Osvaldo Dorticós Torrado, Presidente de Cuba

Osvaldo Dorticós Torrado, Presidente de Cuba

El 18 de julio de 1959, el Consejo de Ministros designó al doctor Osvaldo Dorticós Torrado como presidente de la República en sustitución del anticomunista y conservador Manuel Urrutia, quien había presentado su renuncia.

Desde la terraza norte del Palacio Presidencial (hoy Museo de la Revolución), el ministro de Educación Armando Hart informó al pueblo sobre la designación de Dorticós, hasta ese momento ministro de Leyes Revolucionarias.

Quedaba allanado un obstáculo fundamental para la solución de la crisis gubernamental, que no quedaría resuelta definitivamente hasta el día 26, cuando Fidel reasume el premierato.

Osvaldo Dorticós Torrado era un próspero abogado, inteligente y competente. Integró el primer Gobierno Revolucionario de Cuba, en enero de 1959, como Ministro de Ponencias y Estudio de Leyes Revolucionarias con un expediente profesional destacado y una activa presencia en la lucha contra la dictadura batistiana.

Luego de la promulgación de la Constitución Socialista de 1976 cesó en el cargo y fue nombrado Vicepresidente del Consejo de Ministros, responsabilidad que ocupó hasta el momento de su muerte.

Había nacido el 17 de abril de 1919 en Cienfuegos en el seno de una respetada y adinerada familia lo que le premitió estudiar sin privaciones económicas.

Fue dirigente de los estudiantes secundarios de su localidad y con apenas 14 años formó parte del Ala Izquierda Estudiantil que se enfrentó a la tiranía de Gerardo Machado e integró el Comité de Huelga en 1935. En su etapa de estudiante de derecho en la Universidad de La Habana se opuso a Fulgencio Batista, quien era el hombre fuerte del país tras el fracaso del movimiento revolucionario de la década de 1930.

Graduado en 1941, además de ejercer su profesión fue delegado del Colegio de Abogados de Cienfuegos, vicepresidente y presidente de la entidad nacional.

En 1948 ingresó en el Partido Comunista, donde trabajó como asesor jurídico y, a través del partido, se presentó a las elecciones municipales. Después dirigió el movimiento revolucionario en Cienfuegos, pero fue detenido. Se enfrentó al golpe militar del 10 de marzo de 1952 por lo que estuvo detenido en varias ocasiones.

Fue coordinador del Movimiento 26 de Julio en su ciudad natal y tras la insurrección de Cienfuegos, el 5 de septiembre de 1957, resultó apresado nuevamente. El Colegio de Abogados logró su libertad y entonces partió al exilio en donde permaneció hasta que en 1959 la revolución comandada por Fidel Castro triunfó, momento en el que decidió volver a la isla.

El 9 de enero de 1959 el presidente provisional Manuel Urrutia lo nombró Ministró Encargado de la Ponencia y Estudio de las Leyes Revolucionarias, durante una sesión extraordinaria del Consejo de Ministros. Al renunciar Manuel Urrutia fue designado por el Consejo de Ministros para asumir la presidencia de la República.

Integró la Dirección Nacional de las Organizaciones Revolucionarias Integradas desde su creación hasta su disolución y junto con sus obligaciones presidenciales, el 21 de julio de 1964 pasó a dirigir la Junta Central de Planificación

En 1976 la Asamblea Nacional del Poder Popular lo designó vicepresidente del Consejo de Ministros y miembro del Consejo de Estado. En enero de 1980 resultó ratificado en estos cargos y además asumió el Ministerio de Justicia y la atención de las funciones del Comité Estatal de Normalización y el Sistema de Órganos de Arbitraje.

Fue diputado a la Asamblea Nacional y miembro del Comité Central y del Buró Político del Partido Comunista de Cuba.

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El autor

Sabdiel Batista Díaz

Licenciado en Periodismo, UCLV, 2007. Máster en Estudios Históricos y de Antropología Sociocultural Cubana, UCF, 2014. Blogguer, Community Manager, Diseñador web, Investigador en el Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

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