Plasma convaleciente: anticuerpos de Cienfuegos contra la Covid-19

Plasma convaleciente: anticuerpos de Cienfuegos contra la Covid-19

Dos pacientes positivos a la Covid-19 de Cienfuegos donaron su plasma después que fueron dados de alta de la asistencia hospitalaria y cumplieron los períodos de aislamiento en casa. Otros cuatro están por hacerlo, un gesto que beneficiará a los pacientes graves y críticos infestados con el SARS-CoV-2 en Cuba.

“Estas personas ya tuvieron el virus y poseen las defensas para combatirlo; tal cualidad, permite el uso de su plasma en la terapia de quienes permanecen críticos o tienen una evolución no favorable (…) Los científicos lo desarrollan como una medida provisional para controlar las infecciones graves a medida que aumenta el número de casos”, dijo a la prensa el Dr. Oscar Martínez Cruz, director del Banco de Sangre en Cienfuegos.

Dicho así parece sencillo, pero primero es necesario contar con la aprobación de los posibles donantes y luego haber rebasado sin complicaciones la Covid-19, además de tener una edad entre 18 y 60 años.

El “plasma convaleciente”, como le titula la literatura médica, promete una “ventaja clave” en tiempos de coronavirus, según reconoce la prestigiosa revista Nature: “A diferencia del desarrollo de vacunas o medicamentos que pueden tardar meses o años, este ofrece una disponibilidad inmediata y con evidentes resultados hasta la fecha”.

Varios expertos han nombrado la terapia como un procedimiento ‘de anticuerpos pasivos’, a partir de que una persona recibe anticuerpos externos en lugar de generar una respuesta inmune por sí misma.

Mientras otros espacios académicos de la Medicina, entre ellos la Junta Directiva de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), han enfatizado que no es una mejor iniciativa ante la vacunación, sino una forma de tratar totalmente diferente.

La vacuna pretende que el propio organismo produzca los anticuerpos y evite la infección, sin embargo, el plasma convaleciente tiene títulos de anticuerpos de otra persona que al suministrarlo al paciente grave ayuda a mejor y controlar la carga del virus”, agregó Martínez Cruz.

Este tipo de tratamiento tiene sus antecedentes históricos mucho antes del siglo XX, pero no fue hasta 1918 cuando el impacto de la llamada gripe española en el mundo, que empezó a consolidarse como alternativa durante una pandemia. No obstante, los resultados no fueron concluyentes en ese entonces.

En la actualidad tal terapia tuvo demanda para hacer frente a otras infecciones modernas como el SARS-CoV-1 o el MERS, también con importantes niveles de contagios en el orbe.

ANTICUERPOS PASIVOS, EL OTRO QUE SALVA

Ante un sí del futuro donante, resulta vital comprobar que el paciente es ya negativo al nuevo coronavirus a través de las pruebas PCR (siglas en inglés de Reacción en Cadena de la Polimersa). Incluso a la sangre extraída, proceso que puede demorar unos 30 minutos, se le realiza otro PCR y hasta que su resultado no corrobora la ausencia de Covid-19 no lo mandan a La Habana para la inserción en el tratamiento de pacientes infestados en el país.

Antes del momento de la extracción a los voluntarios se les chequean los signos vitales y que no hayan comido ni bebido nada; además por método cualitativo se les hace un análisis de hemoglobina.

Varios especialistas en plasmaféresis coinciden en un mismo protocolo: durante este procedimiento la sangre del donante recuperado del Covid-19 es introducida en una máquina, y a través de un proceso de centrifugado se separa el plasma de los glóbulos rojos, de los blancos y de las plaquetas.

Entre 400 y 600 mililitros constituye la cantidad promedio recopilada en cada extracción, lo cual puede servir para uno o dos pacientes, según enuncia la bibliografía médica y expertos cubanos.

Al decir del Dr. Oscar Martínez Cruz, director del Baco de Sangre en Cienfuegos, el plasma hiperinmune es más útil cuando se extrae a partir del día 30 de haber tenido los primeros síntomas, y en virtud de ello movilizan a un equipo multidisciplinario para ser lo más exacto posible en este aspecto.

Un dato esperanzador recae en que el plasma permite su almacenamiento congelado hasta un año; ello garantizaría una respuesta sostenida a la epidemia, de igual modo estudiar mecanismos para formular el producto en otras dosis, como sucede con varios hemoderivados.

Según recomendaciones internacionales, un mismo paciente puede transfundirse hasta cuatro veces, en dependencia de la mejoría. El requisito esencial es emplear plasma del mismo grupo sanguíneo, lo cual hace imprescindible obtener suficiente de todos los recuperados que cumplan los requisitos, sobre todo “de quienes transitan la enfermedad de forma asintomática, porque es muy posible que esos valiosos anticuerpos estén presentes en su organismo en mayor cantidad y por tanto al trasfundir su plasma a otros enfermos les haga efecto en menor tiempo, lo cual salvaría más vidas”, explicó al periódico Juventud Rebelde la doctora Delia Esther Porto González, jefa del Programa Nacional de Sangre del Ministerio de Salud Pública (MINSAP).

Sobre su valía en tiempos de la Covid-19 Liang Yu, especialista en enfermedades infecciosas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zhejiang en China,  explicó a la revista Nature que en su país, donde se inició el primer evento del SARS-CoV-2 en diciembre pasado, los médicos trataron en un estudio preliminar a 13 personas que estaban gravemente enfermas con plasma convaleciente.

“Con el paso de varios días parecía que el virus no estaba circulando en los pacientes, lo que indicaba que los anticuerpos estaban funcionando…”, describió el científico.

Según los resultados clínicos en esta urbe, de doce a 24 horas después de recibir el tratamiento, los pacientes han mostrado mejoras en síntomas clínicos, tales como una baja significativa de inflamaciones y la saturación de oxígeno en sangre.

Por su parte, autoridades sanitarias de Cuba han explicado en varios espacios informativos, que existen antecedentes de la acción eficaz del uso de plasma hiperinmune en epidemias de otros coronavirus (SARS-CoV-1 y MERS), al demostrarse la presencia de anticuerpos neutralizantes y otros mecanismos protectores de defensa inmunológica.

Incluso en una de las reuniones del grupo temporal de trabajo del gobierno cubano para la prevención y el control de la Covid-19, y cita el periódico Juventud Rebelde en su edición digital del 23 de abril pasado, la doctora Consuelo Macías Abraham, directora del Instituto de Hematología e Inmunología, confirmó que un paciente que recibió ese tratamiento se recuperaba satisfactoriamente.

Tal marco gubernamental ha reconocido también en varias ocasiones la solidaridad de las personas recuperadas del virus, al aceptar ser donantes voluntarios de plasma hiperinmune para el tratamiento de otros pacientes.

Un tanto más acá, en una nota difundida el 16 de abril por el servicio informativo de la televisión cubana, una especialista del Minsap explicó que el plasma convaleciente se emplea en el proceso de transfusión a pacientes enfermos en estado grave, con resultados satisfactorios hasta el momento.

Seis provincias desarrollan en Cuba el protocolo de obtención de plasma sanguíneo de pacientes recuperados de la Covid-19 para utilizarlo con fines de asistencia médica e investigación, y a principios de la próxima semana se sumará también Camagüey a esta esperanzadora línea de trabajo.

“El banco de Cienfuegos produce un grupo de hemoderivados para la industria que son importaCamagüeya la producción de vacunas y medicamentos, que luego son utilizados para combatir múltiples enfermedades (…)  Mensualmente procesamos de manera general mil 125 donaciones, las cuales se hacen de manera voluntaria. Hoy estamos trasladando para La Habana tres veces por semana entre 150 o 200 unidades de concentrado de leucocitos, un hemoderivado que se usa en la producción del factor de transferencia, vital para fortalecer las defensas ante el impacto de virus en el organismo. Tenemos una demanda importante de hemoderivados para enfrentar la Covid-19, y ante ello los cienfuegueros responde con un gran gesto de solidaridad”, especificó Martínez Cruz.

Según datos ofrecidos por el Minsap, Cuba acumula 41 mil 651 muestras PCR realizadas al cierre del 26 de abril, de ellas mil 389 positivas (3.3 por ciento) y 525 altas (24 más en el día de ayer)…., para aumentar esta última cifra anda casi sin dormir la ciencia cubana. Y Cienfuegos aporta muchos granos de arena en la construcción de un mapa isleño libre del SARS-CoV-2.

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