Seguimos siendo rebeldes

Seguimos siendo rebeldesEn el año del Centenario del nacimiento de los cubanos demostraron que seguían siendo rebeldes como los mambises del siglo anterior. Esta vez no hubo carga al machete, ni caballería, ni toque “A degüello”. Todo ocurrió en el silencio de la madrugada, hasta que sonaron los primeros disparos contra la segunda fortaleza del país.

Los jóvenes más comprometidos con el desarrollo de la sociedad cubana no dejarían morir las ideas del Maestro y lo demostraron en la gigantesca marcha de las antorchas de 1953. Unos meses después, ya con las armas en las manos, seguirían el consejo del Titán de Bronce de luchar por la libertad de la patria por medio de las armas, cuando la vía política no fuera posible.

El asalto a los cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba y Carlos M. de Céspedes, de Bayamo, sería el primer grito de libertad en la Isla después del golpe militar de marzo del 52, donde el dictador tomó el poder una vez más. El susurro de la necesidad de una verdadera revolución se convirtió en grito de lucha y más tarde en victoria política.

Este hecho, unido al asesinato de la mayoría de los asaltantes y las circunstancias de anormalidad del juicio a los sobrevivientes, conmovió a la ciudadanía y contribuyeron decisivamente acelerar las condiciones para que se creara una nueva situación revolucionaria en el país, que culminó con el triunfo.

El juicio con los asaltantes que sobrevivieron fue otra victoria. Demostraron que eran rebeldes, pero concientes del mal en que vivía Cuba. Probaron con planteamientos reales que la tiranía había sumido a la Isla en un estado de miseria donde unos pocos eran dueños de todo y la gran mayoría era dueña de nada. El alegato de defensa “La Historia me absolverá” se convirtió en programa de lucha y los jóvenes del Moncada pasaron a ser inocentes convictos por ser cubanos.

Ese programa de lucha llegó al pueblo gracias a la labor de Melba Hernández Rodríguez del Rey y Cuadrado, las que reunieron todas las hojas que salían de la prisión, las salvaron y editaron “La historia me absolverá”. Solo después de pasar por mil problemas y persecuciones pudo llegar a manos del pueblo cubano.

La prisión fue fecunda. La Universidad Popular , fundada en las salas del Presidio Modelo, ayudó a reafirmar las ideas políticas de los asaltantes y consolidó la formación revolucionaria de todos. Después vendría el Granma, la Sierra y la victoria. Cuando la victoria se adueñó de las calles de Cuba por la marea verde olivo ya el pueblo entero era partidario de los rebeldes barbudos, que bajaban de la Sierra liberando pueblos. Entonces todo el pueblo se convirtió en rebeldes y hoy, medio siglo después, lo sigue siendo.

El autor

Redacción Digital

Editor web de las Redacción Digital del Canal de televisión Perlavisión, de la ciudad cubana de Cienfuegos.

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