Playa Girón, una demostración de pueblo unido

Playa Girón, una demostración de pueblo unido

“Si este ataque aéreo fuese el preludio de una invasión, el país en pie de lucha resistirá y con mano de hierro destruirá cualquier fuerza que intente desembarcar en nuestra tierra”…escribía Fidel Castro Ruiz, poco después que el 15 de abril de 1961 fueran bombardeados por aviones norteamericanos varios puntos y aeropuertos situados en Ciudad de La Habana, San Antonio de Los Baños y Santiago de Cuba.

Y tenía razón el líder indiscutible de la Revolución Cubana, como en muchas ocasiones sus palabras visionarias se hacían realidad, pues a las 00.00 horas del 17 de abril comenzaba el desembarco por Playa Girón y Playa Larga, con apoyo aéreo y lanzamiento de paracaidistas.

“…por mar y por tierra están atacando…al sur de la provincia de Las Villas…Los gloriosos soldados del Ejército Rebelde y de las Milicias Revolucionarias han establecido ya combate con el enemigo…organizado por el gobierno imperialista de los Estados Unidos…!Adelante cubanos…!”

Exhortaba el Comandante en Jefe a todas las fuerzas de seguridad para que aumentaran la vigilancia y procedieran sin contemplaciones ante aquella agresión que no tenía otro objetivo que arrebatarle a la Isla todas las garantías conquistadas hasta ese momento.

Era la 1 a.m. del día 18 cuando aún los pobladores escuchaban el cañoneo de tanques y artillería en Playa Girón, pero ya los mercenarios no ponían mucha resistencia por lo que Fidel enviaba instrucciones de concentrar las fuerzas e instalar todas las antiaéreas para formar un baluarte inexpugnable y hacer avanzar la infantería.

En horas de la tarde del 19 cayó al fin el último reducto de los mercenarios. Habían transcurrido 72 horas en las que los combatientes cubanos propinaron una derrota total, sin embargo como toda agresión siempre quedó un terrible saldo en el pueblo: 6 víctimas civiles, 4 mujeres, 1 hombre y 1 niño, ellos fueron Juliana Montano Gómez, natural de , Ramón López García, español que trabajaba como carbonero en la Ciénaga de Zapata, María Ortiz Suárez quien se encontraba de visita, Dulce María Martín Angulo de Jagüey Grande y de igual municipio Cira María García Ruiz, y por último el niño cienfueguero Alberto Córdova Morales quien fue alcanzado por una metralla de un avión hasta que murió desangrado.

La noticia de la victoria cubana sobre el imperialismo yanqui se expandió rápidamente por los diferentes pueblos de Latinoamérica y el mundo, donde Cuba recibió distintas demostraciones de simpatía con la Revolución. Aquella batalla destruía en el Continente Americano el mito de invencibilidad de E.U.A y alentaba la lucha en otras naciones. Nuestra pequeña Isla demostraba así que la unidad de un pueblo consigue los más grandes triunfos.

Si te gustó, esperamos tus comentarios en Facebook y tus RT en Twitter

El autor

Claudia Martínez Bueno

Licenciada en Periodismo. Periodista y Editora Web en el Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

Notas relacionadas

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *