Reciclar hoy es tener mañana

Reciclar hoy es tener mañanaEl principio de reciclar deshechos y materiales usados es en Cuba una alternativa ante la escasez, y un efectivo método de reutilizar objetos que nos pueden servir mañana. Cajas de cartón, recipientes plásticos o de cristal, metales ferrosos y no ferrosos son convertidos a diario en materia prima para producir otros bienes.

La iniciativa no solo tiene carácter estatal, sino que ha ganado seguidores entre la población, que contribuye así a su economía familiar y a la recuperación de materiales de gran demanda, como el plástico, el aluminio, el papel y el cartón.

Diferentes empresas buscan alternativas desde la misma base productiva: dedican recursos a la investigación, desarrollo y producción de objetos utilizando menos recursos, lo que produce menos residuos y además se aprovechan mejor los recursos naturales.

Uno de los materiales más preciados es el papel o cartón, dado su materia prima fundamental y la gran demanda que tiene. Por ejemplo, los productos que se envuelven en papel o cartón son innumerables. Esta envoltura representa el 20% del peso del producto y un tercio del volumen de la bolsa de basura.

Aunque estas envolturas son de fácil reciclaje, la demanda creciente de papel y cartón obliga a fabricar más y más pasta de celulosa, lo que provoca la tala de millones de árboles, las plantaciones de especies de crecimiento rápido como el eucalipto o el pino, en detrimento de plantas frutales y la elevada contaminación asociada a la industria papelera.

Veamos el ejemplo de un país con una cultura del reciclaje asentada y conciente. El estado mexicano corta medio millón de árboles diariamente para obtener la pulpa virgen. En la nación azteca se tiran 10 millones de periódicos a la basura al finalizar el día. Anualmente se tiran 22 millones de toneladas de papel en ese territorio. Si se reciclara toda esa cantidad de papel y cartón se recuperaría el 33% de la energía que se necesita para producirlos. Además, por cada tonelada, se ahorrarían 28 mil litros de agua y 17 árboles.

Una noticia de un medio de prensa digital relataba que la edición canadiense de “Harry Potter y la Orden del Fénix”, que tuvo una tirada de casi un millón de copias, fue la primera en el mundo en utilizar papel reciclado con 100 % de contenido posconsumo (consumido previamente). De esta manera, se evito que se derribaran 39 320 árboles y se ahorraron 435 063  801 litros de agua y la electricidad consumida por un hogar promedio durante 262 años.

Este proceso de reciclaje de papel y cartón trae aparejado grandes beneficios, como destaca otra publicación especializada en la recuperación de materiales.

Las casi 21 millones de toneladas de papel y cartón usados que se han recuperado en los últimos 19 años en Chile, han evitado cortar unos 300 millones de árboles que ocuparían medio millón de hectáreas de áreas boscosas. Este proceso de fabricación de papel y cartón a partir de fibras celulósicas recuperables supone un ahorro de energía del 70 %, es decir 390.000 toneladas de petróleo al año.

El caso Cuba

Desde que se vio la importancia de reciclar, el Estado cubano instrumentó una política destinada a recuperar materia prima, para lo que se apoyó fundamentalmente los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y los pioneros y organizó una red de establecimientos para su compra.

Esta estrategia exigía una mayor sistematicidad y profesionalización de la labor, por lo colateralmente se creó la Unión de Empresas de Recuperación de Materias Primas (UERMP), con el objetivo de recobrar, procesar y comercializar los desechos sólidos que pudieran ser reciclados, generados en los sectores industrial, comercial y doméstico.

Siguiendo esta política, el Estado destinó grandes recursos con el objetivo de hacer más rentable el proceso de recuperación de materia prima y elevar los niveles de industrialización, con el aumento consiguiente del valor agregado de los productos.

Las ganancias en el sector son halagüeñas. El pasado año la Unión alcanzó los mejores resultados de la última década en el recobrado, procesamiento y comercialización de los desechos sólidos, con un saldo económico muy positivo y un estimable aporte al cuidado del medio ambiente.

En el caso del aluminio, la empresa rompió su propio récord, al procesar la cifra de 14 mil toneladas y recuperar 133 mil latas de cerveza y refresco.

Actualmente existen en la isla seis plantas para procesar el plástico y se inició la introducción de nuevas tecnologías para trabajar los neumáticos y el beneficio y trituración de vidrios y baterías.

El caso Cienfuegos

La provincia de Cienfuegos no se queda atrás en la recuperación y reciclaje de materias primas. Los beneficios monetarios aportados por el reciclaje son abundantes: la Empresa de Materias Primas Cienfuegos logró  durante el año 2007  recuperar casi 700 toneladas de aluminio, con un valor de unos 800 mil pesos.

Esta empresa entregó a las papeleras nacionales el año anterior casi 900 toneladas de papel y cartón, que representan más de un cuarto de millón de dólares, a los precios actuales.

Toda esta política de recuperación y reciclaje de materiales nos hace pensar en que realmente sí hay una solución al grave problema del derroche de recursos naturales no renovables. Pero la iniciativa no puede ser singular, mínima, sino que debe mover multitudes y modificar conductas, a fin de recuperar y reciclar hoy para poder tener mañana.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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