Nace en Cienfuegos hace 127 años el actor Arquímedes Pous

Nace en Cienfuegos hace 127 años el actor Arquímedes Pous

Arquímedes Pous Vives fue un niño precoz, como esos pequeños que despuntan desde edades bien tempranas en las que juegan a construir nuevas realidades. En su caso, fue el improvisado escenario de su casa donde comenzó aquella travesura de inventar personajes, obras y cuentos.

Con el tiempo el entretenimiento se convirtió en algo verdaderamente serio y el joven hizo hasta lo imposible por hacer realidad su juego de niño. Al poco tiempo de matricular en la carrera de medicina en la Universidad de La Habana, abandonó los estudios en oposición a su familia para dedicarse por entero al teatro.

En la capital era totalmente desconocido, era un guajirito del interior del país que se aventuraba a la escena, y así lo hizo. Bastaron pocas presentaciones para que corriera la voz sobre la nueva revelación del teatro de inicios del siglo 20: lograba una gran metamorfosis con el personaje del “negrito” en sus múltiples puestas en escena.

El semanario de espectáculos “El Teatro Alegre” y la prensa de aquella época se hicieron voceros del estilo, simpatía criolla y gran habilidad para el baile que poseía Pous.

Las ovaciones arrolladoras que recibiera en el teatro Martí, lo impulsaron a estrenar sus primeras obras: “La viuda loca” y el dueto “El botellero”. Más tarde en la azotea de la Manzana de Gómez, frente al Parque Central, estrenaría “El santo del hacendado”, “La canción del mendigo” y “El tabaquero”, sus primeros títulos más famosos.

Así comienza la ascendente carrera de Pous que no paró hasta el día de su muerte (1926), aunque antes resultó un actor reconocido, con compañía propia,  que exhibió la mayor versatilidad al interpretar con perfección todos los personajes típicos de la escena criolla, en el teatro bufo: negritos, gallegos, galanes, bobos y borrachos.

Arquímedes Pous dispuso todo su empeño en desaparecer de las tablas el mal gusto y la vulgaridad que le antecedían, sin descartar la picardía del género vernáculo. Como empresario demostró un dinamismo y un sentido de la organización poco comunes, que explican sus éxitos y su permanente popularidad.

Sobre este gran innovador de la escena cubana, el poeta y dramaturgo Gustavo Sánchez Galarraga expresó: “[…] Arquímedes Pous restauró la depuración del sainete criollo […], resucitó los prestigios de la delicadeza del ingenio en los tinglados de nuestra farsa, […] y creó un repertorio donde todo es gracia honesta, sal fina, ingenio ático, con el cual dignificó la mentalidad de Cuba […]”.

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El autor

Claudia Martínez Bueno

Licenciada en Periodismo. Periodista y Editora Web en el Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

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