Quien esté libre de risa, que tire la primera piedra

Quien esté libre de risa, que tire la primera piedraSobre el humor gráfico cubano continúan soplando aires de los augustos años 1980, cuando el chiste impreso de todos los colores y ángulos: blanco, negro, verde, costumbrista y político, aparecía hasta debajo de una piedra, listo para tamizar la realidad a través del ingenio de los cronistas urgentes, que eran y son tales dibujantes.

Libros y publicaciones seriadas, de calidades y cantidades generosas, eran redomas donde se transmutaban las aparentemente más insulsas o dolorosas situaciones cotidianas, en pepitas de risa pura, remontando el espíritu sobre desgracias y monotonías. Tal alquimia sólo es posible gracias a las propiedades contenidas en las pedradas filosofales que son los chistes, tiras e historietas humorísticas, impactadas con toda precisión en el mismo centro de la indiferencia.

Alguien que no ha dejado de ser piedra filosofal y fundacional de la risa entintada es el villaclareño Pedro Méndez (Pedro), una de las firmas clave dentro del universo creativo de esa región geo-cultural, junto a las de Panchito, Roland, Linares, Martirena y otros creadores, parapetados en la perviviente revista Melaíto. De trazo perentorio, aunque vigoroso por la seguridad figurativa y la fuerza expresiva, cual apuntes tomados con atento descuido directamente de la realidad transcurrente, la cual no ofrece poses calmas, las historietas de Pedro reunidas en la exposición La Pedrada Filosofal, montada en  la Sala Transitoria del Mueso Provincial de Cienfuegos, con motivo del 1er. Salón de Historietas Potaje Gráfico 2010, del cual fue jurado, apuestan por el humor de sesgo costumbrista, con toda la mordacidad, la ironía y la sugerencia que conlleva el término aplicado al cubano de a pie.

Sexo, relaciones maritales, arribismo, bur(r)ocracia, algo de iconoclastia histórica y religiosa, sátira política, antibelicismo y ecología, son algunas de las diferentes direcciones tomadas por la brújula creativa de este autor, sin mermar en las obras resultantes la alta capacidad narrativa, de síntesis anecdótica, hábil sugerencia basada en la armónica imbricación de los componentes expresivos de la imagen más que en los explícitos textos, englobados en discreta porción de lo expuesto, ni el sano gracejo lúdico de esta muestra, abarcadora tanto en lo temático-estético como en lo cronológico, devenida suerte de síntesis bio-artística de Pedro.

Las varias historietas reunidas permiten apreciar la paulatina concreción del rasgo, la consolidación y el dominio de la línea casual: la mano gana en confianza y confiabilidad, la perceptiva en audacia, el discurso se enriquece, la picardía ruboriza la nobleza perceptual innata, hasta llegar al dinamismo cuasi bocetado de los avatares del Bobo de Abela.

Cada viñeta, onomatopeya, nariz abultada y sonrisa socarrona de los personajes y situaciones expuestas por Pedro, integra el complejo puzzle del choteo cubano, ya indagado con anterioridad por Jorge Mañach, ahora soportado sobre una de las piedras fundacionales del humor gráfico en el centro del país: Pedro, quien aunque canten mil gallos en mil amaneceres, nunca renegará de la fe profesada a la Sacra Risa.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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