo a ir al cielo si allí estaban también los españoles.

Ni siquiera en los instantes previos a que el fuego comenzara a consumirlo físicamente, la invitación del sacerdote para el arrepentimiento  -y con ello la garantía de la paz de ultratumba- provocó la rendición del cacique rebelde. En este año se cumple, presumiblemente, el medio milenio del suplicio.

No es conmemoración avalada por la exactitud, pero sí por la presunción, basada en investigaciones documentales que defendió, entre otros espacios, en su ponencia la doctora Hortensia Pichardo en el IV Encuentro de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe, en 1986, en Bayamo.

El análisis de pasajes de la Historia de las Indias, de fray Bartolomé de las Casas, ofreció la pista presunta en relación con el hecho en 1510, año en el cual finalizó el bojeo encabezado por Sebastián de Ocampo y empezó la conquista y colonización de Cuba.

Hatuey era cacique en un área de La Española, isla hoy compartida por y , país donde  fue fundado el primer asentamiento poblacional hispano estable en América.

A fin de eludir los desmanes de los invasores, provistos de medios de combate incomparablemente superiores, aborígenes de esa ínsula viajaron a suelo cubano, entre ellos, a quien Las Casas calificó de “hombre prudente y bien esforzado”.

Insubordinado contra la presencia europea y apresado tras persecución implacable, recibió la sentencia de morir en la hoguera, pena cuya extrema crueldad devino uno de los intentos para neutralizar la rebeldía indígena en el denominado proceso de pacificación de la isla.

Entre los principales exponentes de los estudios históricos en el país, la doctora Pichardo, además, ratifico en el referido foro científico su adhesión al criterio de que el martirio del cacique sucedió en territorio bayamés, y no en Baracoa, según habían expresado algunas fuentes. La especialista argumentó el punto de vista en documentos, como la carta remitida por Diego Velázquez al rey de .

En honor al rigor histórico, no hay forma de demostrar que Hatuey fue el primigenio aborigen caído en Cuba a causa de la invasión hispana, pero está considerado el primer mártir de la rebeldía en el territorio.

Es símbolo y atributo por encima de las estadísticas y los avales de los archivos. Y emblema diáfano que, con medio milenio de existencia, ha legado el ejemplo de aquel cacique quien no se rindió ante la atrocidad de la hoguera.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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