Novela cubana: no más de lo mismo, ¡por favor!

Novela cubana: no más de lo mismo, ¡por favor!

Con la terminación de la novela “Vidas cruzadas” y el comienzo de la siguiente, “Más allá del límite“, la familia cubana seguidora de ese espacio estelar del ICRT en el Canal 7 de la TV, mantiene una especie de controversia de gustos que es conveniente  analizar desde aspectos no solo referidos a la crítica de arte.

“Vidas cruzadas” ha sido la necesaria excepcionalidad de las novelas que exhibe el ICRT en la pantalla chica.  Lo evidencia el acucioso trabajo periodístico de los colegas José Luis Estrada y Lourdes Benítez, realizado a partir de  entrevistas online con  parte de protagonistas de ese espacio y público televidente, aparecido en el  periódico “Juventud Rebelde” del domingo 10 de marzo.

No voy a realizar una crítica de arte, pero es de felicitar el encomiable trabajo actoral, sacado a flote por la maestría de Fernando Hechavarria, de numerosos actores noveles que nos hace comprender que está a salvo la continuidad de  los actores cubanos.

Y es de distinguir y agradecer el guión de Yamila Suárez: es lo que necesitábamos. Los  abrazo por el regalo al pueblo cubano. Suscribo muchas de  las referencias  elogiosas e inteligentes de los cubanos que aparecen en el trabajo  de “Juventud Rebelde”, pero  insisto en referirme a lo que estimo que es lo esencial que no ha llegado a exponerse: la decencia (esta palabra tan en desuso actualmente) con que fue escrita y actuada.

Eso hizo la diferencia: es una novela decente, porque transpira eso en todos sus 42 capítulos, en absolutamente todas las actuaciones. Es la novela que necesitamos los cubanos hoy para estimular ese modo de comportarnos, de tratarnos, de vivir las vidas, cruzadas o no, que debemos alentar que sean cada vez más condescendientes, educadas, solidarias, decentes.

Observen que los testimoniantes online aluden a que “la telenovela se ha salido de lo que estamos acostumbrados a ver en ese espacio”, y otro comentario inteligente señala que: “el espacio de la telenovela debe ser sagrado, pues es la opción de la mayoría de nuestro pueblo, después de un largo día de trabajo, para desconectar”. Son opiniones clave.

Se comprende popularmente que si colocamos ante nuestros ojos, dentro del hogar, guiones y actuaciones como ahora estamos sufriendo en la nueva novela “Más allá del límite”, estamos dejando entrar a casa  la actuación de gentes que aborrecemos, que sufrimos cada vez que trasponemos nuestro umbral.

Esa grosería en el tratamiento entre familiares o personas, esos rostros agresivos,  esa predisposición a la mala contesta, a la reacción violenta, esos temas tan manidos, queriendo ser “muy actuales, muy populares, muy reales” que lo que hacen es sacar lo peor, grosero y feo de la sociedad, ¡por favor, basta de eso! ¡eso sí es lo mismo!, sin dudas. Es como si la gente quisiera disfrutar de  lo peor de la sociedad, de lo que debemos entre todos ir cambiando,  no reproduciendo en aras de “ser reales”.

Esa realidad no hay que actuarla, sino mejorarla, embellecerla,  adecentarla.  No se trata de reproducir vivamente los malos hábitos sociales, sino de transformarlos,  como deben hacer los revolucionarios con los vicios de nuestra sociedad. Y se enseña a eso en “Vidas cruzadas”,  pero  molesta en “Más allá del límite”, al menos en los pocos capítulos exhibidos, pero que ya denotan que eso sí es “•más de lo mismo”. En los últimos capítulos se corregirá todo, pero para llegar al final feliz habremos sido infelices todos los espectadores durante semanas o meses. Los actores no pueden remediar los guiones defectuosos.

Si algún tema era peliagudo, difícil de tratar, de manejar, de exponer, es el tema de “Vidas cruzadas” porque suponía reacciones “límites”, y pudo distinguirse, destacarse, apreciarse, gracias a que su guionista y el maestro de actores, entre otros, colocaron ante nosotros a dos familias decentes, generosas, solidarias, y a muchos jóvenes viviendo en una sociedad socialista, llena de dificultades, pero plena de generosidad, esfuerzos, civismo, y confianza entre seres humanos.

Y esa es la vía, ese es el futuro de nuestra novelística socialista, que sin didactismo, pero con arte,  ese que cala profundo en los espectadores cubanos,  respeta y reproduce su verdadera idiosincrasia, y no hace de ello una caricatura seudorealista.

Mi abrazo fraternal a todos los productores y elenco de Vidas cruzadas, todos han sido personajes entrañables, queridos, admirados, y la solicitud a la Casa Productora de que siga esa línea que trazaron esas Vidas que se cruzaron en nuestro camino para bien del arte y la cultura cubanos.

Gracias a Uds, también colegas, compañeros José Luis y Lourdes M. por esa indagación periodística que publicaron  el 10 de marzo en “Juventud Rebelde” las vísperas del Día Del Periodista Cubano, confirmando que esta profesión debe reivindicar todo lo que contribuya a la educación de nuestro pueblo y no a la exacerbación de sus defectos.

Por: Andrés García Suárez. Periodista e historiador cienfueguero.

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El autor

Redacción 5 de Septiembre

Redacción Digital de la Editora 5 de Septiembre, en Cienfuegos

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