El Terry, una joya del siglo XIX

El Terry, una joya del siglo XIX

Adentro ocurre un espectáculo privado que protagonizan artistas «diferentes». En el teatro Tomás Terry por un tiempo no se escucha melodía alguna, nadie afina instrumentos o ensaya una obra. Solo nos llegan golpes estridentes, la música de un celular sobre un andamio y el bullir de una enorme colmena de trabajadores. Jóvenes de la escuela de oficios Joseph Dubruiller Tantete, de la provincia, nutren este equipo de sanadores del patrimonio.

«Las filtraciones del techo habían dañado fuertemente el plafón central. La madera, que representa el 70 por ciento de la estructura del teatro, también estaba afectada, sobre todo en el cuarto nivel; incluso hallamos termitas en el soporte estructural de la platea», explica José Ramón Chaviano Sarduy, inversionista de la obra.

Muchas de las pinturas del teatro y otros elementos que le confieren alto valor patrimonial ya han sido restaurados. Los mosaicos venecianos del frontón principal, el plafón central del techo interior, así como la platea y el cuarto nivel figuran entre los elementos más complejos de la obra, que debe culminar su segundo y último período en 2020.

La primera etapa, según precisó Chaviano Sarduy, ha requerido alrededor de 600 000 pesos en total, una buena parte de la cifra en CUC. De manera general, se han destinado cuatro millones de pesos para el equipamiento y la restauración civil y artística —para esta última se asignó casi un millón.

La reparación del coloso —que integra la tríada que también conforman el teatro La Caridad, en Santa Clara, y el Sauto, en Matanzas— responde al programa por el bicentenario de la ciudad de Cienfuegos, que ha incluido otras instituciones y sitios emblemáticos para la cultura cubana en el territorio.

El plafón

Fue en 1965 la última vez que el plafón central fue restaurado. La inversión que se ejecutó en su primera fase en este emplazamiento cultural también respaldó su remozamiento. Durante tres meses los trabajos ocurrieron en el reverso del mayor lienzo colocado en Cienfuegos, de la autoría del pintor filipino madrileño Camilo Salaya.

Sobre la tela reposaba más de tonelada y media de polvo y desechos sólidos que podrían haber provocado su colapso con el paso del tiempo, asegura Yeiler Ramos, estudiante de sexto año de la carrera de Conservación y Restauración del Instituto Superior de Arte, quien realiza su tesis sobre este particular.

El desmontaje debió hacerse con manos de seda, para no dañar la más importante pintura del teatro, cuentan José Ernesto Saborido y Abel Cuéllar, artistas de la plástica implicados en la tarea. Junto a ellos, alrededor de una veintena de creadores escalaron la plataforma de 120 secciones de andamios. Largos tramos de la obra de 54 metros cuadrados se desgajaron del techo hasta una mesa improvisada donde renacieron los colores.

El plafón fue recolocado el 24 de febrero de 2019. Durante los seis meses de faena, el grupo de trabajo, integrado por pintores del Fondo Cubano de Bienes Culturales y estudiantes de la escuela de arte Benny Moré, respetó las restauraciones anteriores. En la pieza casi nueva quedaron las huellas de Mateo Torriente y Juan Roldán, cuando incursionaron en el coliseo entre 1963 y 1965; asimismo, los retoques a pincel del pintor local Frank Iraola.

Los mosaicos

Recuperar las partes perdidas de las tres musas que representan los mosaicos del frontón principal, reavivar los colores, desmontar y recolocar fue un trabajo de casi un año. Unos 50 000 euros donados por la Asociación Cuba-Cooperación-Francia y la Sociedad Segat se destinaron a esta tarea.

Armar el rompecabezas de cientos de miles de pequeñísimas teselas fue un experimento para los alumnos de la escuela de oficios, la oportunidad de aprender sobre este quehacer con Verdiano Marzi, artista mosaiquista con labores en importantes monumentos en Italia, Francia, Líbano, Vietnam y otros países.

Asegura Verdiano que «la idea de trabajar con jóvenes cubanos es  interesante pues son muy entusiastas, atentos…». No por gusto este maestro italiano, residente en Francia, manifiesta su deseo de impartir un curso formal en Cuba sobre esta técnica. Según considera, la experiencia de Cienfuegos ya ha sido un ejercicio práctico-docente para él.

«La del teatro es una pieza única en Cuba, de 1888, que presenta una técnica bizantina combinada con una veneciana. Ha sido reproducida en su forma original, con materiales ideales para ello comprados en Venecia», manifestó.

A través de la técnica de calco realizaron una especie de mapa para precisar las secciones en que serían descompuestos los mosaicos antes de apartarlos de sus nichos. «Sobre la mesa se retiró todo el material antiguo que los mantenía unidos y se limpiaron las juntas para conseguir mayor consistencia con la nueva fundición», explica Claudia Rodríguez Díaz, colaboradora por la escuela de oficios del territorio.

«Las partes perdidas, en algunos casos secciones bastante amplias, fueron reconstruidas con materiales y diseños similares a los originales, a partir de fotografías antiguas», aclara Verdiano Marzi. Y así, desde hace unas semanas, las musas han vuelto a contemplar el centro histórico de la ciudad de Cienfuegos desde lo alto del teatro.

La obra continúa

La segunda fase constructiva del teatro se incluye en la campaña Cienfuegos va por más, incentivo para continuar embelleciendo la ciudad tras los festejos del bicentenario, con el trabajo conjunto de las instituciones, empresas y el pueblo en general.

Para esta etapa «el objetivo de la inversión es poder climatizar el teatro. Hoy está todo estructurado, solo a la espera del financiamiento para comprar el equipo. Reforzar la detección y extinción de incendios a través del montaje de un sistema especializado es otro de los propósitos, además de restaurar el tabloncillo, la parte administrativa y todo lo concerniente a la mecánica escénica», precisó Chaviano Sarduy.

Y aunque hace solo unas semanas hubo una apertura especial del teatro, y también una pausa justificada de los trabajos para celebrar la gala por las dos centurias de la ciudad de Cienfuegos, la obra de restauración de este sitio Monumento Nacional continúa para rescatar una singular joya del siglo XIX cubano.

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El autor

Laura Brunet Portela

Licenciada en Periodismo. Periodista en la Cadena Provincial de Radio, en Cienfuegos.

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