Trap: el género musical que hoy día está de moda

Trap: el género musical que hoy día está de moda

Algunos consideran que el rescate y expansión del trap como género musical puede constituir un peligro para la formación de valores en las actuales generaciones.

Si preocupados por los alcances y los efectos del reguettón los medios de prensa han debatido hasta el cansancio sobre el asunto, ¿qué esperar del surgimiento y expansión del trap, como último grito en la moda musical de estos tiempos?

El Trap surgió desde los años 90 en el sur de los Estados Unidos, cuando raperos del estado de Atlanta comenzaron a innovar con fusiones entre los ritmos de hip hop y la música electrónica. Pero desde finales del año anterior ha cobrado fuerza en Latinoamérica y se ha convertido en el fenómeno musical de los últimos tiempos.  El término que lo nombra alude a los sitios donde se comercializan las drogas.

Por tanto, sus letras, denotan una alta dosis de vulgaridad y refieren temas como el tráfico de estupefacientes, el sexo, los crímenes, la marginalidad y la decadencia del ser humano.

La sociedad se escandaliza con el reguetón y sus consecuencias en adolescentes y jóvenes, pero el trap rebasa los límites de representación de la violencia, las ilegalidades, el underground que seduce a los públicos más vulnerables y pueden marcar valores, opiniones, creencias y conductas inadecuadas en una juventud que aún no define sus modos de vida.

Generalizado por autores latinoamericanos como Bad Bunny, Maluma y su título “4 babys”, Farina, Kenai y otros solistas y bandas españolas como Bad Gyal, Yung Beef, Sons of Aguirre, entre otros, suman más de mil millones de reproducciones en redes sociales y han aumentado en un 60 % sus escuchas desde el 2016.

Aunque emisoras radiales y espacios televisivos en todo el mundo, se abstengan de promover esta música, su difusión se realiza a gran escala por medios como youtube y otras plataformas de la red de redes.

En Cuba, estos temas aparecen en medios alternativos como “el paquete” y también son difundidos en espacios públicos: centros nocturnos que no aplican filtros en su selección musical.

La música desde sus inicios ha estado asociada a sentimientos y emociones; a recuerdos e historias de vida que hacen al receptor disfrutar y colmar su espíritu. Pero urge estar alerta con la aparición de estos fenómenos que se alejan de todo concepto musical para el goce del ser humano.

Familiares, escuelas y la sociedad en general, deben trabajar para evitar que niños, adolescentes y jóvenes se expongan a los mensajes que difunde el trap y luego se traduzcan en acciones violentas y denigrantes.

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El autor

Yanelys Pereira García

Licenciada en Periodismo. Periodista de Aguada Radio, en Aguada de Pasajeros, Cienfuegos.

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