Reordenamiento cafetalero en Cuba: el nuevo camino de un icono nacional

Reordenamiento cafetalero en Cuba: el nuevo camino de un icono nacionalPara nadie es un secreto que en las últimas décadas las producciones de café experimentan retrocesos continuos.  Algunas causas están en el bajo precio con que se retribuye a los cosecheros el grano, en relación con  cultivos como la malanga y el plátano. Pero al desestímulo se suma la imposibilidad económica para su fertilización y la reponer viejos plantíos.

Otras razones: la carencia de viveros para su fomento y el azote casi permanente de fenómenos climatológicos de todo tipo.

Un programa nacional de reordenamiento iniciado con 2010,  retoma planteamientos que datan de 2002, basados en un   inventario de las áreas cafetaleras de Cuba para determinar las mejores para ese cultivo, de acuerdo con el estado de sus suelos y condiciones climáticas. El estudio arrojó que  de las 79.222 hectáreas supuestamente con cafetales, se seleccionarían poco más de 51.000 para garantizarles todo lo necesario y elevar la producción.

Pero entonces la falta de financiamiento detuvo la idea…Hasta  que mediados de enero pasado, entró en vigor una resolución que aumentaba los precios de la lata de café.

Se iniciaba el proyecto quinquenal que supone rehabilitar, o sea, reponer las plantas que se malogran y renovar áreas o lo que es lo mismo: plantar de nuevo el cafetal, generalmente por envejecimiento de las plantas. Ya en la lejana fecha de 1990, un examen dio como resultado que la tercera parte de los sembrados había cumplido su vida útil; como consecuencia los rendimientos frisan  sólo el  30 por ciento de sus potencialidades.

Las recientes medidas propician mejores condiciones a los cafetaleros, evita la migración hacia otras actividades  agrícolas mejor remuneradas: el gobierno cubano respaldará financieramente labores estratégicas para el productor, como la renovación de las plantas, la atención a la enfermedad de la broca y los trabajos que se realicen en función de la conservación y la protección del suelo, en tanto las nuevas plantaciones fructifican, dentro de cuatro años.

De cifras y otros “demonios” de un  icono nacional

Cuba invierte más de 50 millones de dólares anualmente para importar el café del consumo nacional, por lo que se precisa estimular la siembra en la mayor cantidad de área, y lograr un aumento paulatino hasta el 2015, cuando se prevé llegar a 22 mil 69 toneladas.

Cuba necesita más de 16.800 toneladas para cubrir la cuota normada de café que recibe la población,  y hoy la  producción nacional no alcanza para abastecer la canasta básica, por eso debe importarse café para completar la distribución nacional se importa café.

Sin embargo el café cubano es el segundo mejor pagado del mundo, pero los volúmenes que pueden exportarse están limitados no solo por las reducidas producciones sino por la necesidad de destinar la mayor cantidad del que se obtiene a ese consumo interno.

En Cuba se preparan nueve tipos de café para la exportación, entre  ellos el comercializado como Crystal Mountain , cosechado en el Escambray y al que aportan  los campesinos de la parte cienfueguera de estas montañas.  El grano va dirigido fundamentalmente al mercado japonés y según entendidos, puede competir con el Blue Mountain , de Jamaica, y está considerado entre los de mejor cotización en el mercado internacional.

Cienfuegos, frutos aún por venir

Las nuevas posturas para sustituir las viejas plantaciones requieren de una atención constanteHasta 2015 en suelo cienfueguero del macizo Guamuahaya deberán  rehabilitarse o renovarse unas sesenta hectáreas de cafetales.

“La re- siembra de este año está terminada en el cincuenta por ciento, allí donde existen cafetales de un cuarto de siglo y más años de explotación, pero al contrario de años atrás, ahora tenemos todos los viveros y la fuerza de trabajo”, asegura el Ingeniero Moisés Yoel González de la Empresa Cafetalera de Cumanayagua, municipio donde se encuentran ubicadas las montañas idóneas para este cultivo.

Por mucho tiempo la carencia de recursos impidió replantar abonar o prodigarle cuidados y cayeron los rendimientos de campos que  a inicios de los 80 llegaron a producir más de mil toneladas y el pasado año apenas a 61 mil quintales.

El reordenamiento cafetalero de  dispuso recursos para quienes más se esfuercen, aumentó tres  y hasta 4 veces el  precio de la lata del grano de acuerdo con su calidad, y aunque la medida se hizo efectiva  casi al finalizar la cosecha 09-10, el crecimiento en un cinco por ciento, demostró el interés de los productores.

Sin embargo no sólo el  nuevo precio decidirá en la cosecha que debe iniciarse en septiembre: la lluvia tardía y en el invierno anterior, “temperaturas de hasta menos  dos grados Celsius en las zonas más altas del  macizo, afectaron las yemas,  la floración y por consiguiente los volúmenes de esta cosecha”, apunta el especialista.

“Se espera que la recolección esté un diez por ciento por debajo de la cosecha pasada, según los pre-estimados”, agregó. Pero aún cabe esperar que los nuevos incentivos aumenten la cifra, ahora sobre los cincuenta mil quintales. Los frutos que están por madurar en el campo cargan el fardote las carencias del período especial.

Entonces  habrá que esperar hasta que  dentro de cuatro años las posturas recién sembradas releven a los agotados cafetos en la montañas cienfuegueras y el reordenamiento  comience a mostrar lo que necesita la economía y las mañanas de millones de cubanos: los frutos de un café cien por ciento nacional.

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El autor

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Equipo de Desarrollo de la Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos. Fundado el 5 de Septiembre de 2000.

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