Pedro Posada: negrito del teatro vernáculo

Pedro Posada: negrito del teatro vernáculo / Foto: 5 de Septiembre DigitalCuando se habla de importantes personajes que hicieron historia en el teatro cubano, sin dudas reluce el famoso negrito presente en las obras del vernáculo. Junto al gallego y la mulata, este cubanito dicharachero regalaba al público parlamentos llenos de humor y denuncia social.

En Cienfuegos, uno de los actores más destacados que interpretó al negrito es Pedro Posada Rodríguez, quien asegura haber recibido gran influencia de Enrique Arredondo.

“Siempre observé mucho el trabajo de Arredondo durante sus actuaciones en el cienfueguero teatro Luisa, pero decidí crear mi propio personaje con más elementos de actualidad”, explica Posada, poseedor de 50 años de experiencia en el mundo de los espectáculos.

“Es interpretando al negrito cuando soy descubierto por el matrimonio de argentinos Isabel Herrera y Alberto Panelo -provenientes del teatro Frai Mocho, de Buenos Aires-  y contratados con el fin de crear la agrupación profesional la cual llevó por nombre Centro Dramático de Las Villas”, comenta a la AIN.

“Con ellos inicié la preparación, de mucho rigor, basada en expresión corporal, interpretación, historia social del teatro, panorama de la cultura nacional, acrobacia, baile y técnicas de actuación”.

A sus 70 años   Posada recuerda con nostalgia los días de gira por los caseríos más intrincados del Escambray, en los centrales azucareros, unidades militares, escuelas al campo y ves comunidades creadas por la Revolución.

El repertorio de aquel grupo incluía a dramaturgos nacionales y clásicos universales como Bordón, Lope de Vega, Moliere, Shakespeare… y Don Centén y los cheverones, del teatro bufo, puesta netamente cubana dirigida por Armando Suárez del Villar.

Pero Posada no solo fue actor. “Ante el llamado del Ministerio de Cultura para organizar mejor los espectáculos, recuerda, inicié el curso intensivo para formarme como director artístico de variedades musicales. En 1981, surge la idea de crear una compañía con cuerpo de baile, aún inexistente en la localidad”.

En esos avatares conoció al escritor Onelio Jorge Cardoso, cuyos cuentos fueron llevados a las tablas. “Cierto día ensayábamos en el hotel Jagua, acota, y llegó este grande de las letras. Deseaba ver el trabajo que hacíamos. Recuerdo que le gustó mucho y nos pidió acompañarnos a Santiago de Cuba, al Festival Nacional de Teatro.”

Decir adiós a las tablas cuando se les ha dedicado casi toda la vida no resulta nada fácil. Quizás haya sido la más complicada situación que Posada debió enfrentar.

“Tuve que jubilarme porque la salud no me permitía esfuerzos físicos, pero lo hice con la satisfacción de haber aportado mi quehacer para la cultura y el pueblo.”

Lamenta no haber podido actuar en el teatro musical, y afirma que en el humor todavía existe demasiada vulgaridad y facilismo.

“El humor merece respeto, asegura. No se debe apelar a lo obsceno, la burla al público, la superficialidad. En la Isla hay talento para una labor mucho más seria”.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

Notas relacionadas

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *