Sobresale por sus resultados el Círculo Infantil “Semillitas de Septiembre”, de Cienfuegos

Sobresale por sus resultados el Círculo Infantil “Semillitas de Septiembre”, de Cienfuegos

El Círculo Infantil “Semillitas de Septiembre” se inauguró hace 26 años con la presencia de Vilma Espín Guillois y Melba Hernández. A las educadoras de esa institución dejaron una dedicatoria que les inspiraba en ser caudal de amor y todo esmero en el cuidado de los niños. Un compromiso que signó desde entonces la labor de ese colectivo cienfueguero.

Cada enseñanza resulta imprescindible para descubrir poco a poco el mundo que les rodea. Ayuda invaluable en los primeros pasos de ese aprendizaje que no cesa durante el transcurso de la vida. Por tales empeños el colectivo del círculo infantil Semillitas de Septiembre, procura la calidad en todos los procesos de esta educación. Sienten el compromiso de aquella dedicatoria en la que Vilma Espín Guillois junto a Melba Hernández exhortara a los trabajadores en ser amorosos y extremar las atenciones con los niños. Una premisa en el quehacer de la institución más importante a decir del Comandante Fidel Castro, quien apreció la valía de los que tienen a su cargo la primera transmisión de conocimientos y hábitos.

Lis García Fernández, una joven educadora expresa que “somos las encargadas de formar valores y virtudes en estos infantes para que el día de mañana sean nuestro futuro y lo más importante para mi es ver llegar a los niños todos los días contentos, felices y que al final de la tarde cuando se vayan a casa que hayan aprendido algo nuevo”.

Pero sin duda alguna el mayor reconocimiento de la labor está en el actuar y sentir de ellos. Para Laura, una de las niñas que reciben las primeras enseñanzas en el círculo infantil dijo que “las tatas les enseñan muchas cosas de los héroes, del Che, de Martí, y hoy le daría como regalo portarme bien, un beso, un abrazo”.

De aquí saldrán preparados para continuar su vida escolar, pero siempre la remembranza de aquellos años junto a la tata, como se le llama a cada educadora que dejarán huellas de cariño y afecto, como bien sugirió Vilma Espín a los que emprenden esta obra de infinito amor.

 

El autor

Mayelín del Sol Santiago

Licenciada en Educación. Especialista en Dirección de Programas Informativos de la Televisión. Periodista en el Telecentro Perlavisión, en Cienfuegos.

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